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Real Madrid: Un equipo ‘top’ y una temporada muy pobre

El Real Madrid volvió a tropezar, esta vez ante el Espanyol, quedando a trece puntos del Barcelona. El corresponsal del Real Madrid Alberto Piñero lo analiza

“Mourinho quédate” gritan en Barcelona mientras al otro lado del puente aéreo se despiden del título de Liga. Cuatro meses de competición, y la competencia ha hincado la rodilla. Entregado totalmente a la evidencia, en el Real Madrid no hay ni intención de camuflar los fallos con polémicas arbitrales o de cualquier otra índole. Cualquier amago de echar tierra por encima rozaría la parodia ante unos datos tan aplastantes: Messi lleva más goles en Liga que Ronaldo, Higuaín y Benzema juntos; el Real Madrid ya ha perdido más partidos que en toda la temporada pasada, y en Liga ya se ha dejado también más puntos; viene con un balance de un 20% menos de victorias que el curso anterior; y el más hiriente, que a trece puntos del Barcelona, está más próximo al duodécimo clasificado que al liderato.

Eso sí, Mourinho intentó evitar el careo directo primero con la afición, al omitirse su nombre cuando el speaker anunció las alineaciones por megafonía. Y después lo intentaría evitar con los medios de comunicación, al pedir salir a rueda de prensa antes que Aguirre, cuando tradicionalmente es siempre el local el que atiende a los medios en segundo lugar. Pero ni ahí tampoco se pudo camuflar. La afición despidió al equipo con una sonora pitada. Y aunque había menos que de costumbre, fueron bastantes los periodistas a los que les dio tiempo a llegar a la comparecencia del técnico de Setúbal para preguntarle por las opciones en la Liga. “Está prácticamente imposible” tuvo que reconocer Mourinho. Ya ha echado abajo el telón.

Y eso que ante el Espanyol se sucedieron más buenas noticias que malas en el equipo blanco (vistos los precedentes con los que se llegaba, claro). El equipo no adoleció de actitud, buscando la victoria desde el primer minuto, con apenas dos pájaras al final de cada parte. Cristiano Ronaldo exhibió la mejor de sus versiones, con un gol de cazador del área y una asistencia. Se supo sacar rendimiento tanto cuando se jugó con dos mediapuntas (Ozil y Modric), como cuando Mourinho dio entrada a Di María para equilibrar el dibujo. Coentrao, que en términos generales está más entonado que la temporada pasada, supo contrarrestar los nervios que le venían atenazando marcando un muy buen gol. Y hasta Di María, que lleva mucho tiempo hibernando, se desperezó ejerciendo de auténtico revulsivo en el primer cuarto de hora de la segunda parte.

Sin embargo, aunque quizás fueron menos las noticias malas, éstas tuvieron mucho mayor peso. Primero, por el hecho de que aun exhibiendo una versión mejorada y mereciendo la victoria, el Real Madrid no alcanzó el nivel suficiente para lograrla cuando tiene una de las mejores plantillas de la historia del Real Madrid y enfrente, en su propio campo, estaba un equipo en puestos de descenso. Y después, porque además el Barcelona ganó al Atlético y se distancia ya a trece puntos del equipo merengue. Virtualmente a años luz de distancia.

Ahora, con el objetivo en mente de terminar la Liga lo más dignamente posible. O mejor dicho, con el objetivo en mente de tratar de no hacer el ridículo durante los meses que quedan de competición, la semana que viene aparece tras la esquina el Málaga. Un equipo que está a sólo cinco puntos de distancia en Liga, que va como un tiro en Champions y Copa, y que encima tiene de entrenador a Manuel Pellegrini. El mismo al que echaría Florentino Pérez para dejar hueco a Mourinho. El mismo del que Mourinho dijo que nunca podría ser como él porque nunca se iría a entrenar al Málaga después del Real Madrid. Bien, pues ese mismo Pellegrini es el que, inmerso en una gran racha positiva, recibe en La Rosaleda a un Madrid que va en picado fuera de casa. Desde luego que si el ‘Ingeniero’ reza, alguien ha escuchado sus oraciones, porque ni a Fernando VII se las ponían así para cobrarse una cuenta pendiente. Manolo Preciado ya pudo cobrarse la suya en el Santiago Bernabéu. Y visto cómo está el Madrid, no está tan claro que el técnico chileno no pueda hacerlo también.

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