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El cuadro de Pepe Mel ha comenzado la temporada con un buen número de puntos, nueve, aunque no tiene la fluidez y solvencia de la campaña pasada

Hace exactamente doce meses, las rotativas y todos los medios se hacían eco de un Betis que iba lanzado en un inicio de campaña espectacular, con cuatro victorias seguidas que lo aupaban en lo más alto de la clasificación, dejando claro que no iban a ser un rival fácil. El conjunto de Pepe Mel ganaba con solvencia sus partidos, con un fútbol de toque y salida rápida de balón que dejaba siempre a la defensa rival en apuros.

Finalmente, y tras varios baches en el camino, el Real Betis aprovechó la renta del inicio de Liga para tener los deberes hechos a falta de tres jornadas para el final de campeonato. Llega la temporada 2012/13, y el Real Betis de Pepe Mel vuelve a hacer de las suyas en el inicio de Liga.

El Betis arrancó la Liga en San Mamés, donde consiguió marcar cinco goles a un Athletic desdibujado sobre el tapete. Todos los indicios colocaban al Betis de nuevo como equipo a batir en la primera jornada. Sin embargo, el equipo mostró su cara más oscura, la que apareció bien entrado el campeonato la temporada pasada, ante el Rayo Vallecano en el Villamarín. Un Betis plano demostraba carencias en todas sus líneas, algo muy diferente al Betis de hace siete días.

El parón llegaba a Heliopolis, consecuencia de un discutible aplazamiento del partido que le enfrentaba al Atlético de Madrid, y Mel tenía que lidiar con 23 días sin campeonato en los que mantener la tensión a sus jugadores.

Los 23 días pasaron y los verdiblancos viajaban a Zorrilla para enfrentarse a un correoso Valladolid. La suerte sonrió del lado bético y, tras una jugada en la que el linier utilizó su ojo más clínico y en la que Jaime cometió un error fatal, Rubén Castro se encargaba de darle los tres puntos al Betis. Seis puntos en tres partidos, pero sin la sensación del año pasado.

De nuevo el equipo volvía al Villamarín, esta vez ante un Espanyol herido al que podía utilizar como sparring para agradar a su afición. Nada más lejos de la realidad. El Betis volvió a no brillar. Paulao marcó de cabeza y el partido se acabó en ese preciso instante. Bien es cierto que los de Mel manejan una contra vertiginosa que seguramente le den muchos puntos este año, pero se echa de menos ese juego de toque, de transición eléctrica, de espectáculo en el terreno de juego.

Sea como fuere, el Betis lleva nueve puntos de doce posibles, a la espera de un partido aplazado que lo podría aupar a la zona noble de la tabla. Los amantes del fútbol echamos de menos ese Betis elegante y divertido, pero los números son los números, y este equipo, diferente, también ha sabido ganar los partidos.

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