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Un viernes con muchísimo sabor internacional en suelo europeo, que acabó con cinco caras determinantes por sus goles y aportación a la noche victoriosa de sus selecciones.

 José David López
 Analista Internacional
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Una tarde-noche con 24 partidos internacionales que abrían el camino hacia Brasil 2014, tenía numerosos epicentros de interés en busca de nuevos protagonistas. Y a pesar de que había muchos técnicos que estrenaban cargo, jóvenes que aparecían por vez primera en las convocatorias y escenarios míticos que volvían a encender sus luces en partidos internacionales, hubo cinco protagonistas de excepción que se ganaron por derecho propio el convertirse en los guionistas de las victorias de sus selecciones en la primera escala con dirección al Mundial 2014.

Tuvimos goleadas accesibles, no aparecieron sorpresas entre las selecciones favoritas que cumplieron con su rol e incluso muchos clásicos regresaron por donde solían para demostrar el grado de importancia de la experiencia en estas citas. Pero Goal.com repasó uno a uno los partidos de la zona europea de este viernes para seleccionar cinco jugadores que acabaron siendo los protagonistas claros de la jornada con goles clave, rendimiento especial y victorias sobre el brazo. Un inicio brillante para empezar a soñar con las playas brasileñas. El mejor estímulo posible a dos años vista.

Robbie Keane (Irlanda): Para una selección que basa todo su potencial en la fuerza y energía que es capaz de acumular cuando actúa como local, cada partido lejos de sus fronteras es un examen mayúsculo en el que cualquier detalle marca las diferencias. No hay lucidez, no hay brillo y no hay estrellas para esta Irlanda de Trapattoni que, a puro corazón, algo que jamás les faltará, logró sobre la hora imponerse a la correosa Kazajistán. A falta de dos minutos, los irlandeses perdían y seguían golpeándose contra el muro local tras varias ocasiones erradas y una constante falta de ideas para superar el muro. Pero surgió la figura de Keane, que sacó de la nada un penalti en un balón dividido donde fue arrastrado por el zaguero, para él mismo asumió la presión y anotar la pena máxima con rapidez. Apuró, cogió rápido la pelota, animó a sus chicos y un minuto después llegó el ‘milagro’, un gol postrero tras jugada directa al área. La fuerza de un capitán con 54 goles internacionales.

KEANE: EL ELIXIR DEL ETERNO GOLEADOR IRLANDÉS

Diaby (Francia): La medular de la nueva selección francesa de Didier Deschamps, tenía una sorpresa que no había sido nada habitual en los últimos tiempos, Diaby. El mediocentro del Arsenal ha sido el mayor beneficiado a nivel global de las ventas de los Gunners en esa demarcación, porque más allá de lesiones concretas estos últimos años, su regularidad nunca llegó a consumarse debido a la competencia en el norte de Londres. Su inicio de curso ha sido fantástico, es el dueño, el líder, el destructor y el armador pero, además, ha recuperado caché internacional para hacer lo propio con Francia. Apareció en coberturas, estiró su amplitud de campo como pocas veces y asestó él mismo el golpe definitivo en suelo finés, con un gol donde demostró sus capacidades. Arrancada interior desde muy atrás, acompañamiento de jugada, garra, zancada y definición como si de un ‘nueve’ se tratara (gran pase de Benzema en esa asistencia). ¿Será el año del heredero de Vieira?

DIABY: RECUPERANDO EL TRONO DEL 'HEREDERO'

Gokhan Inler (Suiza): La mejor selección helvética de los últimos tiempo (o al menos la que mayores perspectivas tiene por la cantidad de jóvenes de nivel que atesora), empezó con buenas pretensiones su objetivo mundialista, ganando a Eslovenia a domicilio gracias a dos goles de sus dos mediocentros. Xhaka anotó el primero pero el líder, quien llevó las cuerdas, el mismo que amplió su radio de acción, que frenó ataques locales y que incluso por momentos llegó a jugar algo más pegado en banda izquierda, fue el napolitano Inler. Para refrendarse como la estrella del partido, cerró la victoria suiza con un golpeo seco, potente y muy lejano con su pierna izquierda, que acabó en la red perfectamente colocado en la escuadra derecha del mayor de los Handanovic. Un gol que hace recordar el mejor nivel del mediocentro, algo que agradecerán en su meta mundialista. 

INLER: EL GOLAZO DEL LÍDER HELVÉTICO

Kari Árnason (Islandia): No están acostumbrados a ganar pero esta fase de clasificación es la más prometedora de su historia y tocaba empezar con una buena noticia en un partido clave ante rival directo. Islandia fue capaz de manejar el partido gracias a una gran defensa y una mayor eficacia en sus acciones directas, puesto que cada acción a balón parado suponía un esfuerzo terrible para otra selección igualmente acostumbrada a este tipo de juego. Sin embargo, tras once partidos y 25 años de espera, Islandia se impuso a los nórdicos por vez primera y todo lo inicio Kári Árnason. Un zaguero gigantesco de 1.91, jugador actual del Rotherham United (Tercera división inglesa), que abrió el marcador con la tradición más arcaica posible, la de un larguísimo saque de banda que se incrustó en el área pequeña. Allí, Árnason entró como un tren para empujarla a la red e iniciar una victoria histórica que él mantuvo con otra pelota sacada bajo palos. Una noche “diez” como dijo el seleccionador islandés al término de la misma.

ÁRNASON: LA EFICACIA DEL FÚTBOL ARCAICO

Vedan Ibisevic (Bosnia): Si hay una selección que ha merecido sobremanera inserta su nombre en una fase final durante los últimos intentos, esa ha sido Bosnia. Una nación tan joven como talentosa que ha caído siempre en el último suspiro, en el último partido y en esa cita donde la suerte siempre le fue esquiva. Por ello, manteniendo sus premisas y proyecto, los balcánicos debían iniciar su periplo con buenas impresiones y lograron las mejores posibles gracias a la imponente pegada de su ataque. Y entre todos ellos, destacó Ibisevic, un punta luchador, sacrificado, de grandes movimientos y que no atravesaba un momento personal favorable debido a un inicio de curso especialmente fallón de cara a puerta y con críticas ya sobre su falta de determinación de cara a puerta. Por ello, su hat-trick en un partido casi de entrenamiento ante Liechtenstein  (1-8, aunque Dzeko marcó igualmente tres goles), le llenan de moral como a su selección, que inicia de la mejor manera posible el asalto a la que puede ser su primera fase final.

IBISEVIC: EL GOL NUNCA FALTARÁ CON BOSNIA

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