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Los amistosos internacionales, una carga innecesaria para Messi y Cristiano Ronaldo

Esta semana se disputan amistosos internacionales fijados por FIFA, un nuevo partido entresemana, y una nueva carga para las estrellas, que no descansan desde hace semanas

La FIFA vuelve a parar una vez más el transcurso de la temporada con motivo de una nueva jornada de amistosos internacionales de cara a preparar el Mundial de Brasil que se disputa el año que viene. Un partido entresemana cargado de kilómetros para muchos jugadores, que por causas contractuales viajan hasta países de la otra punta del mundo para remunerar con cuantiosas cantidades a las federaciones futbolísticas.

Es un amistoso, y todo el mundo sabe que los jugadores van a rendir con un punto por debajo, salvo 'piques' excepcionales por los que los jugadores lo den todo con su camiseta (como por ejemplo las declaraciones de Neymar, asegurando que Inglaterra no tiene equipo para competir con Brasil).

Sin embargo, por mucho que los jugadores se tomen estos partidos con cierta relajación, no deja de ser un partido de élite y la exigencia, aunque mínima, sigue siendo considerable para esos jugadores a los que todo un país está siguiendo en vísperas de un nuevo Mundial.

Y, claro está, los aficionados que se den cita en los estadios de todo el mundo querrán ver a las estrellas de cada uno de los combinados que comparezcan hoy sobre los diferentes terrenos de juego. Cristiano Ronaldo y Messi, por su condición de mejores jugadores de la Tierra, tienen casi la obligación de hacer un buen papel en estos amistosos.

Una nueva prueba para demostrar quien lo hace mejor, quien es más hábil, quien es más goleador. Y eso conlleva un esfuerzo físico. Messi y Cristiano Ronaldo no entienden de descansos. Desde que comenzara la temporada, ambos jugadores han disputado prácticamente todos los minutos sobre el césped, y en la mayoría de los casos, con Champions y Copa del Rey de por medio, han solventado compromisos de 'miércoles-domingo' en gran parte del calendario.

Dos partidos cada siete días, una acumulación de minutos que puede desembocar en una bajada, más psicológica que física, de su rendimiento a final de temporada. La semana que viene vuelve la Champions, y tanto Milan como Manchester afilan sus cuchillos para tratar de frenar el potencial de Messi y Cristiano Ronaldo. Y no solo eso. Dos nuevos clásicos están a la vuelta de la esquina, tanto el de Copa del Rey como el de Liga, y esos dos resultados pueden, o bien paliar la imagen del un Real Madrid gris, o por otra parte, sentenciar la Liga y apear a los blancos de la Copa, alcanzando una nueva final copera.

El partido con la selección no le hace bien a ninguno de los dos. Una torcedura de tobillo, un mal gesto, una entrada pasada de rosca de un defensa, podría dejar a uno de los dos K.O. en el momento decisivo de la campaña. Probablemente hoy sea uno de esos días que ni Florentino ni Rossell querrán saber nada de los partidos, y rezarán porque ambos salgan del estadio sanos y salvos. Lo que veremos, a largo plazo, es si esta acumulación de partidos y viajes termina pasando factura a estos dos astros mundiales del fútbol.

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