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El equipo rojiblanco sólo ha conseguido cinco puntos de dieciocho posibles, además de ser el conjunto más goleado de la Liga BBVA

El partido del sábado en Anoeta ha sido un golpe muy duro para el Athletic Club de Bilbao. El proyecto de Marcelo Bielsa se desvanece y parece que carece de argumentos para dar continuidad a la pasada temporada, en la que el equipo vasco llegó a disputar dos finales en el primer año con el técnico argentino en San Mamés.

Marcelo parece perdido. Una y otra vez saca el mismo once inicial frente a todos los rivales, incluso lo desvela el día antes del encuentro. El mismo equipo titular semana tras semana, para que después, y según el devenir del partido, haga los mismos cambios. No es de extrañar que el técnico visitante estudie la alineación y pueda mover ficha con un amplio margen de tiempo.

Mucho se ha hablado de la polivalencia de los jugadores, pero hay veces que parece que los futbolistas están perdidos sobre el campo. Demasiados cambios tácticos durante el partido. Este año, se ha visto a Mikel San José ejerciendo de mediocentro a la vez que Ander Iturraspe hacía las labores de central, cuando la lógica nos dice que debería de ser al contrario.

Otro caso es el de Carlos Gurpegui en el centro de la zaga. El navarro comenzó en el Athletic como centrocampista de la mano de Ernesto Valverde, y con Pablo Orbaiz en la medular ofreció sus mejores años vestido de rojiblanco. Sin embargo, para el entrenador de Rosario, Gurpegui es central y ejerce como tal, a pesar de las carencias que ofrece. Parece un lujo tener a Borja Ekiza en el banquillo, ya que es un central puro y además, con él en el campo, el equipo vasco no ha recibido goles en lo que va de Liga BBVA.

Es cierto que el conjunto rojiblanco tiene notables ausencias respecto al equipo titular de la pasada temporada. Ander Herrera y Jon Aurtenetxe se recuperan de sus lesiones de pubálgia, y Javi Martínez partió en busca de una nueva experiencia en en Bayern Munich. Tres jugadores muy importantes con los que no puede contar Bielsa.

El rosarino se empeña en meter a Iker Muniain en la medular para crear juego, que anque le pone mucho ímpetu, no es su posición natural y pierde demasiados balones comprometidos. Extraña que jugadores como Ruiz de Galarreta estén en el banquillo, que a pesar de su juventud, se ha ganado un sitio en el once titular del conjunto vasco gracias a las grandes actuaciones que ha realizado en los minutos disputados.

En resumen, a Marcelo Bielsa se le ve perdido, igual que a sus jugadores. El argentino tiene tiempo para revertir la situación por la que atraviesa el Athletic Club de Bilbao, pero quizá debería de probar a cambiar el esque, ya que los rivales han descubierto cómo hacer daño a los rojiblancos.

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