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Los azulgranas lograron sobreponarse a la presión de los colchoneros y terminaron por dar cerrojazo a los rivales que intentan quitarle la lucha por la Liga

Los azulgranas dieron una lección de cómo sobreponerse a los equipos que le juegan de tú a tú, que le marcan y que lo hacen sentir incómodo durante casi 45 minutos. Así fue la historia en el Camp Nou la noche de ayer cuando un equipo atrevido del 'Cholo' Simeone supo plantarle cara a los culés, aunque terminaron por desinflarse tras recibir su primer gol.

Mucha era la expectativa que generaba ver a los dos goleadores de la Liga de España: Lionel Messi y Radamel Falcao. Si bien el argentino fue creciendo en el partido a medida que transcurrían los minutos, el 'Tigre' se iba apagando poco a poco, lo mismo que el resto de sus compañeros.

La defensa rojiblanca era de manual, perfectamente ordenada y sin fallo alguno, tan era así, que los blaugranas no tuvieron su primera oportunidad en puerta hasta el minuto 36, cuando el despiadado Adriano opacó el golazo de Falcao anotado apenas 5 minutos antes. Los culés no se asustaron cuando los colchoneros ganaban el partido y siguieron buscando huecos, nada fáciles de hallar en el área de Courtois.

El gol de Adriano sin duda fue decisivo y ayudó para que se abriera la lata. A partir de ahí los madrileños se vinieron abajo e incluso el 'Tigre' dejó de causar tanto temor. El brasileño fue decisivo y tras ver que no había manera de entrar al área del visitante, lo mejor era rematar desde la frontal, el abrelatas Adriano inició la remontada del Barça, pero además los lleno de nuevos bríos.

Pedro y Alexis Sánchez intercambiaban sus extremos, el izquierdo se convertía en derecho y viceversa, mientras que Messi volvió a hacer de las suyas: sabiendo que es el jugador que más jugadores rivales puede atraer, retrasó su posición hasta el centro del campo y como un perfecto falso 9 subía y bajaba con tremendas carreras que desconcertaban a Godín y Miranda, a Gabi y a Mario Suárez.

En el Barça todos atacaban y todos defendían. Jordi Alba se conectaba con Alexis para meterse en diagonal por el área. Gerard Piqué y Carles Puyol se atrevieron a bajarse del eje de la zaga para ayudar en la cuenta goleadora y los centrocampistas resultaron decisivos, Busquets puso el 2-1 después de controlar un balón perdido en el área, mientras que Xavi ordenaba el ritmo del encuentro e Iniesta con su ya normal majestuosidad se encargaba de abrir el entramado colchonero.

Para Simeone la Liga es aburrida y es que antes de que terminara la fiesta culé, los madrileños ya se habían cansado de seguirle el paso al equipo catalán durante la segunda mitad del encuentro. Para Tito Vilanova, su equipo aún no tiene nada que celebrar porque en algún momento se dejarán puntos y se volverán a acortar distancias. Pero cuesta creer que los azulgranas, presumibles campeones de la Liga, se aburrirán de esta fiesta y dejarán ir el título.

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