thumbnail Hola,

El colegiado pudo haber expulsado a ambos antes del descanso. Obvió también un posible penalti sobre Cristiano Ronaldo en la segunda mitad

El Real Madrid y el Sevilla vivieron un partido este sábado en el Sánchez Pizjuán de tintes épicos. Más propio de una final que de un partido de la cuarta jornada de Liga. Y es que la tensión, la rudeza y firmeza con la que se emplearon todos los jugadores, el vértigo y la emoción fueron superlativos. Lo que hizo el partido bastante incómodo para el árbitro Undiano Mallenco, que no tuvo su mejor noche.

Y es que más allá de pequeñas faltas o la reiteración de las mismas, hubo varias decisiones de bulto donde no estuvo afortunado. La primera, a los cinco minutos de partido con 1-0 ya en el marcador, tras una fuerte entrada de Navarro a Arbeloa que desembocó en un robo de balón a Higuaín. El Pipita se revolvió soltando una patada al aire que no llegó a impactar con fuerza en el defensa sevillista. El asistente estaba al lado, pero el trío arbitral decidió pasar por encima de la infracción del argentino.

Como también lo hicieron con otra acción de Ángel Di María al borde del descanso. El albiceleste, sobrepasado y desquiciado todo el partido, vio una tarjeta amarilla por una fea acción sobre Negredo, y pudo ver la segunda por otra aún peor. Tuvo un encontronazo con Rakitic, y llegó a soltarle el brazo con clara intención de atizar al croata. No llegó a darle, y quizás por eso Undiano Mallenco le perdonó otra expulsión que también pudo haber marcado el encuentro.

De igual manera que no acertó en estas dos acciones, tampoco lo hizo en un posible penalti de Botía sobre Cristiano Ronaldo. En una jugada lateral a balón parado, el defensa agarró al luso dentro del área, que aunque se dejó caer, es cierto que se vio claramente atrapado por los brazos de Botía.

Donde sí acertó fue en una internada de Ronaldo, al que Navarro le rebañó la pelota de los pies desde el suelo. El luso se cayó dentro del área y pidió la pena máxima. Undiano Mallenco, esta vez correctamente, no se la concedió. La excepción a una actuación donde globalmente se le vio superado por la magnitud del choque.

Artículos relacionados