thumbnail Hola,

Esta noche se enfrentan en Nervión Sevilla y Málaga, dos equipos que deben muchos de sus éxitos a este director deportivo que siempre trabaja en la sombra

Málaga y Sevilla protagonizarán hoy uno de los partidazos de la jornada. En la última década, estos dos equipos, sin olvidar al Betis, han vuelto a poner el fútbol andaluz  en el  escaparate del balompié europeo. Gran parte de esos triunfos fueron "cocinados" desde las oficinas por Antonio Fernández. 

 Este gaditano llegó a un Sevilla, recién descendido a segunda división, de la mano de Manolo Jiménez, con el que coincidió en el curso de entrenadores. En el año 2000 se puso a las órdenes de Monchi para confeccionar una plantilla, que a pesar del escaso presupuesto, pudiera devolver al equipo a la élite. Seis años después dejaría el club, tras haber hecho posibles fichajes como los de Adriano Correia, Julio Baptista, Renato Dirnei, Luis Fabiano, Escudé o su gran descubrimiento Daniel Alves. Los de Nervión habían resurgido de sus cenizas, y en solo seis años habían pasado del infierno del fútbol español, al Olimpo europeo en el que conquistaron una Copa de la UEFA y una Supercopa de Europa.  El año de su salida, Fernández estuvo a punto de quedarse con el puesto de Monchi, que valoró aceptar una jugosa oferta del Almería, el asunto no se cerró y él se acabó marchando. Para muchos sevillistas, desde que él se fue, desapareció la “varita mágica” de los fichajes.

 Su destino fue el Xerez, en un fugaz regreso a casa por una temporada, antes de volver a la élite y fichar por el Valencia.  En la 2007/2008 con un equipo con Villa, Silva o Mata, los valencianos lograrían ganar la Copa del Rey, aunque bajó la dirección en el banquillo de Ronald Koeman el equipo tuvo una trayectoria bastante mediocre en liga, en la que se llegó a coquetear con el descenso.  Ese verano, el conjunto “che” cambiaba todos los entresijos técnicos y Antonio se marchaba. En el mismo período estival, toda España vibraba con la consecución de la Euro 2008 por la selección española. “La Roja” sería la siguiente plaza en la que nuestro “hombre invisible” iba a torear.

 Tras la consecución del título, Vicente Del Bosque y Fernando Hierro tomaban las riendas del exitoso combinado nacional  con un solo objetivo en su cabeza, levantar la Copa del Mundo en Sudáfrica. Uno de los hombres que ayudarán al ex central del Madrid será Fernández, que tomará el cargo de analista. Su andadura empezó con un gran fiasco en la Copa Confederaciones de 2009, cayendo en semifinales a manos de la débil EEUU. Pero todos sabemos cómo acabó está película, el 11 de julio de 2010 el ambicioso proyecto de la Federación española aprovechó la mejor generación de futbolistas españoles de la historia para tocar la gloria. A muchos, todavía nos resuena en el corazón el gol de Iniesta que nos proclamó campeones, y  allí, como siempre, sin hacer ruido también estaba Antonio Fernández y su trabajo incansable.

 Hierro decidió abandonar el proyecto de la selección mientras estaba en la cresta de la ola, el ex secretario técnico de Sevilla y Valencia lo acompañaba. Juntos volverían a Andalucía para  reflotar el faraónico proyecto del jeque Al-Thani  en Málaga. Llegando a mitad de campaña, y con un equipo en descenso, ambos pusieron los pilares necesarios para salvar la temporada, fichando para el banquillo a Manuel Pellegrini y a viejos rockeros con mucho fútbol como Baptista o Demichelis.

 El verano de 2011 la Costa del Sol se llenó de ilusión con una de la campaña de fichajes más ambiciosas entre las que se recuerdan en el fútbol español. Los blanquiazules firmaron a Van Nistelrooy, Joaquín Sánchez, Isco, Cazorla o Monreal para acabar clasificándose por primera vez en su historia para la Champions League. Pero al finalizar la competición todo se torció,  llegaron los impagos, y dos grandes estrellas como Cazorla y Rondón dejaban el equipo, Fernández y Hierro también abandonaron el barco antes de que se hundiera. Por suerte, ese naufragio nunca llegó, los malagueños pasaron la previa de la Liga de Campeones y lograron hacer unos fichajes de última hora, que les han hecho levantar el vuelo tanto en Europa como en la liga BBVA.

 Sin duda, Antonio Fernández es uno de esos hombres de fútbol que nunca protagonizarán grandes portadas, pero al que sus éxitos, tanto en títulos como en contrataciones, lo avalan para definirlo con las palabras de una famosa marca cervecera  “donde va, triunfa”.

Artículos relacionados