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En el Real Madrid tres perros tiran de dos gatos

Un día más quedó comprobado cómo Ronaldo es el que tira del carro goleador, con Benzema e Higuaín en busca y captura. El corresponsal Alberto Piñero lo analiza

El madridismo zozobra en un mar de dudas después de ver a su equipo empatar contra el Manchester United (1-1). Dio la apariencia de ser mucho mejor equipo, de tener más recursos y más letales, sin embargo no fue capaz de emplearlos correctamente. Y no es la primera vez. Pues ya ante el Barcelona hace poco sucedería algo similar en Copa y al final se tuvo que contentar con otro empate a uno. Y echando la vista un poco atrás, se pueden usar también como referentes los partidos ante el Manchester City, e incluso fases ante el Borussia Dortmund.

Dentro de la nefasta campaña que está haciendo en Liga, sobre todo fuera de casa, este Real Madrid responde cuando llegan las grandes citas. Está comprobado que tiene dos caras distintas, y nunca rehúye de los partidos importantes. Sin embargo, da la sensación de que no le basta con sólo mostrar su orgullo y raza para terminar de finiquitar los partidos.

Si por algo se caracterizan precisamente los equipos de José Mourinho es por ser ganadores. Más o menos estéticos, casi siempre acaban ganando. De ahí el currículum y el ego del técnico portugués. Y sin embargo, el Madrid de esta temporada cada vez se parece más al de Manuel Pellegrini, que gozaba de un buen fútbol, por fases brillante, pero que sin embargo no remataba las faenas. Y éste, que siempre parece superior a casi todos sus rivales, no siempre acaba imponiéndose, cuadrando incluso peores números que los del Ingeniero con el equipo merengue a estas alturas.

Parte de culpa, y sólo parte, residirá seguramente en que efectivamente los jugadores no terminan de estar entonados. Son los encargados de apretar el gatillo al fin y al cabo, y los hay con la mirilla desviada. Especialmente los dos delanteros, toda vez que los mediocampistas poco a poco van recuperando su mejor forma. Benzema e Higuaín llevan números infames para estar rodeados de algunos de los mejores jugadores del mundo, y son los que juegan de ‘7’, de ‘8’ y de ‘10’ los que tienen que hacer permanentemente de nueves. Y así, con tres perros tirando de dos gatos cuando sales de caza, precisamente el rematar los partidos ante rivales de entidad se convierte en todo un imposible.

Al Real Madrid le queda una semana en febrero donde se juega su porvenir en las tres competiciones, con la disyuntiva de tener incluso que priorizar entre tanto compromiso tan comprometido. Más le vale a Mourinho dar con la tecla en este tiempo, o que esos días en Barcelona y Manchester estén todos sus jugadores en perfecto estado de gracia. Porque visto lo visto, a este equipo blanco no termina de llegarle para semejante montería.

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