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El partido disputado entre ambos equipos reflejó perfectamente el nerviosismo que existe en el entorno rojiblanco

 Gorka Posada
 Editorial | Athletic Club
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El partido que disputaron el Athletic Club de Bilbao y el Real Betis en San Mamés, con victoria para los visitantes por 3-5, refleja perfectamente la actualidad del club bilbaíno. Fue un partido loco, con muchas dudas y nerviosismo en los jugadores rojiblancos.

Y es que el entorno que rodea al club no es el adecuado. Las más que posibles salidas de Fernando Llorente y Javi Martínez han dado que hablar en la capital vizcaína, hasta el punto de que algunos seguidores de 'Herri Norte', los ultras del equipo vasco, aparecieron el pasado viernes con bengalas en las instalaciones deportivas de Lezama mientras el equipo se entrenaba a las órdenes de Marcelo Bielsa. Una pancarta que señalaba "mercenarios kanpora", o lo que es lo mismo, "mercenarios fuera", también acompañó los silbidos de dichos seguidores.

Esta actitud, a parte de ser vergonzosa, perjudica seriamente al resto de la plantilla del Athletic, ya que se ven envueltos en una situación incómoda en cada entrenamiento. Tanto es así que el técnico argentino optó por dejar fuera de la convocatoria a ambos protagonistas.

La tensión que vive San Mamés en los últimos días se plasmó nada más rodar el balón. Iturraspe, que fue sustituido en el minuto 20, fue el señalado como el culpable de la horrorosa primera mitad que estaban disputando los chicos de Marcelo Bielsa, aunque el de Abadiño no fue el único que estaba como un flan.

Ander Herrera disputó uno de los encuentros más pobres que se recuerda en Bilbao. El hecho de arrastrar una pubalgia desde la temporada pasada y la disputa de los Juegos Olímpicos hicieron que el centrocampista nacido en Bilbao no encontrase el sitio en el terreno de juego. Además, la polémica creció en los aficionados tras declarar que fue "lesionado" a Londres 2012, creyendo éstos que fue una imprudencia por su parte y por la de la Federación Española de Fútbol.

Iker Muniain, que estaba lesionado en la grada, mostraba mucha preocupación e impotencia en una imagen que ofreció el realizador de televisión, aunque si la realización se llega a fijar en cualquier abonado, habría obtenido la misma cara de desesperación.

La grada espera que todo este culebrón finalice y las aguas vuelvan a su cauce como el año pasado, cuando sólo se hablaba del Athletic Club de Bilbao por su excelente juego y el compromiso de sus jugadores, algo de lo que parece que este año no se hablará.

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