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David Villa hubiera sido un buen fichaje para el Real Madrid

El delantero asturiano cambia el Barcelona por el Atlético a cambio de apenas 5,1 millones de euros, cuando desde Concha Espina se buscaba el fichaje de un delantero centro

A rey muerto, rey puesto. El Atlético había protagonizado una de las ventas del verano, en la figura de Radamel Falcao. Y justo cuando a Cholo Simeone empezaba a vérsele el humo saliendo de las orejas, el club rojiblanco ha vuelto a ser protagonista indiscutible del mercado, esta vez, con otro de los fichajes del verano: el de David Villa. Un jugador bueno, bonito y barato que se muda al Vicente Calderón y que, visto así, hubiera podido ser también un gran fichaje si hubiera recalado en el Real Madrid.

Evidentemente, el club de Concha Espina no puede fichar a todos los jugadores que se prestan a merodear por el mercado. Imposible. Quizás ni siquiera sabía que el Atlético estaba negociando unas condiciones tan ventajosas en el traspaso del asturiano (un máximo de 5,1 millones de euros en tres años). Pero dado que está buscando un recambio para Gonzalo Higuaín, y con el ventajismo que nos da el tiempo, Villa hubiera sido un grandísimo refuerzo para este Madrid.

Quizás no por su edad. Quizás tampoco porque este último año ha jugado no demasiados minutos. Seguramente hubiera incluso quien ya no le quisiera después de haber fichado por el Barcelona tras estar cerca del Real Madrid. Pero desde luego que, por calidad, Villa hubiera encajado en el equipo merengue. Incluso por ganas que ha demostrado siempre que ha gozado de unos minutos con el club blaugrana y la selección española. También por precio, siempre que el Barcelona hubiera negociado con la misma supuesta benevolencia que ha hecho con el Atlético: pues con esos 5,1 millones de euros apenas se paga el sueldo de Higuaín o Benzema en un año. Y por si fuera poco, seguro que también habría a quien le haría muy feliz ver a un ex barcelonista luchando con todas sus fuerzas por quitarle un título a su anterior equipo. Como sucediera con Figo o Ronaldo por ejemplo, hoy ídolos merengues tras haberlo sido entre el barcelonismo.

Sea como fuere, no le daremos más vueltas porque tampoco caerá esa breva. Desde el Santiago Bernabéu sólo queda estrechar la mano de sus vecinos del Manzanares por semejante fichaje. Ahora, exculpado el Real Madrid, cabe preguntar qué pensará hoy el propio David Villa de su paso por la Ciudad Condal después de no haberse concretado su fichaje por los blancos en 2009. Ha ganado dos Ligas, una Copa, una Champions y un Mundialito en las tres temporadas como culé. Un botín más que suculento. Sin embargo, se marcha por la puerta de atrás del Camp Nou, con la sensación de que pocos le echarán de menos, y desde fuera también, de que nunca terminó de ser tratado con esos honores de crack en el club blaugrana como pintaba cuando saliera del Valencia. Seguramente por esos altibajos en su relación con Messi, intocable en todos los estratos del interior y alrededores del Barcelona.

Y nadie le hubiera garantizado que en el Real Madrid su periplo hubiera sido más exitoso en lo colectivo e individual, pero quién sabe si él mismo no hubiera preferido ejercer de merengue y no de culé, ahora visto con la perspectiva del tiempo.

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