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El delantero argentino suma 5 dianas en lo que va de temporada y parece que su principal competidor deja de serlo para darle paso a otras figuras

¿Estará triste Cristiano Ronaldo? eso no lo sabemos, pero si hablamos por sus pies, tal vez sí lo esté. El delantero del Real Madrid suma, hasta la tercera jornada de la Liga BBVA, un gol y por primera vez desde hace mucho no es el rey del gol en el equipo merengue. Delante de él se encuentra Isco con 3 dianas, pero también Diego Costa, Hélder Postiga y Rodri.

Pero quien lleva la máxima ventaja es Lionel Messi, que en tres partidos ya suma 5 goles. Pero habría que desmenuzar los partidos para encontrar que sus dianas han sido anotadas en un total de 160 minutos, es decir, que sólo en un partido jugó los 90 minutos, otro fue descartado y ante el Levante jugó 70 minutos. En resumen, su media goleadora es de 2.5 en la Liga, pero si a ello le sumamos los dos partidos de la Supercopa de España, donde no vio puerta, entonces su media es de 1.5 goles, un registro récord de lo que ha alcanzado desde la temporada 2004-05.

No es de extrañar que el rosarino cada temporada mejore sus números, establezca récords y supere registros ajenos, pero esta temporada se esta pasando, aún cuando algunos se animan a decir que ha estado desaparecidos. Los números no mienten, Messi ha ganado mucho, pero quiere más y la llegada de Neymar no le ha causado ningún conflicto para continuar con su insaciable hambre.

¿Hasta cuándo tocará techo Leo? no lo sabemos, pero esta temporada parece que no será. Y mientras sigue creciendo, también seguirá alzando el listón para aquel que algún día será su sustituto. Si las lesiones le respetan, ese Messi versión 2013-14 llegará muy lejos, más allá de lo imaginable, porque ahora no sólo cuenta con el apoyo del entrenador Gerardo 'Tata' Martino, sino también con el de Neymar que en pocos días mostró ser su perfecto complemento.

¿Y Cristiano Ronaldo? A él no hay que darlo por vencido, porque puede dar la sorpresa en cualquiera de las jornadas que están por venir y habrá que ver cómo le funciona su nuevo compañero Gareth Bale. Mientras tanto, Messi sólo tiene que preocuparse por ver al retrovisor de vez en cuando, pero sin quitar la vista de las porterías rivales que poco apoco se convierten sus víctimas favoritas.




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