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Bjorn Kuipers hizo un buen trabajo en líneas generales, a diferencia del arbitraje que sufrió el Barcelona. Acertó en todas las jugadas polémicas en la victoria del conjunto alemán

El Borussia Dortmund ha dado toda una lección de fútbol al Real Madrid. Los alemanes han derrotado por 4-1 a un desconocido equipo blanco en la ida de las semifinales de la Champions League, que tras su pobre papel ni siquiera podrá apoyarse en las polémicas arbitrales para salvarse de las críticas tras perder con todo merecimiento esta noche en el Signal Iduna Park. A diferencia del Barcelona, que ha tenido que sufrir el trabajo del referí húngaro contra Bayern Múnich.

Bjorn Kuipers, colegiado de la contienda, cuajó una buena actuación, ya que sin llegar a tener un papel sobresaliente, acertó en las decisiones más polémicas del partido y nunca perdió las riendas del encuentro en lo disciplinario, aunque como es habitual a la hora de sancionar las faltas y repartir las tarjetas barrió un poco hacía el equipo local, tal y como suele ocurrir en la Liga de Campeones.

En la primera mitad, el colegiado holandés no tuvo demasiado trabajo y en líneas generales ninguno de los dos conjuntos se empleó con demasiada dureza, y de hecho no mostró ninguna amonestación en los primeros cuarenta y cinco minutos. El “trencilla” dejó jugar bastante, algo que a veces irritó a los jugadores blancos en el primer acto, que demandaban que algunos robos de los amarillos fueran sancionados como infracción.

Al filo del final del primer tiempo llegó la primera polémica cuando Reus cayó frente a Varane dentro del área merengue. Según se puede apreciar en las repeticiones, el central francés ganó con claridad y de forma limpia la posición al extremo alemán que cae al sentir el contacto con el “2” madridista. La afición y los jugadores locales reclamaron pena máxima pero en esa acción el colegiado se granjeó su primer gran acierto.

Los asistentes de Kuipers también acertaron tras la reanudación a la hora de impartir justicia en la segunda jugada a analizar de la noche. En esta ocasión hablamos del segundo gol del Borussia en el que parece que podría haber fuera de juego de Robert Lewandowski. A pesar de lo que pudo interpretarse en directo, el delantero polaco se movió como pez en el agua en el barullo de la defensa blanca para no caer en posición antirreglamentaria y aprovechar el pase al hueco de Hummels. De hecho, los asistentes acertaron en todas las acciones en la que tuvieron que decidir, exceptuando una ocasión en la que Reus se quedaba solo y levantaron la bandera de forma equivocada.

El cuarto gol del equipo de Westfalen también trajo cola, ya que Lewandowski transformó un penalti cometido por Xabi Alonso tras derribar a Reus. El mediocentro vasco derribó de forma clara al extremo germano y el colegiado de los Países Bajos acertó por tercera vez. En la segunda parte, llegaron también las amonestaciones que en el Real fueron para Ramos, Khedira y Özil, este último por protestar. Essien, que no jugó, y Grosskreutz, apercibidos en ambas escuadras;  se libraron de ser amonestados.

Nada que objetar al juicio del señor Kuipers que compensó la malísima actuación de Kassai en el Bayern de Munich-Barcelona. El colegiado del país de los tulipanes no servirá de excusa a los de José Mourinho para justificar uno de los peores partidos de la temporada.

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