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Al Málaga le sirvió de poco tener a la mejor defensa del torneo y es que con una obra de arte, los de Tito Vilanova firmaron su paso en la historia del fútbol

Intratable, arrollador y casi perfecto es el Barcelona de Tito Vilanova este curso. El equipo que a principio de temporada generaba dudas por su manera de sacar los partidos a base de remontadas heroicas en los últimos minutos, se ha ido puliendo de manera magistral y nos ha mostrado que aquellos tropiezos tempraneros eran sólo parte de la transición de un brillante Barça a un conjunto remasterizado para convertirse en el mejor de la historia.

No importa que aún estemos a mitad de temporada y los títulos no estén aún en la vitrina del Camp Nou. Con la maestranza de los culés ya se ganó el título de mejor del mundo, por mucho y sobre todos los rivales de la Liga BBVA que no han podido derrotar a los culés en el primer ecuador de la competición doméstica. El Málaga fue la última víctima, los de Pellegrini, los que presumían de la mejor defensa y de un Willy Caballero como el actual Zamora del torneo, se rindieron ante la magia de Messi, Cesc y Thiago.

Los andaluces magníficos hicieron casi todo perfecto para plantarle cara a los blaugranas. No por casualidad están arrollando en la Champions League, pero sus máximos esfuerzos fueron insuficientes la noche de ayer en La Rosaleda. Con la posesión del balón, el conjunto malagueño puede fulminar, pero no lograron quitarle el esférico al equipo catalán y ahí la cruz que debieron cargar durante los 92 minutos que duró el encuentro.

El Málaga fue valiente y en los primeros minutos jugó el tú a tú con un Roque Santa Cruz en la punta, pero el Barça los cortó de tajo. Sergio Busquets en el centro del campo se hizo del balón y también recuperó eliminando los intentos de los blanquiazules para pasar de la mitad del terreno de juego.

Los catalanes jugaron y se diviertieron, interpretando rondos que enmarcaron su excelencia técnica, que por añadidura dejaba estupefacto al rival que por varios momentos se dedicaron a jugar a cazar, pero el Barça fue incazable e inalcanzable. Andrés Iniesta dio uno de sus mejores conciertos trabajando como un falso extremo izquierdo, encerró al rival en su área y les quitó el balón con un control divino de éste.

Lionel Messi fue generoso, marcó y asistió. Cesc Fàbregas marcó y también falló una buena oportunidad para acrecentar la goleada. Thiago Alcántara, uno de los mejores regresos de la enfermería, el centrocampista viene a tope con hambre de gol después de recuperarse de su larga lesión, sentenció ante el Córdoba y también aniquiló al Málaga con un chut potente y raso.

El Barça volverá a enfrentarse a los de Pellegrini este miércoles en el partido de ida de los cuartos de final de Copa del Rey. Los andaluces tienen mala suerte y deberán verse con aquel con el que celebraron su paso histórico en la Liga, pero la buena noticia para la afición, es que una cátedra de fútbol está a la vuelta de la esquina.

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