thumbnail Hola,

El ex del Sevilla ha hecho méritos más que suficientes como para seguir defendiendo la portería del Real Madrid hasta final de temporada

OPINIÓN | QUILLO BARRIOS

Iker Casillas se lesionó el pasado 23 de enero en el partido de Copa del Rey que midió a Valencia y Real Madrid en Mestalla. Parecía que el mundo se había acabado para el club blanco. Sin embargo, y con Diego López en la portería, el conjunto de José Mourinho ha alcanzado la final del Torneo del KO, los cuartos de final de la Champions League y el segundo puesto de la Liga BBVA, superando al Atlético de Madrid.

Ninguneado e infravalorado por la prensa, el ex cancerbero del Sevilla ha firmado un rendimiento espectacular. Vital en las semifinales de Copa ante el Barcelona y en la mágica noche de Old Trafford, Diego López se ha ganado un respeto deportivo. Del mediático mejor ni hablamos, ya que parece imposible.

Curiosamente, los dos últimos meses han sido los más tranquilos que se han vivido en el Real Madrid desde que arrancó la temporada. Sin incendios ni guerras civiles, el equipo ha crecido futbolísticamente hasta convertirse en un firme candidato a conquistar Copa y Champions.

El problema es que el entorno, que parecía dormido, ha despertado coincidiendo, curiosamente, con la recuperación de Iker Casillas. Los debates giran en torno a si debe regresar o no a la titularidad nada más reciba el alta médica. Diego López, héroe en la gélida noche de Old Trafford, ha pasado a ser, para la prensa, un simple actor secundario con el que alimentar las tertulias.

La meritocracia ya no existe en los exteriores del Santiago Bernabéu. Los que decían que nadie estaba por encima del Real Madrid son los mismos que, curiosamente, han cambiado radicalmente de opinión. Parece que el novio de la periodista Sara Carbonero debe ser titular por decreto.

Todo aquello que no sea el regreso de Casillas a la titularidad será tomado como un nuevo pulso de José Mourinho, cuando lo cierto es que, el único pulso que va a recibir el internacional español es uno al que no estaba acostumbrado: La competencia.

Pero eso ya da igual. Diego López no tiene derecho a cumplir sus sueños deportivos. De hecho, ni siquiera puede intentarlo. Y es que, los que ponían el grito en el cielo por el supuesto clan portugués de Mourinho son los que, ahora, reclaman un puesto para Iker Casillas en el once. Curiosamente...

Artículos relacionados