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¿Pensaba así el capitán meses atrás? Imposible de saber. ¿Lo expresaba de esa forma? No. ¿En qué contexto llega el elogio para su compañero? ¿Ha influido la crisis de vestuario?

Y un día, Cristiano Ronaldo pasó a ser el mejor de todos. Como por arte de magia, aunque la magia no existe. Iker Casillas dijo lo que el madridismo quería escuchar. Entre CR7 Leo Messi, el portero elige al portugués. Para el Santo merengue –cuyos milagros comienzan a ponerse en tela de juicio- ahora ya no quedan dudas: el rico, guapo y buen jugador lusitano está por encima del astro argentino. ¿Pensaba así meses atrás? Imposible de saber. ¿Lo expresaba de esa forma? No. ¿En qué contexto llega el elogio para su compañero de club?

"Entre Cristiano y Messi me quedo con Cristiano. Sé cómo es, sé cómo entrena, sé lo que quiere, dónde quiere llegar... Nos está dando un grandísimo rendimiento", manifestó hace algunas horas el meta internacional del Real Madrid, de los mejores a nivel mundial en los últimos años –si no el mejor-. Hermosas palabras para los oídos de un –¿todavía?- triste Cristiano Ronaldo. Palabras que, además, aparecen en horas no mucho más felices para el cancerbero español.

¿Cree que es el mejor?

Es de público conocimiento que al número 1 y al número 7 los separa un campo entero. Literal y metafóricamente. No son mejores amigos, ni tienen por qué serlo. El capitán, en días difíciles para el vestuario blanco, ahora sí afirma que Cristiano es el mejor.

El capitán de la selección campeona del mundo sabe cuánto pesa cada frase suya. No ignora que una coma de más o de menos puede cambiar completamente el significado de lo que dice. Por eso, más de un madridista se molestó con la siguiente declaración, realizada horas antes de jugar las semifinales de la Euro: “Con Portugal va a ser un enfrentamiento bonito y difícil. Cristiano es uno de los mejores jugadores del mundo, pero vamos a intentarlo como hasta ahora”. En junio, Iker no se volcaba completamente a favor del ariete blanco. No dijo “es el mejor”. Ningún jugador del Barcelona se atrevería a discutir la condición de 1 que, para ellos, sí tiene Leo Messi.

Hoy por hoy, criticado por buena parte de la prensa y algún sector de la afición, el propio Casillas reconoce no estar al mejor nivel de su carrera. Más allá de rendimientos, su reciente declaración es atinada si se tiene en cuenta el momento que atraviesa el vestuario capitalino. Ramos, Mourinho y más apellidos del Madrid han acaparado portadas en los últimos días, y no solamente por lo que sucede dentro del campo. La voz del capitán alabando a la estrella blanca surge como una bocanada de aire fresco para la plantilla campeona de España.

¿Hay más motivos para explicar la pequeña-gran modificación en el discurso del portero? No demasiados. Quien firma esta nota no tiene ningún otro, de hecho. Cristiano no está dando ni mucho más ni mucho menos que en junio de 2012. Lo mismo pasa con Messi. Ninguno le ha dado a Iker grandes argumentos –desde lo futbolístico- para cambiar su forma de pensar. O mejor dicho, de expresarse. Al fin de cuentas, ¿quién sabe lo que piensa Casillas?

Iker Casillas - Real Madrid

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