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Ambos son los clubes con más ingresos del mundo, con mucha diferencia respecto al resto en Europa, pero sobre todo España, donde se nutren del desigual reparto televisivo

ANÁLISIS

El Real Madrid vuelve a liderar un año más la Deloitte Football Money League, como el club de fútbol que más ingresos tiene de todo el panorama mundial. Esta vez, superando además la barrera de los 500 millones de euros de ingresos por primera vez, en lo que supone una marca realmente extraordinaria: 512,6 millones de euros en la pasada temporada 2011-12. La friolera de ciento quince millones de euros más que el tercer clasificado, el Manchester United, que es el club más rico de toda Inglaterra.  Una diferencia que ya no es tanta sin embargo con respecto al segundo clasificado, el Barcelona, con unos ingresos en la última temporada que ascienden a nada menos que 483 millones de euros.

Así pues, viendo las diferencias de ingresos con respeto a las entidades inglesas, italianas, alemanas o francesas, se puede afirmar sin temor alguno que los clubes españoles, tanto Madrid como Barcelona, dominan con puño de hierro esta Football Money League. Aunque, paradójicamente esta supremacía no se extiende al resto de sus compatriotas, dado que ningún otro club español aparece entre las veinte entidades con más ingresos. Ni siquiera el Atlético, campeón de la Europa League y la Supercopa de Europa, ni el Valencia, otrora entre los que más ingresaban. ¿Por qué de estas diferencias tan acusadas?

En primer lugar aparece el desigual reparto de los derechos de televisión en España. Si bien en otros países existe una venta globalizada de la liga en conjunto, en la Liga española cada club negocia individualmente sus emolumentos. Siendo Real Madrid y Barcelona los que se llevan la mayor parte del pastel. Concretamente, en esta pasada temporada supuso para ambos unos ingresos de 199 y 179 millones de euros respectivamente, el 39% y el 37% del total de ingresos. Sólo con estos derechos de televisión ya ingresan más que Valencia o Atlético en su totalidad (111 millones y 107 en total).

Asimismo, son los derechos de televisión los que le hacen destacar con respecto a otros equipos europeos, ya que nadie ingresa tanto como merengues y culés. Ni siquiera el Chelsea campeón de la pasada Champions League, con 139 millones de euros recaudados. Y por supuesto, tampoco otros clubes como Manchester United (128 millones), Milan (126), Inter (112), Manchester City (109), o Arsenal (107). En Inglaterra no hay tanta diferencia de ingresos televisivos entre el primero y el último, de ahí que haya podido incluir a siete equipos entre los clubes top de la Football Money League y que la Championship sea la octava liga que más ingresa por derechos de retransmisión. En España esa situación es una quimera, con un auténtico abismo entre Madrid y Barcelona, y el resto de equipos.

Son los clubes que más expectación despiertan entre los aficionados españoles, los que más almas remueven, los más seguidos por televisión. Y ahí llega otra de las grandes diferencias con el resto de clubes de España. Y es que los ingresos por la vía comercial son también megalómanos. Concretamente, 187 millones de euros cada uno, siendo sólo superados en Europa por el Bayern de Múnich, el equipo referencia de Alemania y el buque insignia de la poderosa multinacional Adidas.

No les falta mérito en este sentido a los dirigentes de Real Madrid y Barcelona -el informe de Deloitte destaca especialmente la contribución de Florentino Pérez a este respecto desde su llegada en el año 2000, cuando generaba apenas un sexto de los ingresos actuales-. Y es que en los últimos años han sabido abrirse al ámbito del marketing aprovechando su enorme tirón y legado histórico, manteniendo además el difícil equilibrio entre la rama deportiva y la comercial. Con fichajes de jugadores que no sólo les reportan beneficios dentro del campo, sino también en conceptos tan etéreos como la ilusión, la esperanza o el sentimiento del aficionado. Luego directamente traducidos en compra de artículos oficiales, sean camisetas, chándal, balones, etcétera. Y por supuesto, también en venta de entradas, aprovechando además que poseen los dos estadios de mayor capacidad de toda España y rara es la vez que no se venden al menos el 80% de las localidades.
Real Madrid ingresa 200 millones sólo por derechos audiovisuales
Mientras, Atlético y Valencia ingresan poco más de 100 millones en total

Ese atractivo que desprenden Madrid y Barcelona sobre el césped, siendo dos de los equipos que mejor juegan del mundo, se traslada al ámbito económico en los millonarios acuerdos de patrocinio con multinacionales como Adidas, Nike, Qatar Foundation, Bwin, Emirates, Audi, Movistar, Mahou, Coca-Cola, La Caixa, Turkish Airlines, TV3, Estrella Damm, etcétera. Y viceversa. Pues luego esos mismos ingresos les permite poder invertir en nuevos efectivos que revaloricen su equipo y su marca.

Mientras tanto, el resto de clubes españoles, sin tanta afición tras ellos, no pueden percibir tanto dinero por derechos audiovisuales al arrastrar menos hinchada. Y sin esos ingresos, tampoco pueden recomponer el equipo para que dentro del campo pueda ganarse las simpatías del gran público y de los grandes anunciantes. Y menos si enfrente tienen a los poderosos Madrid y Barcelona.

Una situación que se agrava en momentos de crisis económica global como el actual, donde muchos de los clubes españoles han visto cómo no han podido recuperar todo el dinero que invirtieron hace unos años. Ahora se ven obligados además a financiarse con su propia deuda, haciendo más y más grande esa tóxica burbuja, que desde la Hacienda española se quiere además pinchar, para equilibrar así las tremendas desigualdades por beneficios fiscales que existen entre los clubes de fútbol y el resto de la sociedad del país. Y Madrid y Barcelona también tienen deudas como el resto, sí. Pero a su vez, también tienen activos como para poder subsanarlas. Cosa que el resto de clubes, no.

Sólo hay casos excepcionales en momentos puntuales de los últimos años de clubes que han podido salir de esta absorbente espiral, como el Sevilla, el Valencia o el Atlético, campeones en Europa merced a un oportuno acierto en la política de fichajes, pero aun así desahuciados en España frente a los dos gigantes. Sin embargo, acaba siempre por fagocitarles de nuevo el injusto sistema español, que no se atreve a hacerles perder a Madrid y Barcelona parte de su poder, aunque eso signifique una recompensa para el resto de entidades. Y mientras siga siendo así, mientras siga existiendo el fútbol -cada vez más global y mediatizado- parece difícil pensar que pueda llegar un equilibrio, que ninguna de las dos potencias puedan perder su supremacía económica en España… y el resto del mundo.



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