thumbnail Hola,

El delantero holandés fue cedido al Schalke 04 teniendo pocas oportunidades en el club catalán para demostrar su calidad

 Pilar Suárez
 Análisis| Barcelona
Síguele en

Ibrahim Afellay llegó al Barcelona en diciembre del 2010, traspasado por el PSV Eindhoven por cuatro temporadas y media cuando el holandés empezar a figurar como una de las promesas del fútbol. El delantero marcó su primer gol en febrero en la Copa del Rey y cuando no cumplía su primer año como blaugrana sufrió una grave lesión en la rodilla que lo envió a la enfermería durante 7 largos meses que le hicieron perderse prácticamente casi toda la temporada 2011-12.

En sus dos temporadas en el Camp Nou, ‘Ibi’ disputó 35 partidos y anotó dos goles. La cifra, alarmante, fue consecuencia de aquella lesión que lo dejó fuera tanto tiempo pero no de su falta de calidad. El internacional de Holanda no tuvo el tiempo necesario para volver a su mejor nivel y tampoco se confió en él.

El jugador de 26 años no sólo ofrecía su polivalencia al equipo que tanto valora estas cualidades, sino también su altura (1.80) era una característica que no salía sobrando en la plantilla, sino todo lo contrario. El equipo de Tito Vilanova está confiando la delantera a Messi, Pedro, Villa, Alexis y Cristian Tello, pero hasta ahora, aunque es poco tiempo para crear anàlisis que pueden caer en la injusticia, pareciera que Messi volverá a repetir la hazaña de cargar con el equipo en su espalda.

A Afellay se le dijo que tenía la puerta abierta para marcharse si así lo deseaba ya que en el equipo no tendría los minutos que él merecía y anhelaba. El jugador decidió irse, un error compartido tanto del que abre la puerta como el que decide cruzarla. El originario de Utrecht consideró que permanecer en el Barça era quedarse estancado, pero tal vez le faltó analizar que la paciencia le podría hacer justicia.

Lo que se le dijo a Afellay se le ha dicho a otros jugadores como le sucedió alguna vez a Pedro e incluso a Xavi muy en sus inicios cuando no se confiaba en él, pero ellos persistieron, como han decidido hacerlo también Jonathan dos Santos y Andreu Fontàs, quienes con la puerta abierta decidiera quedarse porque confían en que su calidad los llevará a ganarse un sitio y un puesto que no será fácil de alcanzar, pero que tampoco se puede descartar.

El holandés siempre estuvo ilusionado por vivir su carrera vistiendo de azulgrana, nunca ocultó sus ganas ni sus deseos y esfuerzo de dar lo mejor de sí, pero con apenas 35 partidos jugados decidió que la lucha ya era suficiente y era mejor buscarse otros rumbos. ¿Suficiente?

Sin embargo ahora en el Schalke, Afellay se siente arropado y con la confianza que le ha brindado Huub Stevens, técnico ya conocido por él, ‘Ibi’ se siente con una nueva esperanza para por fin terminar de explotar como jugador, lo hará tal vez en la Bundesliga que tal vez no sea su liga favorita, pero ha decidido aceptar el reto en un equipo que disputa la Champions League y es competitivo.

En un año, el Schalke podrá comprar al jugador para quedarse con su ficha, pero de no hacerlo, la carrera futbolística de Afellay podría verse en un aprieto.

Artículos relacionados