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Feghouli y las cinco claves del Valencia 1-1 Bayern Múnich

El argelino fue el mejor jugador del partido. Analizamos, además, los otros factores que hicieron posible el 1-1 de Mestalla entre españoles y alemanes

Valencia y Bayern Múnich empataron un partido en el que el equipo local tenía todas las de perder, al menos en teoría y tras la expulsión de Antonio Barragán a los 33 minutos de juego.

Sin embargo, la casta de los españoles, sumada a la poca ambición de los alemanes, permitió que el resultado fuera 1-1. En el equipo de Pellegrino ha destacado la presencia de Feghouli, pero Valencia fue más un todo que el aporte de alguna individualidad.

Thomas Müller empató enseguida y el Bayern se llevó un punto importante de Mestalla. A continuación, las claves del encuentro correspondiente a la anteúltima jornada del Grupo F de la Champions League.

Antonio Barragán

Cuando Valencia insinuaba meterse en el partido, llegó la expulsión de Barragán. Una entrada durísima e innecesaria sobre el sector izquierdo del ataque del Bayern Múnich lo borró de la cancha. A la calle a los 33 minutos de la primera parte. Alaba no tenía demasiadas opciones para generar peligro en la portería de Guaita, pero el peligro lo corrió su propio cuerpo. Tremenda acción y justa expulsión parra el defensa ché, que ni siquiera se atrevió a cuestionar la sanción del colegiado. Jugar con un hombre menos ante el conjunto alemán es tarea complicada. Por suerte para Barragán, el Bayern no fue el Bayern.

Sofiane Feghouli

Tremendo partido del argelino. Ya iba a ser la figura del partido si éste terminaba 0-0. Pero no se conformó con comerse la cancha, con ser dueño de la medular, con robar y jugar durante los 90 minutos. A poco del cierre del encuentro, se inventó un jugadón por derecha, encaró rivales, se plantó en la frontal y se decidió a rematar. En el primer tiempo se lo había quitado Neuer con un paradón. Esta vez, el portero alemán no pudo hacer nada porque el tiro se desvió en Dante y lo descolocó. Festejo enloquecido en Mestalla y ovación para el número 8 del equipo español. Sin embargo, también fue clave en el empate del Bayern: no llegó a cruzar a Müller, autor del 1-1.

Frank Ribery

El extremo francés fue una sombra en Mestalla. Él tenía llave para ganar, él tenía la responsabilidad de conducir a la victoria. Apenas si se lo vio pedir el balón, y cada vez que participaba perdía ante la buena marca valencianista. Controlado durante todo el encuentro, no pudo hacer gala de todo su talento. Una de las mayores armas que tiene el equipo alemán, fue anulada a la perfección y, en consecuencia, reemplazado promediando la segunda parte. El Bayern no pudo imponer la supremacía numérica y buena parte de la culpa la tuvo Ribery, incapaz de desequilibrar a la defensa ché.

Valencia y su espíritu de equipo

Desde el inicio de la temporada, al Valencia no le salían bien las cosas. Mauricio Pellegrino no podía hacer que su trabajo se viera recompensado con buenos resultados. Así las cosas, las dudas comenzaron a sobrevolar en Mestalla. Sin embargo, jugadores y cuerpo técnico siempre confiaron en el proyecto y destacaron, por sobre todas las cosas, la unión y el compromiso. El discurso fuera la cancha se vio, como nunca, plasmado este martes en el terreno de juego. Tras la insólita expulsión de Barragán, el equipo ché se creció y duplicó sus fuerzas, sacándolas de donde no había. De esa forma, se comió a un tímido Bayern Múnich, que observó incrédulo la casta valencianista.

La poca ambición del Bayern Múnich

Comenzó mucho mejor el partido el equipo alemán, pero después de la expulsión de Barragán se desinfló. Un poco por la presión que ejerció el Valencia, que corrió como nunca y no dejó jugar a los de la Bundesliga. Y otro poco, también, por la falta de ambición de los teutones. Un Bayern Múnich que, pese a tener claras ocasiones de gol para abrir el marcador, sólo fue decidido hacia delante cuando se vio en desventaja. Hasta entonces, Guaita había tenido que intervenir en ocasiones y la mala puntería de los bávaros propiciaban el 0-0. Sin embargo, no se veía a un Bayern convencido de ir a por los tres puntos. La eficacia de Müller parece demasiado premio para un timorato conjunto visitante, que no se complicó la vida en España de milagro.

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