thumbnail Hola,

Leo Messi y su tendencia a quemar delanteros en el FC Barcelona

Su pequeña discusión con David Villa ha reabierto un debate que siempre ha estado latente: ¿por qué no hay ningún nueve que triunfe con la presencia del argentino?

ANÁLISIS | FC BARCELONA

Jugar con Leo Messi es, en el mayor de los casos, una verdadera delicia para cualquier compañero. El argentino es un perfecto finalizador para cada asistencia, una alternativa de lujo en cada pase y un tipo comprometido en la defensa desde la primera línea.

Sin embargo, hay un colectivo en el Camp Nou que ha salido malparado con la presencia del argentino. Y es que, desde que Leo debutó como blaugrana, prácticamente ningún delantero ha logrado experimentar sus mejores sensaciones al lado de "La Pulga".

El fenómeno, tan contrastable como sorprendente, se ha dado en varios futbolistas a lo largo de los últimos años: hombres como Samuel Eto'o, Zlatan Ibrahimovic, Thierry Henry, Ludovic Giuly o Bojan acabaron lejos de la Ciudad Condal y David Villa aún no ha mostrado el nivel de excelencia que alcanzó en el Valencia o en la selección española.



Los datos son elocuentes: desde su eclosión como máxima figura mundial en la temporada 2008/09, el argentino ha superado de forma sistemática a todos sus compañeros en la punta de ataque tanto en goles como en sensaciones.

Quizá la única excepción a todos estos casos es la de Eto'o. Que el camerunés no terminase de congeniar con Guardiola no quiere decir que su rendimiento deportivo en Can Barça fuera espectacular, convirtiéndose probablemente en el mejor nueve de la década del conjunto culé.

Su magnífica presión en la primera línea de batalla y su capacidad goleadora hicieron que Messi, todavía en evolución hacia el jugador total que es ahora, viera en él a un escudero perfecto con el que compartir la responsabilidad de cara a puerta

Sin embargo, el resto de los casos anteriormente enumerados dejan a las claras que la presencia de Messi no ha ejecido un efecto positivo en jugador de calidad. Pero... ¿cuál es la verdadera razón por la que esto ocurre?

El juego de Messi ha ido cambiando con el paso de las temporadas: si la 'Pulga' comenzó ubicado en la banda izquierda cuando apenas estaba debutando, ahora su área de influencia se ha hecho mucho más grande.

Esta circunstancia, unido al particular esquema empleado por el Barcelona, en el que solo uno de los delanteros puede ser referencia, obliga a que un delantero top, que es la máxima estrella en su equipo, tenga que acostumbrarse a jugar en posiciones que habitualmente no son las suyas debido al "Efecto Leo".

Pero esa contraprestación no sólo ha ocurrido en la punta del ataque blaugrana. También hombres como Cesc Fábregas se han visto más limitados en su rendimiento individual ante la inmensa parcela de campo que alberga Leo.



Esa curiosa contradicción, no obstante, queda subsanada por el rendimiento general del coletivo, la gran filosofía del Barça. Toda actuación individual queda limitada a su función en un espacio y una tarea concreta en cada momento, y eso permite que Messi sea libre para encontrar todo su potencial escoltado por un centro del campo de lujo capaz de elegir siempre la mejor opción.

Este análisis no podría ser completo si no se compara la actuación de Messi con Argentina. Curiosamente allí, su sociedad con Higuaín se ha convertido en uno de los grandes argumentos para generar peligro por parte de la albiceleste.

Sin embargo, el rendimiento colectivo de la selección es irregular y se resiente, como si hubiera una relación directa e inversamente proporcional entre cómo interactúa Leo con el delantero de referencia y cómo rinde el equipo a nivel general.

En definitiva, el propio talento desmesurado de Messi es el que genera desequilibrio, no solo en las defensas rivales, sino también en los delanteros puros que juegan con él. Una paradoja que, de momento, no tiene solución.

Relacionados