thumbnail Hola,

Los entrenadores del Borussia Dortmund, Atlético de Madrid y la selección olímpica de México tenían méritos suficientes para ser considerados en la terna a lo mejor del año

Nadie duda que el español Vicente Del Bosque, como seleccionador de la campeona de Europa, ha hecho méritos más que suficientes para estar entre los finalistas a mejor entrenador del año. Tampoco se puede criticar la presencia de José Mourinho, campeón de España y semifinalista en la Champions, ni Guardiola, artífice de uno de los mejores equipos de la historia. Pero es por la presencia de estos fenómenos del banquillo que otros muy meritorios técnicos han quedado relegados injustamente al ostracismo.

El primero de ellos es el siempre sonriente Jürgen Klopp. El entrenador del Borussia Dortmund ganó la temporada pasada todos los títulos en Alemania, una empresa nada fácil teniendo en cuenta que el todopoderoso Bayern de Múnich, subcampeón de Europa, era su máximo rival. Además batió el récord de puntos en una misma temporada.

Por si fuera poco, de la mano de Klopp el Borussia ha trazado una exitosa línea que le ha llevado a convertirse en uno de los grandes animadores de la Champions League, liderando de forma merecida el denominado grupo de la muerte en el que también están el Real Madrid y el Manchester City, además del Ajax. Así pues, su currículum es más que digno para ser uno de los premiados.

Pero si de triunfadores va el tema, otro de los que debería tener un hueco en cualquier mesa es el argentino Diego Pablo Simeone. El 'Cholo' relevó a Gregorio Manzano en un Atlético de Madrid moribundo allá por diciembre de 2011. Recién eliminado de la Copa del Rey y mal clasificado en liga, bajo las órdenes del bonaerense los rojiblancos alcanzaron la quinta posición y, cómo obviarlo, se proclamó campeón de la Europa League desplegando un fútbol magistral.

Le inyectó a los jugadores colchoneros la sangre y raza que necesitaban para convertirse en grandes de España, grandes de Europa. Les transmitió la confianza que les faltaba y trazó el camino a seguir para devolver al Atleti, 'su' Atleti, a la senda de los éxitos. Su equipo deslumbró al mundo en agosto humillando a todo un Chelsea campeón de la Champions para llevar al equipo del Manzanares a luchar de tú a tú en con los inalcanzables Barça y Madrid en la liga española.

Es por eso que no habría sido descabellado pensar en el 'Cholo' como uno de los finalistas. Como tampoco en el mexicano Luis Fernando Tena. El técnico azteca llevó a la selección de su país a conseguir la medalla de Oro en los Juegos Olímpicos de Londres cuando no partían como favoritos. Selecciones de la talla de Brasil, finalista, España, cuya participación fue desastrosa, y el Reino Unido, anfitriona, no pudieron más que ver como el combinado mexicano se hacía con la presea dorada.

También ganó el Torneo Esperanzas de Toulon de 2012. Y es que Tena sacó petróleo de una selección humilde que bajo su mando llevó al país centroamericano los primeros títulos de su dilatada historia. Es por ello que parece injusto no verlo entre los elegidos.

Porque si algo se puede sacar de todo esto es que igual que futbolistas, entrenadores hay muchos y variopintos, cuyas hazañas deben ser analizadas en función de sus rivales y los equipos y presupuestos con los que cuentan. He ahí la injusticia de tener que elegir sólo a tres como finalistas, he ahí la injusticia de tener que elegir sólo a uno para llevarse el galardón.

Jürgen Klopp, Diego Pablo Simeone y Luis Fernando Tena bien podrían tener el suyo.

Artículos relacionados