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El debut, el primer gol, el caño a Yepes, el 'Topo Gigio', las Copas Libertadores y las 10 historias del número 10. Repasamos con texto e imágenes la carrera del astro

 Nicolás De Marco
 10 Historias del 10
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Juan Román Riquelme, o la poesía llevada al fútbol, ha dicho adiós al Boca Juniors. A los 34 años, tras perder la final de la Copa Libertadores ante el Corinthians, el ídolo Xeneize anunciaba su marcha del club y hacía romper en llanto a la mitad más uno de la Argentina. Literalmente. Millones de lágrimas se habrán derramado con la triste noticia divulgada por el ex Barcelona y Villarreal frente a las cámaras de televisión. “Me voy porque me siento vacío”, decía en aquella fatídica medianoche brasileña.

JUAN ROMÁN RIQUELME LE DIO A BOCA TRES COPAS LIBERTADORES

Las verdaderas razones de su salida no han sido desveladas por el propio Riquelme, que obvió el evidente enfrentamiento con la directiva y el cuerpo técnico del club, encabezado por Julio César Falcioni. JRR, hombre de más códigos que talento, le mintió a la prensa e inventó una supuesta falta de energías que le impedía seguir vistiendo la camiseta azul y oro. Así, regateó la polémica intentando cerrar su ciclo en la institución sudamericana de la mejor manera posible. Nadie le creyó.      

A Román lo aman en La Boca. Para muchos, Riquelme es Dios. Para otros, poco más que un ser sobrenatural. Creencias al margen, pocos se animan a negar que se trata del mejor futbolista en la historia de Boca Juniors. Algunas horas después de su triste decisión, los hinchas se autoconvocaron en La Bombonera y armaron un ‘banderazo’ para pedir por la continuidad del 10 en la entidad de la Ribera. El astro no daría su brazo a torcer y su futuro está claro: el retiro o el exilio futbolístico en tierras lejanas.  

¿Por qué venera tanto a Riquelme la hinchada de Boca? ¿Por qué retirarán el dorsal 10 del club? ¿Por qué su marcha es un puñal al corazón de la afición? Los diez momentos más importantes de su carrera en Boca Juniors intentarán responder estas preguntas.

Juan Román Riquelme | 10 momentos en Boca Juniors
1996 | El debut

La leyenda de Riquelme en Boca nació hace poco más de 15 años. Su debut se produjo en un partido del Torneo Apertura de 1996, con el dorsal 8 en la espalda. El 10 de noviembre de aquel año, los Xeneizes la ganaban 2-0 a Unión de Santa Fe y Román vestía por primera vez la camiseta a la que tantas alegrías le daría. El técnico entonces era Carlos Salvador Bilardo, quien seis años antes había sido seleccionador de la campeona del mundo Argentina. Aunque no llevaba demasiados partidos con la Reserva de Boca, el Narigón le dio titularidad y el crack no lo defraudó. Cuajó un encuentro brillante y asistió en el segundo gol de su equipo, el que marcó Fernando Cáceres. El primero había sido obra de Hugo Guerra. Carlos Navarro Montoya, Nelson Vivas, Néstor Fabbri, Julio Toresani, Diego Cagna, Roberto Pompei, Diego Latorre y Sebastián Rambert acompañaron a Riquelme en su estreno como profesional.

1996 | El primer gol

Dos semanas después de jugar su primer partido, llegaría el momento de marcar su primer gol con Boca. Por el mismo Torneo Apertura, y con Huracán visitando La Bombonera, Román frotó su pierna derecha para anotar un tanto de bellísima factura. Si bien no fue determinante, pues los locales ganarían sin problemas este compromiso (6-0 fue el resultado final), Riquelme dejó su sello con una soberbia pegada que clavó el cuero junto a la escuadra derecha del portero del Globo, tras recibir el pase del moreno delantero camerunés Alphonse Tchami. Los hinchas comenzaban a corear el apellido del crack emergente. El abrazo de su primer grito se lo dio al uruguayo Cedrés, número 9 de los bosteros por aquellos años. 

