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El jugador brasileño llega a la recta final de la temporada lejos de su mejor nivel. Coentrao, que se ha hecho fuerte en el lateral izquierdo, ofrece, hoy por hoy, más seguridad

OPINIÓN

Hubo un tiempo en el que Marcelo era considerado el mejor lateral zurdo del mundo. Su proyección era tan evidente que nadie se atrevía a dudar de que estábamos ante un futbolista diferente, capaz de cambiar el juego de su propio equipo desde la defensa.


Tildado como el nuevo Roberto Carlos, lo cierto es que el zaguero brasileño apostó por protagonizar una dolorosa irregularidad. Un día maravillaba y deleitaba a los aficionados con sus virtudes. En otras ocasiones, sin embargo, no parecía ni la sombra de sí mismo. Desoncertante.

Esta temporada, sin ir más lejos, no está siendo la mejor para Marcelo. Una inoportuna lesión lo situó en el dique seco cuando empezaba a coger un buen nivel de juego. Lo peor es que la recuperación fue más tormentosa de lo esperado, tanto por las complicaciones existentes como por la propia dejadez de un futbolista que no se comportó con la profesionalidad necesaria.

Y ahora, el brasileño se encuentra con una nueva piedra en el camino: Fabio Coentrao. El lateral luso, criticado hasta la saciedad por costar treinta millones y ser portugués, ha crecido sin hacer ruido, confiando en sus posibilidades y demostrando que, con minutos y continuidad, es un futbolista más que aceptable.

Ha pasado de ser cuestionado a convertirse en un fijo para José Mourinho. Hoy por hoy, y ante la fase decisiva de la temporada, el ex del Benfica parte como titular indiscutible. Marcelo, que intenta recuperar su mejor versión, no aparece con demasiadas opciones de cara a los cuartos de final de la Champions League.

Para el Real Madrid, el gran estado de forma que atraviesa Coentrao es una gran noticia. Sin embargo, el equipo blanco necesita al Marcelo del pasado. El brasileño debe convertirse en un problema para su entrenador. Si eso ocurre, todos saldrán ganando. Incluso Coentrao, que evolucionará al sentir el aliento de su compañero.

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