thumbnail Hola,

El ariete de origen español marcó el gol que dio el giro de 180 grados que necesitaba un partido falto de intensidad

Portugal y Alemania. Ya sólo por la historia de ambas selecciones, el partido prometía ser un duelo a muerte entre titanes. La ‘Mannschaft’ más joven que se recuerda sale como favorita en un torneo que puede sanar las heridas de la pasada Eurocopa de 2008 y del Mundial del 2010.

A pesar de que a lo largo de esta semana y de la anterior, tanto jugadores como miembros del equipo técnico destacaron la importancia de comenzar con un arranque rápido, la práctica fue muy distinta.

El encuentro empezó con fuerza con varias ocasiones de Alemania, pero poco a poco, la intensidad inicial se fue perdiendo con el paso de los minutos. Teniendo en frente a la eficaz defensa lusa, fue poco lo que podían hacer los alemanes, especialmente teniendo a un Lucas Podolski falto de puntería.

Pasado el descanso, el panorama del partido poco cambió, hasta el minuto 72. Mario Gomez acabó con la frustración y la monotonía del encuentro con un remate de cabeza que se coló en la portería de Rui Patricio, adelantando a los germanos en el marcador.

A partir de ese instante, despertaron tanto sus compañeros como los rivales portugueses, que comenzaron a apretar y a dar intensidad a un partido que parecía muerto. Llegaron las ocasiones para Portugal que, de no ser por Neuer y su fantástica actuación, podrían haberse convertido en goles.

Mario Gomez volvió a tener un par de ocasiones que también asustaron a los de Paulo Bento, hasta que fue sustituido por su compañero Klose en el minuto 80. El silbatazo final puso fin a un encuentro que, a pesar de arrancar tarde, nos hizo contener el aliento varias veces.

Ya con la tranquilidad de haber conseguido los 3 puntos en el primer partido y ante un rival de categoría mundial como Portugal, Alemania deberá concentrarse ahora en su próximo objetivo, Holanda, derrotada hoy ante Dinamarca.

Artículos relacionados