thumbnail Hola,

La nueva estrella del fútbol norafricano se formó en Francia, pero juega en el Parma italiano, que supo ver en él un diamante en bruto

Nuestro protagonista de esta semana en ‘El Ojeador’, Ishak Belfodil, nació en la ciudad portuaria de Mostaganem, al noroeste de Argelia, pero enseguida llegó junto a sus padres a París, destino de tantos argelinos que buscan en la ‘ciudad del amor’ una mejor vida y las oportunidades de las que no disponen muchas veces en su país, antigua colonia francesa hasta su independencia, lograda en 1962.

Belfodil empezó a jugar al fútbol a los 5 años en el OSC Élancourt, un modesto club del extrarradio de Paris cuyo campo de entrenamiento quedaba cerca de su casa. Ahí permaneció hasta los 11 años, cuando se fue al Trappes Saint-Quentin. Dos años más tarde, viendo que empezaba a destacar de sobremanera en las ligas menores parisinas, hizo las pruebas del INF Clairefontaine, centro de formación de los mejores talentos del fútbol francés, por el que han pasado jugadores de la talla de Anelka, Gallas, Diaby, Henry o Ben Arfa. Tras superar las primeras pruebas, le cortaron en la última y final, lo cual supuso una enorme decepción para el pequeño Ishak.

Donde sí acogieron a Belfodil fue en el PSG, donde permaneció un año. Los malos resultados en sus estudios, junto a los pocos minutos que disfrutaba en el campo forzaron su marcha. Así, llegó con 14 años al ACBB, uno de los clubes formadores de jóvenes más famosos de Francia, por el que también pasó Ben Arfa. A partir de ahí, las cosas empezaron a salir rodadas para el argelino. Tras un año en el ACBB, le fichó el Clermont Foot, en cuyo equipo juvenil sobresalió quedando máximo goleador de la liga, lo cual atrajo la mirada de varios clubes importantes, como el Chelsea o el Manchester United, siendo el Lyon el que finalmente se llevaría el gato al agua, anunciando su contratación en noviembre de 2008.   

                                                                                    

Su primera temporada en el OL la pasó jugando con el equipo moins 18 (sub-18), con el que destacó marcando goles importantes y dando muestras de su calidad. Incluso jugó en mayo de 2009 el Europeo Sub-17 con Francia. Dado su buen rendimiento, en la tercera jornada de la 2009/10 debutó con el primer equipo en liga frente al Auxerre. Pocos días después lo haría también en Champions, contra al Anderlecht. Pese a que durante esa temporada no jugó mucho más, su progresión le valió la firma de su primer contrato profesional en julio de 2010.

Durante las temporadas 2010/11 y 2011/12, Belfodil alternó el primer equipo con el equipo “B”. Al no lograr hacerse un hueco en primera con su club, en enero de 2012 fue cedido al Bologna, del a Serie A italiana, donde jugó 8 partidos sin lograr marcar ningún gol, pero donde sí logró dejar detalles de su clase, algo que supo ver el Parma, que compró sus derechos al Lyon el pasado verano por una cantidad cercana a los 3 millones de euros.

Los Gialloblú buscaban rehacer un equipo al que había dejado huérfano en ataque su estrella, la ‘Hormiga Atómica’, Sebastian Giovinco, traspasado a la Juve. El presidente Ghirardi decidió contratar al colombiano Pabón, procedente de Atlético Nacional, donde había marcado 50 goles en 71 partidos, como llegada estelar. “Es el mejor fichaje que ha hecho el Parma nunca”, declaró el máximo mandatario del Parma. Pocos entendieron, de hecho, el desembolso realizado para traer a Belfodil, que, pese a todo, no había destacado mucho en su corto periplo boloñés.

Seis meses después, Pabón ha sido traspasado al Monterrey mexicano, que a su vez le ha cedido hasta final de temporada al Real Betis, donde intenta justificar el cartel de ‘crack’ con el que llegó a Europa.

ESTADÍSTICAS
Partidos 24
Goles 7
Asistencias 4
FICHA JUGADOR
Contrato hasta Junio de 2016
Precio 5 m €
Se parece a: Benzema, Trezeguet

Por su parte, Belfodil se ha convertido en el máximo goleador hasta la fecha del Parma, con 7 goles. Tras marcar ante Chievo, Roma, y Lazio, fue ante el Cagilari donde el argelino mostró realmente de lo que es capaz, firmando una actuación memorable, con doblete incluido, el segundo de ellos un auténtico golazo que le define como futbolista, recibiendo de espaldas en el lateral del área, con un defensa pegado a su espalda, pisándola varias veces hasta darse la vuelta con una potencia tremenda, sorteando a su marcador y de paso a otro zaguero que llegaba para ayudar, para cruzársela a Agazzi con un sutil toque de interior. Sublime.

Tras el partido contra el Cagliari, se empezó a hablar del interés de equipos como el Arsenal, Borussia Dortmund o Juventus en contar con Ishak, pero finalmente seguirá en el Parma. Este verano será otra historia. Si sigue a este nivel, no pocos serán los equipos pegándose por tenerle en sus filas.

Alto (1,92), espigado, pero de técnica exquisita, maneja el balón con elegancia y la pega bien con ambas piernas. Potente, ágil y listo en el área, también sabe aprovechar su altura para marcar goles de cabeza. Muy completo, al poder jugar de nueve puro, pero también como segundo delantero, ya que tiene pase de gol y crea juego. Donadoni le ha utilizado varias veces por la banda. Junto con Sansonse o Biabiany forma parte de una de las delanteras revelación del calcio italiano, llevando al Parma por una buena senda que hacía tiempo no encontraba, y haciendo del Ennio Tardini un fortín inexpugnable.

Fiel a la tierra que le vio nacer, Belfodil eligió hace poco jugar con la selección de Argelia, pese a haber jugado con las inferiores de Francia, y teniendo claras posibilidades de hacerlo con la absoluta en un futuro no muy lejano. El caso de Ishak es distinto al de otros ‘cracks’ con sangre argelina, como Benzema, Nasri, o Zidane, que nacieron y juegan o jugaron con Francia. Nuestro protagonista se siente argelino y lo demuestra con su decisión, parecida a la tomada hace poco por Sofiane Feghouli en 2011, que también eligió jugar con la selección argelina pese a haber nacido en Francia. Ellos dos son los nuevos ídolos de “El Khadra” (“La Verde”), la selección de una nación tremendamente futbolera y que no para de dar jugadores de inmensa calidad. Si todos ellos hubiesen elegido jugar para el país norafricano, estaríamos hablando de una selección candidata a meterse (y competir bien) en un Mundial.

Jean-Michel Aulas, presidente del Olympique de Lyon preguntado en una entrevista concedida a ‘El País’ en 2010 acerca de la próxima estrella del club galo: “Ishak Belfodil, de 17 años. Si hay alguien capaz de ganar el Balón de Oro en un futuro, es él”.

Relacionados