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Luka Modric, Ricardo Kaká y los grandes culebrones del Real Madrid que terminaron en fiasco

El croata se acerca después de un mes permanentemente en la mirilla. Kaká se aleja después de muchos años para ficharle. En la memoria, Robinho, Karembeu, Anelka o Robben

 Alberto Piñero
 Análisis | Real Madrid
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José Mourinho se reunió este lunes por la mañana con Ricardo Kaká para dejarle claro al brasileño que debería escuchar las ofertas que tiene encima de la mesa, pues esta temporada tendría un papel aún más secundario que el de años anteriores. Así de rotundo se mostró el Real Madrid en este aspecto, dado que tiene a Luka Modric esperando ansioso por llegar tras haberse declarado en rebeldía. Se podría decir que este lunes se ha iconizado públicamente el principio del fin de Kaká en el club blanco.

Un Kaká que llegó previo pago de 65 millones de euros al Milan, y que en ningún momento ha demostrado merecer semejante inversión de dinero. Pero en el Real Madrid ya no les queda más paciencia. Estuvieron muchos años intentando su fichaje, casi tantos como los que han estado esperándole una vez firmó por el Real Madrid. Pero no han parecido encontrar el remedio para que Kaká engrose la lista de los grandes culebrones que terminaron en fiasco junto a otros ‘ilustres’ madridistas:

ROBINHO


Florentino Pérez tuvo que sudar sangre para sacar a Robinho del Santos. El club brasileño se puso muy duro, y al final el propio jugador se declaró en rebeldía. El Real Madrid tuvo que subir su oferta hasta los 24 millones de euros aproximadamente para llegar a un entente entre todas las partes. Robinho demostró que la inversión había valido la pena con una exhibición en su debut liguero ante el Cádiz. Sin embargo, sus prestaciones se fueron diluyendo cual pastilla efervescente. Muy irregular, fue importante en el título de Liga que ganó el Madrid con Capello, pero siempre dio la sensación de que pudo haber dado más de sí. Su marcha al Manchester City, habiéndose declarado previamente en rebeldía, terminó por manchar su imagen para el madridismo pese a los más de 40 millones de euros que dejó en las arcas merengues.

CHRISTIAN KAREMBEU


El francés fue el hombre de moda en 1997, recién estrenada la Ley Bosman. Real Madrid y Barcelona le querían, y el jugador se declaró en rebeldía para poder salir de la Sampdoria. Así, el club italiano se vio obligado a venderle, dado que un año más tarde terminaba contrato y podría salir gratis. El club blanco pagó 5 millones de euros por él. Sin embargo, sus prestaciones fueron más bien escasas para todo lo que se había hablado de su fichaje, más allá de algunos goles puntuales en los cuartos de final y semifinales de la Copa de Europa de 1998, ante Bayer Leverkusen y Borussia Dortmund respectivamente.

NICOLAS ANELKA


El francés tomó el testigo de su compatriota Karembeu en el verano de 1999. Decidió marcharse del Arsenal a sus 20 años con Juventus, Parma, Lazio y Real Madrid tras él. La Lazio que se gastó millonadas en Vieri o De la Peña desistió después de negociar durante 40 días seguidos. El Arsenal entonces declaró que no lo vendía, y el caso estuvo a punto de pasar por los tribunales ante la negativa gunner y el precio desorbitado que le había puesto a su delantero de apenas 20 años: pedía 36 millones de euros cuando había pagado 600.000 euros apenas dos años antes. Al final, el Real Madrid hincó las rodillas y pagó cerca de 35 millones de euros por el jugador, que apenas estuvo un año en el club blanco ganándose merecidamente la fama de indolente. Hasta el punto de que el impasible Vicente Del Bosque le sancionó con una suspensión de 45 días por negarse a entrenar. Como Karembeu, al final fue vital para que el Madrid ganara la Copa de Europa al marcar en semifinales ante el Bayern de Múnich. El mejor recuerdo de una etapa para olvidar.


ARJEN ROBBEN


El holandés fue la promesa electoral de Ramón Calderón cuando ganó las elecciones en el verano de 2006. Todo el verano se estuvo hablando de su posible traspaso desde el Chelsea, sin embargo no llegó a fichar por el Real Madrid ese verano. Hubo de esperar un año entero, y casi todo el verano de 2007 (llegó el 22 de agosto) para ver a Robben vestido de blanco. Algo que no fue ni mucho menos gratuito, pues el Real Madrid pagó por él 36 millones de euros, el séptimo fichaje más caro de la historia del club blanco. Sin embargo, pese a todo el esfuerzo y el dinero invertido, Robben no terminó de rendir al nivel que se esperaba de él en los dos años que estuvo en Concha Espina. Cuajó una buena segunda temporada, donde se le llegó a comparar con un emergente Leo Messi, pero sus buenas rachas eran demasiado cortas debido a una sucesión innumerable de lesiones. Con la llegada de Florentino Pérez fue vendido al Bayern de Múnich por 24 millones de euros.

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