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Argentina en las finales mundiales

Argentina en las finales mundiales

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La Albiceleste jugará este domingo por quinta vez un partido decisivo de la Copa del Mundo, en busca de su tercer título

Veinticuatro años han pasado desde la última, como bien se ha refrescado estos últimos días, pero 84 de la primera vez que Argentina jugó una final Mundial. Fue, precisamente, en la primera Copa del Mundo, disputada en 1930 en Uruguay.

La Albiceleste llegaba a esa cita inaugural con la ambición de demostrarle al planeta su autoproclamada condición de Rey del fútbol, algo que los uruguayos podían ostentar con pergaminos pues se habían quedado con los títulos olímpicos de 1924 y 1928.

En un certamen que fue sufriendo bajas a medida que se acercaba la fecha de inicio, los clásicos rivales impusieron su condición de favoritos y se vieron las caras en el partido decisivo, en el estadio Centenario de Montevideo, inaugurado –aunque con retraso, sobre la marcha- especialmente para este Mundial.

Con la visita de Carlos Gardel para saludar y desearles suerte a los protagonistas, Argentina estuvo arriba en el marcador hasta 35 minutos antes del final gracias a los tantos de Carlos Peucelle y Guillermo Stábile (este último, máximo goleador del torneo con 8) que dieron vuelta el tempranero gol de Dorado. Pero el local reaccionó y se quedó con el clásico y la primera Copa del Mundo.


Síntesis:

Estadio Centenario, Montevideo, 30 de julio.
Árbitro: Jan Langenus (Bélgica).
URUGUAY 4 – ARGENTINA 2
Uruguay: Ballestero; Nasazzi, Mascheroni, Andrade, Lorenzo Fernández, Gestido, Dorado, Scarone, Héctor Castro, Pedro Cea, Iriarte. DT: Alberto Suppici.
Argentina: Botasso; Della Torre, Paternoster; Juan Evaristo, Luis Monti, Pedro Suárez; Peucelle, Varallo, Stábile, Manuel Ferreira, Mario Evaristo. DT: Francisco Olazar.
Goles: 12’ Dorado (URU), 20’ Peucelle (ARG), 37’ Stábile (ARG), 57’ Cea (URU), 68’ Iriarte (URU), 89’ Castro (URU).

Nadie imaginaba entonces que el fútbol argentino tendría que esperar casi medio siglo para volver a disputar una final mundial. En el medio, la Segunda Guerra Mundial impidió que la época dorada del fútbol argentino pudiera reflejarse en un certamen ecuménico, y luego el “desastre de Suecia” nos demostró que no podíamos aislarnos y creer que con “la nuestra” alcanzaba.

La reestructuración de mediados de los ’70 daría sus frutos en casa, con el Mundial del ’78 y el equipo de César Luis Menotti. Llegar a la final costó un Perú, literalmente, y tras aquellos 6 goles en Rosario esperaba en River la Naranja Mecánica, el equipo que había revolucionado el fútbol mundial cuatro años antes en Alemania pero que no contaba con su cerebro, Johan Cruyff.

El primer título bien pudo haberse frustrado aquella fría noche del 25 de junio con el tiro de Rob Rensenbrink que dio en el palo en el epílogo del tiempo reglamentario. En el alargue fue todo de Argentina, y Mario Kempes (goleador del campeonato con 6 tantos) y Daniel Bertoni le pusieron cifras definitivas al partido.


Síntesis:
Estadio River Plate, Buenos Aires, 25 de junio.
Árbitro: Sergio Gonella (Italia).
ARGENTINA 3 – HOLANDA 1
Argentina: Fillol; Olguín, Galván, Passarella, Tarantini; Ardiles (Larrosa), Gallego, Kempes; Bertoni, Luque, Ortiz (Houseman). DT: César Luis Menotti.
Holanda: Jongbloed; Jansen (Suurbier), Brandts, Krol, Poortvliet; Willy van de Kerkhof, Neeskens, Arie Haan; Rene van de Kerkhof, Rep (Nanninga), Rensenbrink. DT: Ernst Happel.
Goles: 38’ Kempes (ARG), 82’ Nanninga (HOL); 105’ Kempes, 115’ Bertoni.

