thumbnail Hola,

Nuestro columnista desgrana en Goal la actualidad del FC Barcelona

Edu Polo
 Goal
Síguelo en
 
Periodista, FC Barcelona, Cadena SER

El día antes de jugar en Anoeta, decía el Tata Martino que sería “imprudente” tener una mala actuación ante la Real Sociedad. Al final, el imprudente fue el propio Martino con su alineación, plagada de cambios innecesarios y renunciando al estilo característico del Fútbol Club Barcelona, con dos medios defensivos y dejando en el banquillo a Cesc y Xavi. Tengo muy claro que el principal culpable del naufragio azulgrana en San Sebastián es el TataMartino, puesto que se equivocó con el planteamiento del encuentro y después no supo reaccionar.

El Barça empezó a perder el partido en la pizarra deMartino. Es inexplicable que hiciera seis cambios respecto al equipo que ganó en Manchester y que sólo tres futbolistas (Valdés, Piqué y Messi) repitieran titularidad y posición respecto a lo que vimos en el EtihadStadium. No tiene ningún sentido hacer tantas rotaciones cuando encaras dos semanas consecutivas sin partido inter semanal, cuando viajas a un estadio muy complicado y cuando sabes que el Real Madrid ha ganado su partido y merienda como líder esperando tu pinchazo.

También es inexplicable que renunciara al estilo del Barça y a la fórmula que precisamente Martino había ‘descubierto’ en Anoeta, la alineación de Xavi, Iniesta y Cesc juntos al lado de Busquets y Messi. El Tata pasó de jugar con los tres pequeños a dejar a dos de ellos en el banquillo. Renunció a la fórmula Barça para apostar por un estilo antinatural, en el que los azulgrana no se sienten cómodos, con dos medios defensivos y en busca de un juego más directo y vertical. Y además sacó a Busquets de su puesto, en el que es el mejor del mundo, para desplazarlo al interior, donde su rendimiento baja mucho. Si quería hacer rotaciones, lo lógico hubiera sido apostar por Sergi Roberto como interior, para mantenerse fiel al estilo azulgrana. Pero dejar en el banquillo a Xavi y Cesc para hacer coincidir a Song y Busquets no es sólo una rotación, es un invento táctico, no sé si llamarlo una ‘Tatada’ o una ‘Martinada’, pero está claro que no funcionó.

Si costó entender la alineación plagada de cambios y la renuncia al estilo, aún es más llamativa la falta de reacción desde el banquillo. Una semana más, y ya estamos en marzo, sigo esperando ver la mano del técnico cuando las cosas van mal dadas. Con el agravante en esta ocasión de que Martino tardó más de sesenta minutos en reaccionar, cuando desde el minuto veinte estaba claro que la cosa no funcionaba y que el Barça no era el Barça. Sólo hizo cambios tras el tercer gol, demasiado tarde, por no hablar de la imagen de Xavi calentando casi hasta el final del partido, olvidado por los técnicos. La imagen del egarense, cabizbajo y cabreado, es la viva imagen del estilo azulgrana despreciado por Martino.

Porque lamentablemente el técnico parecía más preocupado de sus habituales protestas al cuarto árbitro y de su batalla con el banquillo de la Real Sociedad que de lo que pasaba en el terreno de juego.


Artículos relacionados