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Desde TV3 apuntan a que el cuadro blaugrana pretendió ejecutar la cláusula del francés. El Real Madrid mantiene pactos de no agresión con algún club. Una medida a cambiar

El Barcelona pretendió fichar a Raphael Varane haciendo efectiva su cláusula de rescisión de 30 millones de euros. La notica la desveló TV3 este lunes, que además apuntalaba que el central francés se había negado en rotundo a abandonar la disciplina merengue. Una bomba en toda regla, sea como fuere. Pues desde el año 2000 no había sucedido nada similar en el panorama deportivo español. Entonces, el recién proclamado presidente blanco, Florentino Pérez, fichó al blaugrana Luis Figo pagando su cláusula de rescisión. El golpe al Barcelona fue mortal de necesidad. Una bendición para el madridismo.

Pero eso sí, durante muchos años después, el Real Madrid tuvo que arrastrar una fama de soberbio y prepotente, artificialmente generada desde algunos sectores interesados, que terminó por granjearle muchas enemistades entre los aficionados de todo el país. De éste, y de otros. La mala imagen en esa época de los Galácticos terminó por fagocitar el propio proyecto en cuanto los resultados no acompañaron, casi como en esta última y polémica etapa con José Mourinho. Desde entonces, el hoy presidente merengue decidió alterar la pauta para acometer los fichajes, tratando de ser lo menos invasivo y beligerante posible con los clubes vendedores, llegando incluso a acordar lo que se conocen como ‘pactos de no agresión’ con clubes como el Atlético, o el Valencia.

Desconfíen cuando escuchen: “no creemos que el Real Madrid, que es un club amigo, vaya a hacer una oferta”. En la inmensa mayoría de los casos, el mensaje velado es: “Real Madrid, recuerda que no debes hacer ninguna oferta porque tenemos un pacto de caballeros entre nosotros”. Personalidades como Enrique Cerezo no han necesitado de disfrazar su discurso siquiera, pues lo ha mentado en más de una ocasión cuando se le preguntaba por el Kun Agüero, por Diego Forlán, o incluso por Radamel Falcao. E incluso José Mourinho o Juan Soler también han hablado frontalmente de ello. Están de moda este tipo de pactos. No sólo en el Real Madrid, sino en todo el fútbol español.

Mientras tanto, con respecto al Barcelona, el presidente Florentino Pérez ha negado públicamente alguna vez que existiera semejante pacto entre merengues y culés. Pero no es menos cierto que en varias ocasiones el máximo mandatario blanco ha deslizado públicamente que pretenden mantener una relación entre ambas entidades basada en el respeto y la caballerosidad. Blanco y en botella, vamos. Aunque parece que al otro lado del puente aéreo no lo entienden así.

Pues cuando no fueron denuncias a UEFA como tras aquellas semifinales de Champions League de 2011, fueron impertinencias públicas de algunos de sus jugadores hacia José Mourinho –las últimas, de Dani Alves por ejemplo, acusándole de predisponer a los árbitros en Europa-, o fueron vaciles de dudoso gusto –como el de Rosell asegurando que les habían dado un baño tras un Clásico-, o mismamente la intromisión años atrás en el fichaje de Neymar cuando estaba atado por el Real Madrid. Entre otras muchas cosas. Y ahora, también el intento de ‘robar’ al Real Madrid a Varane, no desmentido desde el club blaugrana.

Si alguien ha querido aparentar que todo es miel sobre hojuelas entre Real Madrid y Barcelona, desde luego que no lo ha conseguido. Y si alguien quiere seguir aparentándolo, no sabe lo que hace. Pierde imagen, reputación y recursos por el camino. Y no se trata de levantarse en armas frente a nadie, sino simplemente de actuar con naturalidad y racionalidad. De ser caballeroso y respetuoso en todos y cada uno de los aspectos, siempre que la situación lo amerite, y no impostar ni forzar una sonrisa en capítulos que no lo requieran. Como los de los fichajes, por ejemplo. ¿Por qué un jugador no va a poder ir a un club determinado si así lo desea? ¿Por qué un club no va a poder contratar a un jugador determinado independientemente de su equipo de origen si llega a un acuerdo? ¿Tendrían que haberse quedado en sus respectivos clubes, aun contra su voluntad, los Robin Van Persie, Pirlo, Mario Gotze y otros tantos?

Mal ha hecho el Real Madrid en estos tiempos si ha renunciado a algún jugador por alguno de estos pactos de no agresión antes de buscar siquiera una negociación amistosa. Y peor haría si continuara guiándose por ellos. La tentativa de fichar a Varane debería ser el desencadenante en el Real Madrid para cambiar esta política de fichajes que ya de por sí nació imperfecta.

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