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Como cada viernes, en Goal.com te presentamos un nuevo extracto del libro de Richard Fitzpatrick "El Clásico entre Real Madrid y Barcelona: La mayor rivalidad del mundo"

En las próximas semanas, Goal.com publicará en exclusiva extractos del nuevo libro de Richard Fitzpatrick 'El Clasico: Barcelona y Real Madrid, la mayor rivalidad del mundo'.

Leo Messi mide 1,69 metros pero no siempre fue tan alto. Cuando llegó a Barcelona desde Argentina, a los 13 años de edad, medía 1,37 metros, casi 20 centímetros más pequeño que la altura media para un niño de esa edad.

Cuando era niño, a Messi se le diagnosticó una deficiencia de la hormona de crecimiento, algo poco común que solo afecta a una de cada 20 millones de personas. No es hereditario. Su hermana menor, María Sol, es una mujer joven y alta.

El coste medio del tratamiento, que consiste en inyecciones subcutáneas diarias entre tres y cinco años, es de más de 120.000€ al año. Esa cantidad de dinero no estaba al alcance de los padres de Leo Messi, que inició el tratamiento en el año 1998.

En ese momento, su padre trabajaba en una empresa de fabricación de acero, y su madre en un taller de fabricación de imanes. El seguro médico que usaban para cubrir el tratamiento de Leo finalizó a los dos años.

El club en el que militaba Leo Messi, el Newell's Old Boys, se ofreció inicialmente a pagar por cada segunda inyección, pero cuando los pagos empezaron a llegar tarde, los padres de Messi no dudaron en llevar a su talentoso hijo a una prueba con el Barcelona en cuanto tuvieron la oportunidad.

La familia de Messi fue a Barcelona con él para apoyarlo en su aprendizaje en febrero de 2001. Sabían tan poco de la ciudad que se sorprendieron al ver que tenía mar. Su madre y sus hermanos no pudieron soportar la nostalgia y volvieron a Rosario, cuna del Che Guevara, más tarde ese verano.

Messi, que veraneaba en Argentina, fue preguntado varias veces sobre qué quería hacer, y finalmente decidió volver a Barcelona por su propia voluntad. Jorge, su padre, quien a día de hoy maneja sus asuntos financieros, le acompañó a Cataluña. El joven prodigio admite que era tan débil que solía llorar en casa cuando su padre no iba a verle jugar.


7/10 | Ronaldo y Messi dominaron el último Clasico en el Camp Nou

Messi parece un chico tímido, pero al parecer, cuando está fuera del campo es una persona totalmente distinta: "Las personas que lo conocen en el vestuario saben que es un cachondo. Es muy bromista" dice Carles Folguera, director de La Masía, la academia del Fútbol Club Barcelona.

Messi pertenece a la famosa generación de 1987, un contemporáneo de Gerard Piqué y Cesc Fábregas. En sus primeros días con el primer equipo, el pequeño argentino estuvo a punto de elegir el camino equivocado. Solía ir mucho con Ronaldinho cuando el brasileño llegó a Barcelona. Un día, dio un paso de más.

"Hay dos opciones", dijo Pep Guardiola, quien fue entrenador del filial del Barcelona aquella época. "O seguir la fiesta y estar fuera de aquí en unos días, o empezar a comer correctamente, dejar el alcohol, ir a la cama temprano y venir a entrenar a tiempo. Solo entonces podría ser el mejor del mundo".

En España hay un enconado debate sobre si Leo Messi es mejor que Cristiano Ronaldo, estrella del Real Madrid. El astro portugués es un hombre peculiar. Él es el último galáctico y uno de los grandes narcisistas del deporte. En una ocasión se jactó de hacer mil flexiones al día para mantener en forma sus abdominales.

Es petulante cuando las cosas no le van bien en los partidos, una práctica infantil que todavía no ha logrado abandonar. Su madre dijo que su apodo era "niño llorón" porque lloraba cuando los otros niños no le pasaban el balón y no podía marcar gol, lo que podría explicar por qué le encanta tanto regatear. Durante la ceremonia de entrega del FIFA World Player de 2007, estuvo al borde de las lágrimas cuando se anunció que había quedado en tercer lugar tras Messi, el ganador, y el brasileño Kaká.


Messi es de la famosa generación de 1987, un contemporáneo de Piqué y Cesc. En sus primeros días en el primer equipo, se le veía mucho con Ronaldinho. Un día dio un paso de más.


A pesar de su corpulencia es un hombre elástico. En el campo es valiente, y ha abandonado en gran parte su juvenil manía de tirarse y fingir. Además, es fuerte en el juego aéreo.

Xabi Alonso, su compañero en el Real Madrid, señala que es un caballo de batalla cuando se trata de recuperar el balón, algo que es raro en jugadores como él: "Cuando un equipo pierde el balón, algunas superestrellas esperan que sus compañeros la recuperen por ellos. Cristiano no. Él lucha, corre, nos ayuda en el centro del campo".

La gente se pregunta por qué ese amor propio: "La gente está celosa de mí porque soy rico, guapo y un gran jugador", dijo en una entrevista posterior a un partido el año pasado tratando de explicar por qué los contrarios le entraban duro en los partidos.

Era como si estuviera enumerando algunos de los elementos de la tabla periódica. Este tipo de arrogancia podría ofender a algunos, mientras que otros están agradecidos por su forma de hablar, por tener la personalidad para provocar mientras que la mayoría de los futbolistas en el fútbol español, como Messi, destacan sin decir nada.

Su mal genio le debe algo a su infancia. Él nació en febrero de 1985 en la isla de Madeira, que está más cerca de África que de Europa continental.

Fue nombrado Ronaldo porque el actor favorito de su padre era Ronald Reagan. Es el más joven de cuatro hermanos. Una de sus hermanas se ganaba la vida cantando y buscaba fama bajo el mismo nombre, Ronalda.


La familia de Ronaldo no era pobre - su padre, que murió en 2005 por una enfermedad relacionada con el alcohol, era jardinero; y su madre, cocinera  - pero el dinero era escaso.


La familia no era pobre - su padre, que murió en 2005 por una enfermedad relacionada con el alcohol, era jardinero; y su madre, cocinera - pero el dinero era escaso, les daba para vivir en un bungalow tan pequeño que la lavadora colgaba del techo.

A los 12 años salió de casa para hacer unas pruebas con el Sporting de Lisboa, a casi 1.000 kilómetros de distancia. Estaba buscando el camino.

Las estadísticas goleadoras de Cristiano están a la altura de las de Messi. Ronaldo ha superado la mayoría de sus objetivos en el Real Madrid, teniendo en cuenta que era un equipo en transición. Es más poderoso que Messi. Es mejor cabeceador, y posee ese disparo lejano con su particular 'folha seca'. Se ha convertido en un jugador más eficaz con José Mourinho, que le ha enseñado a vivir más cerca del área, pero no abre las defensas con el arte de su rival argentino.

Ronaldo, de 27 años de edad, está aprendiendo ahora a hacer pases en uno o dos toques. En ese espacio intermedio lleno de gente donde a menudo Messi coge el balón, a menudo busca pases. Messi crea más goles importantes que Ronaldo, como lo hizo con David Villa en el famoso Clásico del 5-0 en 2010. El pasar el balón es un atributo de los niños de La Masía.

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