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El astro argentino ha ofrecido un pobre nivel tras haber ganado su cuarto Balón de Oro. Usar las lesiones como argumento sería disfrazar la realidad

Salvo recuperación milagrosa (algo que nunca debemos descartar con el Barcelona de por medio), Leo Messi ha puesto ya punto y final al 2013. Y lo ha hecho con un suspenso mayúsculo. Empezó el año como un tiro, saboreando su cuarto Balón de Oro y sintiéndose superior al resto de futbolistas. Sin embargo, su rendimiento ha dibujado una peligrosa curva descendente, convirtiéndolo en la gran decepción del 2013.

Se borró ante el Bayern Munich como buscando no aparecer en la foto del histórico 7-0 que recibió el Barcelona en unas ya inolvidables semifinales de Champions League. "Tenía molestias", dirán algunos. Seguro que sí, pero Messi solía tirar del carro aunque no estuviera al cien por cien. Esta vez no fue así.

Ya en la 2013/2014, el argentino enlazó un buen comienzo con una desastrosa continuidad. A años luz de un portentoso Cristiano Ronaldo, el internacional albiceleste se fue apagando a la misma velocidad que Neymar se encendía y le hacía sombra.

Aún así, Messi sigue siendo un serio aspirante al Balón de Oro, situación que habla muy a las claras de la categoría de un premio cuyo valor mediático está muy por encima del futbolístico. No ha sido el mejor de 2013 y ya ni siquiera es el mejor del mundo, pero sigue siendo el ojito derecho de muchos, algunos de cuales tienen voto de cara a la entrega del galardón.

No apareció en los Clásicos, se borró en Champions League, lleva más 300 minutos sin marcar en Liga y se le nota algo lento desde hace muchos meses. Pero es Messi, tiene un entorno que sabe trabajar bien y se mantendrá en el olimpo pese a firmar un ridículo 2013.

Esto no quiere decir que sea mal jugador o que vaya a ir en picado a partir de ahora. Seguramente, Messi crecerá futbolísticamente y recuperará las virtudes que lo convirtieron en el mejor. Sin embargo, lo ocurrido durante este año no debe caer en el olvido. Es hora de que Leo deje de ser intocable.

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