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La Real remonta al Barcelona más humano

Los azulgranas conocieron la derrota después de un récord de imbatibilidad en la Liga. Fue el equipo de Montanier quien tuvo el honor de desenmarcarar a los extraterrestres

El Barcelona no tuvo la mejor de sus noches. Falló muchas oportunidades claras para ampliar el marcador en la primera parte cuando ya gozaban de la ventaja de dos goles a cero. Una primera parte bonita por parte de ambos equipos se vio enmarcada por la presión blaugrana, sobre todo de Lionel Messi que no dejaba de buscar oportunidades, junto con un Andrés Iniesta que durante los 90 minutos aguantó el ritmo y la presión de los rivales.

La expulsión de Gerard Piqué al inicio de la segunda parte, un tanto exagerada por parte del colegiado y un tanto también de abuso por parte del defensa central que ya teniendo una tarjeta amarilla se arriesgó a cometer otra falta injustificada, prendió la mecha del encuentro para sacar de concentración al equipo de Tito Vilanova y para avivar la esperanza de los txuri urdin que nunca bajaron los brazos. Carlos Martínez y De la Bella fueron claramente de menos a más, ambos defensas habían sufrido, sobre todo Martínez quien era desbordado contínuamente por Xavi Hernández, pero su recuperación fue tan buena que acabó poniendo la asistencia para el tercer gol que sentenciaba los tres puntos.

Fue un antes y un después, los azulgranas comenzaron arrollando con los goles de Messi y Pedro, tenían en sartén por el mango. Pero la Real Sociedad supo aprovechar que su rival jugaba con 10 hombres y que con la prisa de anotar otro tanto para sentirse más seguro, llegó a descuidar su defensa. Los culés se adentraban del centro del campo hacia el área rival, sin frenar totalmente las contras de los vascos que ya amenazaban de peligro.

La segunda parte fue dominada por los donostiarras, no por la posesión del balón que siempre manejó el conjunto catalán, sino por la fuerte presión que ejercieron desde el centro del campo desde los primeros minutos de la parte complementaria. Messi dejó de ser extraterrestre para convertirse en un humano que no presumió de su mejor puntería. Busquets se puso nervioso y se llevó una amarilla, lo mismo que Iniesta, aunque éste fue el más destacable de los culés. Tampoco estuvo excento Victor Valdés, quien cedió un córner que terminó en el gol del empate.

El lado más humano del Barça se dejó ver en Anoeta, los que son de otro mundo también pueden perder. Pero más allá de una dolorosa derrota, los azulgranas se han quitado la presión del "gran invicto" y ahora deberán concentrarse en solucionar el difícil encuentro de esta semana ante el Málaga en la Copa del Rey, donde no tienen asegurado su pase a la semifinal. El colchón de diferencia de puntos en la Liga da descanso al Barcelona de Tito que ya había anunciado que estadísticamente pronto conocerían la derrota.

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