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El Real Madrid cuajó su partido más completo del curso ante un Barcelona al que tuvo contra las cuerdas en la primera media hora. Ronaldo fue uno de los principales artífices

Real Madrid y Barcelona empataron este domingo 2-2 en un Clásico vertiginoso que dejó bien patente por qué son los dos mejores equipos del mundo. El cuadro blanco llegaba en clara progresión, pero con las lógicas dudas que generaba medirse a un equipo como el Barcelona con el abismo de los once puntos en Liga amenazándole. Y sin embargo, cuajó su partido más completo de la temporada, teniendo entre las cuerdas al Barcelona durante la primera media hora de un encuentro que dejó multitud de reflexiones. He aquí algunas de ellas.


1. Aún queda mucha Liga por delante


 Real Madrid y Barcelona dieron una auténtica exhibición sobre el césped del Camp Nou. Sin embargo sigue dando la sensación de que ninguno de los dos está aún en su mejor nivel, en el que mostraron la temporada pasada mismamente. Y si bien la diferencia entre estos dos equipos y el resto de clubes en España es sideral, este arranque de temporada deja entrever que quizá en la presente Liga ni Barcelona ni Real Madrid alcancen tan fácilmente esa franja de los 90-100 puntos en el campeonato. Quedan 31 jornadas por delante, y aunque el cuadro blaugrana ha podido mantener la distancia de ocho puntos con el Real Madrid, es bien probable que haya más pinchazos, que ese margen de puntos vaya cambiando de forma con el paso de las jornadas. La Liga no está decidida.


2. La diferencia entre Real Madrid y Barcelona no son 8 puntos


 "Cuando llegué al Madrid, el Barcelona estaba arriba del todo, y nosotros abajo. Ahora, ellos siguen estando muy muy arriba, pero nosotros estamos a su mismo nivel" decía José Mourinho en la sala de prensa del mismo Camp Nou. Y no le falta razón al técnico merengue. El Barcelona llegaba a este Clásico con uno de los mejores arranques de su historia, mientras que el Real Madrid venía de firmar uno de los peores de la última década, y sin embargo el cuadro merengue no estuvo en ningún momento a merced de los blaugranas. La alternancia fue total, e incluso, si hubo un equipo que pudo sentenciar el Clásico, ése fue el Real Madrid en la primera media hora. Al final del curso pasado se hablaba de fin de ciclo, y visto el final de la pasada Liga, esta Supercopa y este último Clásico, no es descabellado afirmar que el Barcelona ya no es ese equipo todopoderoso en España. Ahora tiene que peleárselo al actual campeón de Liga, al que no le tembló el pulso en la Ciudad Condal. "El 2-2 no está nada mal" dijo mismamente Piqué, algo impensable que pudiera decirlo si este mismo partido se disputa dos años atrás, con el Barcelona líder a ocho puntos, y jugando en casa.


3. Sin trivote, más Madrid y menos complejos


 Causa o consecuencia de la igualdad que hay ya hoy en día entre Madrid y Barcelona se traduce en los esquemas de los dos equipos. José Mourinho saltó al césped del Camp Nou con su clásico 4-2-3-1, sin trivote. Y se pudo ver a un Madrid atrevido, aguerrido, sin complejos, al que incluso estando por debajo en el marcador no le perdió la cara al encuentro. El madridismo le pedía a Mourinho que fuera fiel a su propio estilo, y así ha sido como mejores resultados ha obtenido contra el Barcelona. Como es el caso de este domingo, al salir reforzado del Clásico. Al contrario, esta vez ha sido Tito Vilanova el que ha sufrido un ataque de entrenador al encarar el Clásico, al dejar fuera a Bartra y Alex Song aun sin tener centrales. Una muestra más del incipiente (si no ya instalado) cambio de ciclo.


4. Cristiano debería ser el Balón de Oro 2012


Leo Messi y Cristiano Ronaldo acapararon todos los focos en el Clásico al ser los dos únicos goleadores, dando una exhibición de olfato, efectividad y talento. "Debería estar prohibido decir quién es el mejor jugador del mundo porque son de otro planeta" decía al respecto el mismo José Mourinho. Sin embargo, personalmente, no me queda duda alguna estando ya en octubre. Y un solo partido no puede ser la síntesis única de toda una temporada, pero este Clásico fue un reflejo perfecto de que Leo Messi puede ser el mejor jugador del mundo, decisivo en cada balón que toca, incluso en los escenarios más espinosos. Sin embargo, el mejor jugador de este año 2012 contando la temporada pasada es Cristiano Ronaldo. Por su actuación individual, por ser clave en la conquista de la Liga para el Real Madrid y porque, al igual que Messi, él también puede ser decisivo en los partidos más importantes del curso. Como lo era este Clásico en el Camp Nou. Marcó el 1-0, y cuando el partido peor pintaba para los merengues tras el golazo de falta de La Pulga, Cristiano Ronaldo tiró del carro anotando el empate a dos en un mano a mano con Victor Valdés. Habiendo sido el mejor la temporada pasada, poco a poco va sorteando con éxito todos los envites de esta nueva temporada: los Clásicos, la Supercopa, el duro grupo en Champions League, su inicial sequía goleadora, etcétera. No hay duda, haciendo un balance global de estos diez meses, Ronaldo debe ser el Balón de Oro 2012.


5. Casillas y Ozil, injustamente sentenciados


 No tienen salida ya, está más que comprobado. Una facción del madridismo tiene ya sentenciados a Iker Casillas, y ahora parece que también a Mesut Ozil. Curiosamente, hablamos de ese grupúsculo del madridismo que venera a José Mourinho tanto en lo bueno como en lo malo, y hablamos también de un Iker Casillas del que han trascendido varios enfrentamientos con Mourinho, y de un Mesut Ozil que ha quedado señalado por el técnico de Setúbal en este inicio de temporada. La ecuación está más que clara. Y las muestras de que se cumple con eficiencia matemática, también. Sólo hizo falta sondear las redes sociales durante el Clásico. Al descanso, Mesut Ozil era poco más que un cadaver andante al que había que cambiar y no volver a convocar. Mientras que Iker Casillas era el claro culpable del golazo de Leo Messi, al que se le restaba todo el mérito ante una estirada del guardameta que se antojó insuficiente para una facción del madridismo. Y da igual que hablemos de que Casillas es el capitán y el jugador más laureado de un equipo al que ha salvado puntos en infinidad de ocasiones, o de que Ozil es uno de los futbolistas más talentosos de la plantilla, como demostró al asistir a Ronaldo en el segundo gol. Da igual. Están sentenciados ya, y hay poco que hacer. Y Sergio Ramos será el siguiente en pasar por esta serie de sumarísimos juicios. Tiempo al tiempo.

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