Cuatro años más trade en España, la combinación entre los campeones del ’78 y la nueva generación, que había maravillado en el Mundial Juvenil del ’79 con Diego Maradona, Ramón Díaz y Juan Barbas en sus filas, no dio los frutos esperados. El fin del ciclo de Menotti significó el comienzo de una era que en términos futbolísticos estaba en las antípodas, pero que reforzaría la seriedad del trabajo a nivel Selección nacional.
 
Resistido, vapuleado en las críticas, Carlos Bilardo se sostuvo contra viento y marea en su idea futbolística, Argentina llegó con angustia a la clasificación y, una vez en México, construyó una de las historias más bellas del fútbol nacional. Un equipo que fue tomando forma con el correr de los partidos de la mano del crecimiento exponencial de su figura y goleador, Maradona.

La final sería la primera de tres ante Alemania. A los goles iniciales de José Luis Brown (que terminaría jugando con su brazo colgando y el pulgar enganchado en un agujero de la camiseta, por una luxación en el hombro) y Jorge Valdano, le siguieron dos jugadas calcadas de corner que Karl-Heinz Rummenige y Rudi Voller convirtieron en el 2-2.

Pero todavía faltaba una última intervención maradoniana en aquel Mundial, un pase repentino, veloz e inteligente que empujó a Jorge Luis Burruchaga en una carrera solitaria hacia Toni Schumacher y hacia la definición cruzada y hacia la gloria.


Síntesis:
Estadio Azteca, México DF, 29 de junio.
Árbitro: Romualdo Arppi Filho (Brasil).
ARGENTINA 3 – ALEMANIA OCCIDENTAL 2
Argentina: Pumpido; Cuciuffo, Brown, Ruggeri, Olarticoechea; Giusti, Batista, Héctor Enrique, Burruchaga (Trobbiani); Maradona y Valdano. DT: Carlos Bilardo.
Alemania: Schumacher; Jakobs, Berthold, Foster y Briegel; Matthaus, Brehme, Magath (Hoennes), Eder; Rummenigge y Allofs (Voller). DT: Franz Beckenbauer.
Goles: 23’ Brown (ARG); 56’ Valdano (ARG); 74’ Rummenigge (ALE); 82’ Voller (ALE); 85’ Burruchaga (ARG).

Con los mismos técnicos (Bilardo y Beckenbauer) y algunos nombres repetidos en las alineaciones, Argentina y Alemania volvieron a verse las caras en la siguiente final. Esta vez, el campeón llegaba diezmado porque había perdido a Claudio Caniggia, su mayor carta ofensiva, y el equilibrio que le daba Ricardo Giusti en la media cancha. Con Maradona lastimado como en casi todo el torneo, los alemanes sacaron ventaja de un dudoso penal que Andreas Brehme transformó en gol.

Las lágrimas de Diego fueron las de todo un país. Vendrían 24 años de frustraciones.


Síntesis:
Estadio Olímpico de Roma, 8 de Julio.
Árbitro: Edgardo Codesal (México).
ARGENTINA 0 – ALEMANIA OCCIDENTAL 1
Argentina: Goycochea; Serrizuela, Simón, Ruggeri (Monzón), Sensini; Troglio, Basualdo, Burruchaga, Calderón; Maradona y Dezotti. DT: Carlos Bilardo.
Alemania: Illgner; Augenthaler, Berthold, Kohler, Buchwald, Brehme, Hassler, Matthaus, Littbarski, Klinsmann y Voller. DT: Franz Beckenbauer.
Gol: 85’ Brehme, de penal (ALE).
Expulsados: 65’ Monzón (ARG); 87’ Dezotti (ARG).

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