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A pesar de las necesidades, es difícil acertar en un mercado como el de enero, sobre todo si eres el Barcelona

Llega el mes de enero y el mercado de traspasos vuelve a abrirse. Rumores, ofertas, traspasos y muchos nombres de equipos y de jugadores coparán estos días las portadas. ¿Qué hará el Barcelona?

El club parece tener claro que la máxima prioridad sigue siendo la de un central. Si bien el relevo de Víctor Valdés, libre ya para negociar, es algo primordial, no será contratado salvo sorpresa hasta verano. Así pues, todos los focos se centran en la zaga blaugrana y en el trabajo de Andoni Zubizarreta.

David Luiz o Mateo Musacchio se han convertido en los nombres más repetidos en las últimas horas. La necesidad de un central parece imperiosa. Carles Puyol no se ha recuperado acorde a lo esperado y, pese a la explosión de Marc Bartra, la posición sigue baja de efectivos. A pesar de ello, la necesidad debe sopesarse también según las posibilidades y la efectividad.

El Barcelona necesita jugadores de primer nivel en su plantilla y estos jugadores no suelen ser baratos, y menos todavía a mitad de temporada. Tirar la casa por la ventana no es algo factible para el club, sobretodo tras el gasto en verano con el fichaje de Neymar, por lo que es casi descartable que llegue un jugador con nombre.

La alternativa, arriesgar para el futuro o buscar alguna ganga esperando que suene la flauta. A pesar de ello, en los últimos años, las operaciones en enero en el feudo blaugrana no han sido muy satisfactorias. Edgar Davids, llegado en enero de 2004, es quizás el único futbolista de los llegados a media temporada que ha rendido a buen nivel en el Barcelona. Maxi López, Demetrio Albertini, Ibrahim Afellay o Juan Pablo Sorín son algunos ejemplos de operaciones que no salieron como deberían.

Personalmente, veo innecesario mover ficha ahora, pues las fichas llevan semanas en el tablero y, a pesar de ser justas, están respondiendo de manera apropiada. Y como dice el refrán, perfectamente aplicable en este caso, más vale malo conocido que bueno por conocer.

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