2000 | El caño a Mario Yepes

Una de las grandes humillaciones que puede sentir un futbolista. Mucho más si se sufre en un Clásico. Imposible sentirse peor si es como el que Riquelme le hizo a Mario Yepes. El defensa colombiano padeció la genialidad de Román en su máxima expresión: un caño inigualable. La jugada más rápida y hermosa que quien firma esta nota haya visto alguna vez. Sobre el costado derecho, pegado a la línea de banda, el 10 de Boca no tenía salida. En realidad, ningún mortal la hubiera encontrado. Él la localizó  de espaldas a su marcador, pisando y haciendo pasar la pelota por entre las piernas de Yepes, que en un segundo se ganó la inmortalidad. Nadie olvidará ese 24 de mayo de 2000. No sólo porque Boca eliminaba a River en semifinales de la Copa Libertadores ganando 3-0 en La Bombonera. El regalo de Riquelme al mundo tenía su firma incomparable. Tiempo después, el 10 valoró la actitud del colombiano al declarar: "El mérito fue de Yepes. Ir perdiendo 3-0, y una jugada así, yo creo que cualquier jugador de fútbol hubiese pegado una patada”.

2000 | La primera Copa Libertadores

Tras seis años de ausencia para el club, Boca llegaba a la final de la Copa Libertadores. Era la misma Copa que había sido utilizada por Riquelme para humillar a Yepes. En el estadio Morumbí de San Pablo y después de una igualdad en el resultado global de 2-2, el conjunto argentino se impuso al Palmeiras en la tanda de los penaltis y obtuvo el certamen luego de 22 años. En la serie de penas máximas, el ídolo no falló. Román aportó solamente tres goles a lo largo de la competición, pero su fútbol lleno de luces condujo al entonces equipos de Carlos Bianchi a ganar el torneo continental sin ningún atenuante. Además, sus dianas fueron importantes: marcó una en octavos de final, contra El Nacional de Ecuador; y otras dos a River, en cuartos de final (en la ida jugada en El Monumental fue de falta directa, y en la vuelta disputada en La Bombonera lo hizo de penalti).

2000 | El balie al Real Madrid en la Intercontinental

Una de las canciones más utilizadas para realizar vídeos compilatorios con imágenes de la carrera de Riquelme es ‘Toco y me voy’, perteneciente a la banda argentina Bersuit Vergarabat. Un fragmento de ese tema reza que “toda la vida es un baile, te pueden bailar”. Sin dudas que lo saben Makelele, Geremi y compañía. Riquelme les dio una lección de fútbol a los galácticos del Real Madrid (en sus filas estaban Figo, Guti, Raúl, etc) y, de su mano, Boca venció a los merengues en la final de la Copa Intercontinental disputada en Tokio. El francés y el camerunés fueron quienes más padecieron el enorme partido de Román, capaz de hacerlo todo y un poco más. Los goles los firmó Martín Palermo, pero la estrella no fue otra que el 10 Xeneize. Prueba de ello es el pase/asistencia que le da al Loco desde atrás de la mitad de la cancha (casi 50 metros) para el 1-0. El descuento por parte de Roberto Carlos no evitó que los argentinos sean campeones del mundo en Japón.

2001 | El Topo Gigio a Macri en un Superclásico

Otra vez River era testigo de uno de los momentos más recordados de la carrera de Riquelme. El 8 de abril de 2001, en la goleada por 3-0 al eterno rival, Román marcó uno de los tantos y lo celebró de una manera particular. Su presencia en el encuentro era una incógnita, pues venía manteniendo un enfrentamiento con el entonces presidente de la institución, Mauricio Macri. ¿El motivo? Cuestiones del contrato. Boca tuvo un penalti, que fue ejecutado por Riquelme y lo detuvo Franco Costanzo, pero en el rechace volvió a aparecer el enganche para marcar de cabeza. Cuando todos sus compañeros fueron a abrazarlo, el 10 les iba apartando de su camino hacia el centro de la cancha. Se plantó solo ante la platea y puso una mano en cada oreja. Román, desafiante, le estaba gritando el gol a Macri, a quien las cámaras de televisión enfocaron inmediatamente. El directivo lo celebró intentando disimular lo indisimulable. Con ironía, el futbolista respondió de la siguiente forma cuando se le preguntó por qué había celebrado así su gol: “Por nada en especial, solamente que a mi hija le gusta el Topo Gigio y nada más”. (Topo Gigio era la marioneta de la televisión infantil que representaba a un pequeño ratón italiano)

