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En 2010, David Beckham se rompió el tendón de aquiles y no pudo jugar el Mundial de Sudáfrica.

Radamel Falcao García, Zinedine Zidane, David Beckham y las lesiones pre-Mundial

En 2010, David Beckham se rompió el tendón de aquiles y no pudo jugar el Mundial de Sudáfrica.

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Al igual que el delantero colombiano, muchas otras grandes figuras no pudieron ser parte de la Copa del Mundo por diversos impedimentos. Rotura de ligamentos, la lesión más común

Siempre que hay un Mundial cerca, todo el fútbol se revoluciona. Los entrenadores de las selecciones sufren durante cada partido en los que sus dirigidos juegan para sus respectivos clubes pero, lógicamente, no pueden hacer nada para preservarlos. La lamentable lesión de Radamel Falcao puso en jaque su presencia en Brasil 2014 y también la esperanza de toda Colombia, que podría perder a su máxima figura en plena etapa de madurez.

El Tigre se rompió el ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda y si respeta la rehabilitación, podría volverá a jugar recién en agosto, para el inicio de la próxima temporada. Únicamente una recuperación récord podría tenerlo en Brasil jugando para el equipo de José Pekerman.

El 9 de Colombia pasó a integrar una extensa lista de lesionados antes de una Copa del Mundo que quedaron afuera. En la previa de Corea-Japón 2002, hubo jugadores importantes que quedaron descartados, como el francés Robert Pirès, que se rompió los ligamentos de la rodilla derecha y Santiago Cañizares, quien insólitamente se cortó un tendón de un pie cuando se le cayó un frasco en un pie mientras se bañaba. Igualmente, una de las más recordadas es la de Roberto Ayala, a quien lo marginó del certamen un desgarro en la entrada en calor del primer partido de grupo contra Nigeria. El que llegó con lo justo a ese Mundial fue Zinedine Zidane, pero apenas pudo jugar el tercer partido de la primera ronda y su Francia, que venía de ser campeona del mundo cuatro años antes, se volvió con sólo un punto y sin goles a favor.

En el Mundial 2006, la Italia de Lippi se impuso en la final ante Francia, que no pudo contar con Djibril Cissé, que en un amistoso contra China previo al torneo se rompió la tibia y el peroné de la pierna derecha.

Sudáfrica 2010 no fue la excepción, y la primera Copa del Mundo en África no pudo ser testigo de Michael Ballack porque precisamente el ghanés Kevin-Prince Boateng le rompió el tobillo derecho en un Chelsea-Portsmouth por la Copa de la Liga inglesa. Una explicación lógica del pobre papel de Inglaterra en este Mundial fueron las bajas de Rio Ferdinand (rotura de ligamentos), David Beckham (rotura del tendón de Aquiles) y Michael Owen (rotura del tendón de la corva).

Para Brasil 2014, el país británico sigue con la mala racha, ya que hace poco perdió a Theo Walcott, quien sufrió la misma lesión que Falcao, mientras que en Alemania prenden velas por la pronta recuperación de Sami Khedira, lesionado también en los ligamentos de la rodilla derecha el 16 de noviembre pasado.

Más atrás en el tiempo, con otra carga de partidos y otros plazos de recuperaciones, al implacable delantero de Juventus, Roberto Bettega le pasó lo mismo que a Totti, pero en 1982: por una lesión ligamentaria en una rodilla no fue al Mundial de España que ganó la selección de Italia. Otro ícono de la historia del fútbol como Alfredo Di Stéfano, nunca pudo jugar una Copa del Mundo y en 1962 llevó a la selección española al Mundial de Chile pero él lo vio desde la tribuna por una lesión muscular durante la preparación para el torneo.

El hecho de que grandes jugadores de todas las épocas se hayan perdido mundiales indica que no importa la carga de partidos ni los cuidados que tenga un jugador, con sólo salir a la cancha ya aumentan considerablemente las posibilidades de que se lesione y contra eso nadie puede luchar. Por eso, de acá a junio, todo está en manos del destino.

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