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Tras un nuevo choque entre merengues y blaugrana, te invitamos a conocer la opinión de Adrián Boullosa y Nicolás De Marco respecto de cómo queda la situación de los colosales

Este sábado se ha disputado un nuevo Clásico en el Santiago Bernabéu, feudo merengue donde se ha hecho más fuerte el Real Madrid y ha salido victorioso una vez más. El Barcelona cosechó otra derrota, apenas cuatro días después de haber sido eliminado por los blancos de la Copa del Rey, aunque en el Camp Nou.

El equipo capitalino presentó en cancha un once alternativo, siendo la figura de Cristiano Ronaldo la ausencia más notable entre los once titulares. Por su parte, Jordi Roura sacó a su once de gala, con la baja por lesión de Xavi Hernández. El 2-1 a favor del conjunto local puede tener consecuencias más allá de los tres puntos que recorta en la tabla clasificatoria respecto del líder.

El Real Madrid visitará este martes en Old Trafford al Manchester United, mientras que el Barcelona descansará y recibirá al Milan la otra semana, días después de enfrentar al colista de la liga española, el Deportivo La Coruña.

La temporada empieza a transitar el camino decisivo y por eso, después de un nuevo Clásico, te invitamos a conocer la opinión de Adrián Boullosa y Nicolás De Marco respecto de cómo queda la situación para los dos colosales del fútbol europeo en estos momentos.

Así queda la temporada después del Clásico
REAL MADRID | ADRIÁN BOULLOSA
FC BARCELONA | NICOLÁS DE MARCO

No se puede escribir mejor guión para la semana del Real Madrid. Si hace solo siete días la temporada parecía un drama con tintes de tragedia griega, ahora en el Santiago Bernabéu sueñan con una temporada gloriosa después de asestar dos golpes muy duros a su eterno rival en Copa del Rey y Liga. La supremacía de Cristiano fue clave para llegar a la final del torneo del KO y la unión como grupo que se desprende del compromiso de este sábado dejan claro que el fútbol son estados de ánimo y que el Real Madrid llegará pletórico a la gran prueba de fuego de la temporada, ante el Manchester United en Liga de Campeones. Ese será el verdadero baremo para dilucidar hasta qué punto Mourinho es capaz de dar la vuelta a la situación y dar un paso más hacia la ansiada 'Décima'.

Pese a que el Barcelona había destrozado hasta ahora todos los registros habidos y por haber en la Liga BBVA, paradójicamente son los catalanes los que pueden sufrir una tortura en lo que resta de meses de competición si no son capaces de hacer una remontada épica ante el AC Milan. El Real Madrid es consciente de esa circunstancia y juega con dos factores fundamentales para cumplir su objetivo: la ilusión y el autoestima. Si el Barça se queda con la competición doméstica como premio de consolación y el Real Madrid logra un doblete con la Copa del Rey y la Champions, toda la catarsis vivida durante estos meses quedará olvidada para siempre. Una mera anécdota para decorar con un tinte épico un sueño que se lleva persiguiendo durante una década.

Otro golpe para el Barcelona en menos de dos semanas. Durísimo derechazo al mentón azulgrana el que ha propinado un falso-Real Madrid. Esa falta de autenticidad merengue, basada en los nombres y apellidos que plantó en el Bernabéu José Mourinho, será tal vez lo más difícil de asimilar en el seno blaugrana. Si bien la ecuación no se modifica en la liga española, que será ganada por el equipo catalán, el nuevo Clásico perdido es un cimbronazo anímico enorme. Milan-Real Madrid-Real Madrid B es una seguidilla de latigazos que deja muy tocada a la parroquia culé, aunque especialmente a la plantilla. Un Barcelona que tenía todo para peder desde el minuto cero y que, efectivamente, lo perdió. Por el lado del Madrid, sin su once titular y fuera de la Liga, todo lo contrario. Ganó un partido que ni el más optimista aficionado blanco esperaba ganar cuando conoció las alineaciones de unos y otros.

Para el equipo de Roura, vencer era sinónimo de vida. Volver a creer en sí mismo, acaso la carencia más grande que tienen los azulgrana en este momento de la temporada. 19, 16 o 13 puntos de diferencia respecto a los blancos era exactamente lo mismo. Lo importante era convencerse de lo que son capaces de hacer. No hicieron más que sumar otra frustración. Era lo último que había que conseguir en las vísperas a la revancha contra el Milan. La derrota, cuya causa es futbolística, tiene consecuencias anímicas. Los italianos irán al Camp Nou a aprovechar ese bajón. El reto catalán está servido.  

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