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La “generación dorada” del fútbol belga ya tiene billete para Brasil, donde harán su carta de presentación ante todo el planeta. Hay muchas esperanzas depositadas en ellos

Si te gusta esto del fútbol, seguro que a través de la televisión, la radio, la prensa, un amigo, un conocido, o incluso de tu abuela, has oído hablar de la selección belga. “¡Qué equipazo tiene Bélgica!” es un tema tan recurrente entre los amantes del fútbol internacional como el famoso “los políticos son unos ladrones” que se escucha todas las mañanas cuando vas a tomar un café a cualquier bar de la península. Pero sí, lo de Bélgica es un tema recurrente, porque de verdad es un equipazo, y ya están clasificados para el Mundial de Brasil, después de 12 años de ausencia en grandes citas. Ojito.

Si te pones a mirar a esta “generación dorada” del fútbol belga, te das cuenta de las muchas posibilidades que tienen de hacer algo importante en Brasil. Un equipo joven, con hambre y calidad de sobra para pelear con los mejores combinados del planeta. Una generación que se conoce desde categorías inferiores, una generación que fue cuarta en los JJOO de 2008, sí, esos que ganó la Argentina de Leo Messi. Una generación que ha devuelto la ilusión a un país entero, que había dejado de creer en el fútbol. Sus últimas grandes apariciones, unos octavos en Corea y Japón 2002, y una decepcionante eliminación en la primera fase de la Eurocopa del 2000 que organizaron junto a Holanda.

¿Y por qué tanta esperanza? Ahora todo ha cambiado, empezando desde el banquillo. Hace casi un año y medio, Marc Wilmots, ex jugador del Schalke 04 y del combinado nacional, se hacía cargo de una selección en la que brillaban las individualidades, pero había poco carácter de grupo. Un entrenador quizás algo criticado por algunas decisiones tácticas, pero un excelente motivador capaz de hacer de su selección un grupo de amigos, un grupo de amigos que juegan muy bien al fútbol. El resultado ha sido bastante evidente: 11 victorias, 3 empates y 2 derrotas en los últimos 16 partidos en los que Wilmots ha dirigido a los red devils. Incluyendo una gran victoria ante Holanda en agosto de 2012.

Wilmots tiene mucho que ver en la ilusión que despierta este conjunto, pero la gigantesca esperanza que rodea a este equipo reside en el enorme potencial de sus futbolistas, una generación maravillosa de jugadores que brillan en los grandes clubes de Europa, especialmente en la Premier League. Comenzando por la portería, los belgas cuentan con Courtois, quizás uno de los mejores guardametas del mundo en la actualidad, y con Mignolet, el meta titular del Liverpool. En la defensa, Bélgica dispone de centrales consagrados en la Premier como Vertonghen, Kompany o Vermaelen, así como el nuevo jugador del Atlético de Madrid, Toby Alderweireld. Quizás el punto más débil del equipo se encuentre en la zaga, ya que hay exceso de centrales, pero no de laterales. Gillet no convence por su fragilidad defensiva y Wilmots acabará usando a Vertonghen y Alderweireld como laterales, o eso está haciendo hasta el momento. Lombaerts o Van Buyten también son habituales.

En el centro del campo no hay duda de quiénes son sus hombres clave. Un trivote formado por Axel Witsel (Zenit), Dembelé (Tottenham) y el fichaje estrella del Manchester United, Marouane Fellaini, en su posición favorita por delante de dos pivotes, al contrario de cómo viene actuando en el conjunto de David Moyes. Por si acaso, Wilmots cuenta con recambios de garantías como el medio del Porto, Steven Defour.

A partir de tres cuartos, llega la fantasía. Hazard (Chelsea), Chadli (Tottenham), Mertens (Napoli), De Bruyne (Chelsea) y Mirallas (Everton) son algunos de los nombres que sobresalen en la línea más talentosa del juego belga. Wilmots tiene donde elegir para esa zona del campo, aunque es evidente que Hazard parte como estrella. Por último, la punta de ataque se la disputarán dos de los delanteros de moda en el panorama europeo: Christian Benteke, que comenzó la temporada como un tiro en el Aston Villa hasta su lesión, y Romelu Lukaku, otro que ha empezado esta Premier a un nivel estratosférico.

Un auténtico equipazo lo mires por donde lo mires. Una generación a tener muy en cuenta en los próximos años. Algunos consideran que Brasil será su carta de presentación ante el panorama mundial, otros que pueden incluso llegar a pelear por el torneo. No sabemos cuál es el techo de esta maravillosa selección, pero los amantes del fútbol estamos deseando verlos por fin en una gran cita internacional. Darán mucho que hablar, no les quiten el ojo de encima, la “generación dorada” del fútbol belga tiene motivos para soñar.

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