thumbnail Hola,
El Málaga y su dilema: ¿Cómo evitar ser un nuevo Villarreal?

El Málaga y su dilema: ¿Cómo evitar ser un nuevo Villarreal?

Édgar Blanco - Goal.com

Tras haber logrado un histórico cuarto puesto en Liga e ilusionar a toda su ciudad y comunidad autonómica, el proyecto tambalea. El antecedente del Villarreal, fresco, no ayuda

 Juan Lirman
 Análisis | Fútbol Español
Síguele en 

ANÁLISIS

"El proyecto se vino abajo y a los jugadores nos dijeron que nos buscáramos la vida". Así, con crudas -y fundamentalmente, sinceras- palabras, resumió Joris Mathijsen lo que tanto temen todos los aficionados del Málaga, y lo que tanto tratan de relativizar sus directivos. Las palabras del emigrante defensa holandés, que pedía a gritos un traspaso para huir de Martiricos y cobrar el dinero que le adeudaban, no hacen más que confirmar el delicado cuadro de situación que atraviesa el club de La Rosaleda.

EL EURO-MÁLAGA, UN PROYECTO QUE SE DESMORONA

LAS OPERACIONES DEL CLUB, EN NÚMEROS
Inversión en fichajes 2010/12

Traspaso de Cazorla al Arsenal

Traspaso de Rondón al Rubin

Traspaso de Mathijsen al Feyenoord

150 M€

21.5 M€

10

500.000 €

Pero eso, en cualquier caso, ya se sabe. Los signos del desmoronamiento blanquiazul se habían manifestado de diversas formas, todas ellas muy claras. Directivos que desaparecen, clubes -y jugadores- que denuncian al Málaga por impagos, el puesto del míster que pende de un hilo -por el dinero de su contrato, cómo no-, una plantilla que comienza a desmembrarse... Lo que no se advierte aún es el daño deportivo, es decir, cómo irá a repercutir todo esto en un equipo que jugaba de fábula, que fue sensación el curso pasado en la Liga BBVA y que ahora tendrá que luchar, en esta crítica situación institucional, por el sueño máximo al que estaba aspirando: meterse en una fase de grupos de la Champions.

El aficionado del Málaga siente, por sobre todas las cosas, mucha impotencia. Pero también el seguidor habitual del fútbol español, el que quiere una Liga BBVA con Santi Cazorla, el que habría deseado ver al venezolano José Rondón luchando aquí por el Pichichi; el que querría, por ejemplo, que Manuel Pellegrini tenga argumentos serios como para convertir al equipo blanquiazul en una potencia alternativa de España. Eso que bien pudo haber sido... difícilmente lo será. Y ya veremos en qué se convierte ahora.

No es pesimismo gratuito. Es el mismo sentimiento que tienen todos en La Rosaleda, donde sus hinchas se pellizcaban hace pocas semanas, sin poder creer que si su equipo, su Euro Málaga, jugase de semejante manera. Mucho menos pueden creer ahora que el jeque Al Thani, el mesíasque había caido del cielo para llenar de ilusión a la ciudad, desaparezca ahora en plan Houdini, dejando al club en la más pura orfandad directiva. Ni siquiera se sabe quién -ni cómo, ni cuándo, ni por cuánto- se hará con las riendas de la institución.

Mientras tanto, el Málaga ha alternado buenas y malas en la pretemporada, pero todo lo ha relativizado la espantada de su plantilla. De momento, dos de sus principales estrellas ya han salido (Cazorla al Arsenal, Rondón al Rubin Kazán), y luego se cerró una venta de Joris Mathijsen que apenas si ha alcanzado para cubrir el dinero que se le debía al holandés; se esperan más -e importantes- salidas, entre ellas el galo Jéremy Toulalan, seguramente el lateral Nacho Monreal y el mediocentro italiano Enro Maresca, probablemente el luso Eliseu, y quizá también Joaquín, si es que cae alguna oferta decente por él.

Recordar ahora mismo las palabras rimbombantes del jeque, que prometió el oro y el moro tras acabar la pasada Liga, o la profética sentencia de su escudero Abdullah Ghubn ("no venderemos al Málaga ni por un trillón de euros"), provoca escozor a todo el malaguismo. Y algún amante del morbo apuntará también que en los pasillos de La Rosaleda se habló de posibles fichajes como Emmanuel Adebayor, Edin Dzeko, Borja Valero o Thiago Alcántara "para hacer aún mejor el proyecto de un Málaga de Champions". Todo eso se ha evaporado.

Es curioso. Un año atrás, cuando el Villarreal debía afrontar la pre-Champions ante el Odense (fase que finalmente ganaría), por El Madrigal se entusiasmaban con eso de la tercera fuerza. Con el sueño de ser realmente una alternativa a los dos grandes. No sólo se estrelló el Sumbarino perdiendo todos sus partidos en la fase de grupos del torneo, sino que meses después, con fichajes que no resultaron y el error de sostener a JC Garrido hasta las últimas consecuencias, el equipo se fue a pique, cayendo a Segunda División. ¿Cómo hará el Málaga para evitar el Efecto Villarreal, tal y como marchan las cosas por Martiricos?

Artículos relacionados