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El equipo colchonero firmó una primera parte notable, pero acabó sufriendo ante un Pucela que despertó demasiado tarde

El Atlético de Madrid venció al Real Valladolid en el partido correspondiente a la quinta jornada de la Liga BBVA. El Vicente Calderón disfrutó de una gran primera parte de los hombres de Diego Simeone, aunque acabó pidiendo la hora, al igual que ocurriera hace días cuando el Rayo Vallecano pasó de un 4-0 a un 4-3 en pocos minutos.

El Pucela metió el miedo en el cuerpo a su rival, aunque no pudo marcharse del estadio rojiblanco con un punto. Diego Godín, que brilló en las dos áreas, se convirtió en el mejor del encuentro. Miroslav Djukic, mientras tanto, reconocía su parte de culpa tras la derrota, aunque también fue muy crítico con un Muñiz Fernández que se inventó un penalti a favor del Atlético de Madrid y no señaló uno muy claro de Filipe Luis sobre Lolo.

En Goal.com analizamos lo ocurrido en el Vicente Calderón y te dejamos las cinclo claves del 2-1, que sitúa a los hombres de Diego Simeone a cinco puntos del liderato, con un partido menos.

GODÍN BRILLÓ EN LAS DOS ÁREAS


Los partidos se resuelven en las áreas. En dicha zona del campo, lo intrascendente se convierte en vital y cada metro recorrido es un paso más hacia la gloria o el precipicio. Diego Godín fue el que mejor supo leer el partido. Defendió en su parcela y definió en la contraria.

El uruguayo secó a Javi Guerra primero, y Manucho después. Además, se mostró peligroso en las jugadas a balón parado y acabó siendo héroe rojiblanco con un gol de crack. Subió por el centro, se coló entre líneas y definió con maestría ante la salida de Jaime.

DJUKIC DIO CON LA TECLA DEMASIADO TARDE


El Valladolid salió al campo con dudas, sintiéndose superado por el rival y el escenario. Le quedaba grande cada acción. No metían la pierna y les costaba superar la línea de presión marcada por parte de un Atlético de Madrid excesivamente cómodo en la primera mitad.

Tras el descanso, Djukic supo corregir a los suyos, imprimiendo carácter y optimismo a un equipo que parecía ausente. El Pucela reaccionó, metió un gol y rozó la machada, pero no fue posible. La reacción llegó demasiado tarde. El propio entrenador asumió las culpas en sala de prensa.

NO FUE EL DÍA DE ÓSCAR


Con la ausencia de Patrick Ebert por lesión, el Valladolid perdía a su gran figura. El alemán se había echado el equipo a la espalda desde el principio de temporada, pero los problemas físicos lo dejaron fuera del choque. Era el momento de que otros asumieran el liderazgo dentro del campo. Uno de ellos, Óscar. Vital en el ascenso y con calidad de sobra para conducir el destino blanquivioleta en el terreno de juego, no estuvo a la altura en un Vicente Calderón que vio la versión más gris del salmantino.

Lento, previsible y tomando siempre la decisión equivocada, el mediapunta del Valladolid restó más de lo que sumó. No tuvo presencia en ataque y apenas mostró alguna de las virtudes que adornan su amplio abanico futbolístico.

EL ATLÉTICO HA APRENDIDO A SUFRIR


Si el partido de ayer tiene lugar hace dos o tres años, el Atlético de Madrid no hubiera ganado. Es una suposición, sí, pero no carente de realismo. Simeone ha conseguido que su equipo juegue bien y logre triunfos. Y también ha logrado que sepan sufrir cuando vienen mal dadas.

Ante el Rayo Vallecano, y pese a que pasaron de un 4-0 a un 4-3, el conjunto colchonero aguantó la marejada y se llevó los tres puntos. Contra el Valladolid, el 2-0 se convirtió en 2-1 a falta de más de media hora. Sin embargo, el Atlético de Madrid frenó el entusiasmo blanquivioleta y mantuvo la ventaja. El Pupas ha madurado.

ERRORES GRAVES DE MUÑIZ FERNÁNDEZ


Soberbio, con aires chulescos y errores incomprensibles. Muñiz Fernández desquició al Valladolid y le dio un pequeño empujón al Atlético de Madrid para que acabase sellando la victoria. Señaló un inexistente penalti sobre Diego Costa (supuso el 2-0) y dejó sin pitar uno clarísimo de Filipe Luis a Lolo.

Además, cargó de tarjetas al Pucela y fue quemando poco a poco al equipo blanquivioleta con sus decisiones. Expusló a Miroslav Djukic, que no dudó en atacarlo tras el partido. "Hay árbitros que aún no saben que Franco ha muerto y que hay libertad de expresión", lanzó el técnico serbio.

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