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Los blancos se llevaron la victoria ante la Real Sociedad inmersos en un río nuevamente revuelto por el propio Mourinho, que volvió a dejar a Casillas en el banco y fue pitado

Año nuevo vida nueva, dice el refrán. No para el Real Madrid sin embargo, que empezó este 2013 como acabó el 2012, al borde de un ataque de nervios. Se perdió en Málaga con Casillas de suplente, quedando a 16 puntos del Barcelona, lo que amargó las navidades al madridismo. Una semana de vacaciones, y se vislumbraban síntomas de que había entrado aire fresco en la Casa Blanca, con los jugadores atendiendo a la prensa en términos optimistas y un primer entrenamiento abierto a la afición, que llenó el Alfredo Di Stéfano. Pero nada más lejos de la realidad. Todo sigue igual.

En rueda de prensa, Mourinho sigue atacando a todo lo que le rodea con tal de lavarse las manos. En la previa fueron los servicios médicos los señalados por no ofrecer los partes de lesiones, y algunos “listos” en los medios de comunicación. Tras el partido ante la Real Sociedad fue ya directamente España, como país en su globalidad, la culpable de que se le faltara el respeto a Adán.

Un Adán que volvió a ser titular bajo los palos, como sucediera también en La Rosaleda, algo que no gustó al Bernabéu, que ya no oculta su desencanto con Mourinho. Ya no sólo pita a los que corean al de Setúbal, sino que pitan al mismo entrenador. Así fue cuando le presentaron desde la megafonía del estadio, algo que se había evitado ante el Espanyol en el anterior encuentro. Una pitada inequívoca, lo que acompañado de algunas encuestas realizadas a pie del estadio por algunos medios no dejan lugar a la duda de que el técnico merengue ha dejado de ser el niño mimado del madridismo.

Antaño se lo permitía todo, ahora sin resultados, la afición no apoya sus actitudes y decisiones deportivas. Y ya tampoco se oculta tras los gritos de los partidarios del entrenador, con mayores decibelios pero menos argumentos. Mourinho parecía intocable, y resulta que el intocable era Casillas. Si quería medir su poder en el club, se ha demostrado que catorce años siguen siendo más que tres, también en el Real Madrid.

Afortunadamente para el equipo, lo que sí cambió en este 2013 es que la pelotita quiso entrar. El caudal de fútbol seguirá siendo el mismo, pero esta vez los arrestos de un puñado de futbolistas se vieron recompensados con goles, con una victoria, con tres puntos, que no es algo que precisamente sobre en el Real Madrid. Y en ello tuvo mucho que ver Cristiano Ronaldo, que esta misma temporada ha pasado por altibajos, y aun así sigue siendo el mayor pilar de este equipo. Cuando no está, porque el equipo le echa de menos, y cuando está, porque es el que tira del carro.

Pocos jugadores hay como él en el fútbol actual. Mal haría el Real Madrid si le deja escapar sin luchar por su continuidad. Se lo está ganando a pulso.

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