2001 | El bicampeonato de América

Juan Román Riquelme y Boca, otra vez dueños de América. Su talento volvió a ser fundamental en la campaña del equipo durante la Copa Libertadores de 2001, y los Xeneizes sacaban rédito de su magia ganando por segundo año consecutivo el torneo continental. Otra vez en los penaltis, como hacía una temporada ante el Palmeiras. Esta vez era el Cruz Azul de México, en La Bombonera, el que veía sueño el roto desde los doce pasos. En esta ocasión, Riquelme recibió el premio al Mejor Jugador de la Final de la Copa Libertadores. Sin embargo, en semifinales, ante el Palmeiras y en Brasil, el centrocampista ofensivo había tenido uno de los mejores partidos de su vida con el club argentino. Marcó un golazo, fue el dueño absoluto de la pelota e hizo jugadas que sólo los distintos pueden lograr.

2007 | La tercera Copa Libertadores

Pese a los conflictos con la directiva, volvió de Europa y se puso nuevamente la camiseta azul y oro. Brilló otra vez y condujo a Boca a ganar la Copa Libertadores, torneo que le tuvo como figura excluyente. El papel de Román en la final contra el Gremio fue fundamental. Antes del encuentro en La Bombonera, Riquelme había dicho que sería su último partido en casa (al menos en ese período) y el desenlace no pudo ser más espectacular: Boca ganó 3-0 con un tanto suyo. El ídolo fue despedido con una ovación por todo el público local. El 20 de junio, Día de la Bandera para los argentinos, Riquelme fue la bandera de Boca por enésima vez. En Porto Alegre, anotó los dos goles en la victoria 2-0. Con el triunfo, Boca lograba su sexta Copa Libertadores y el jugador se hacía con la tercera de su carrera. Su rol en la competición fue clave: acabó goleador del equipo con 8 tantos en 11 encuentros. Como sucediera en 2001, fue elegido el Mejor Jugador de la Final de la Copa Libertadores. Además, pudiendo anotar un hat trick en la vuelta ante el Gremio, dio la posibilidad a Palermo de marcar de penalti, pero el 9 la desperdició.

2012 | El último gol

Sin indicio alguno de que fuera su último gol en Boca Juniors, Riquelme se lo marcó al Deportivo Merlo (Primera B Nacional, equivalente a la Segunda División española)y por la Copa Argentina (lo que en España sería la Copa del Rey). En semifinales, ante el humilde cuadro del oeste de Buenos Aires, el 10 anotaba el tanto con el que el equipo Xeneize lograba el empate y llevaba la eliminatoria a los penaltis. En la tanda decisiva, Román no solamente convirtió, sino que también ejecutó su disparo a lo Panenka. Con el 5-4 final, el club de la Ribera lograba el pase al encuentro definitorio contra el Racing de Avelleneda, duelo que se jugará próximamente y que Riquelme no podrá disputar porque ya anunció su retiro. Darío Capogrosso, portero del Deportivo Merlo, fue su última víctima.

2012 | El último partido

Un día antes de la final contra el Corinthians, su hermano había publicado un mensaje en la red social Twitter que encendía la alarma. "La bomba que se viene mañana en Brasil ni se imaginan", escribía Sebastián Riquelme y abría, de esa forma, el enorme abanico de especulaciones. Una de ellas era evidente: ¿anunciaría el crack su retiro de Boca? Después de la caída contra el Corinthians por 2-0, lo que se sospechaba se confirmó. El astro argentino le decía adiós al club de sus amores argumentando sentirse “vacío”, aunque no daba por terminada su carrera como profesional. Boca había jugado uno de los peores partidos del semestre y casi que no había tirado a puerta. Perdía la final de la Copa Libertadores horas después de regalar la liga de su país (desperdició una ventaja importante y el campeón fue Arsenal). Sin embargo, para el hincha, la derrota no dolió tanto como el fin de la poesía, la despedida de su ídolo.

Juan Román Riquelme | Resumen estadístico del ídolo de Boca
Partidos Ganados Empatados Perdidos Goles Asistencias Títulos Nac. Títulos Int.
352 187 95 70 80 115 5 5

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