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Hundido en uno de sus peores baches de la historia, América debe empezar prácticamente desde cero para restaurar su imagen y los resultados acostumbrados.






Uno de los grandes del continente americano está en necesidad de una reestructuración total. Irónico, tal vez que la llegada del presidente actual, Michel Bauer, estuvo identificada con el sobreuso de aquél término - reestructuración.

A pesar del discurso empleado por el directivo azulcrema, su gestión (comenzada desde el 2008) no ha producido ningún beneficio para la institución fuera de lo económico. Semestre tras semestre de tragedia tanto fuera y dentro de la cancha han comenzado a destrozar las entrañas de un equipo que consiguió dos títulos en la década pasada y parecía resugrir tras unos 1990's para el olvido total.

Poco a poco, el régimen actual ha sido despellejado - Pedro Portilla, ex vicepresidente del club, se marchó a Guatemala para dirigir las fortunas del Comunicaciones. Jaime Ordiales, ex director deportivo y vicepresidente adjunto, renunció ante las constantes críticas a su gestión. Ahora sólo queda Bauer, rodeado por personas que a pesar de ser sus lugartenientes, no tienen absolutamente nada de confianza en que él sea la persona indicada para llevar el equipo nuevamente a la grandeza.

El propietario del club, Emilio Azcárraga, está decidido a tomar cartas en el asunto. El invierno verá una metamorfosis en el equipo con gente nueva dirigiéndolo en todos los aspectos de la palabra. Estas personas deberán cumplir con ciertas expectativas y planes para regresar el equipo a los primeros planos.

¿Qué deben hacer, exactamente para que esto suceda? Goal.com ofrece algunas sugerencias:

GENTE DE FUTBOL EN PUESTOS DIRECTIVOS


Se ha dicho hasta el cansancio. Bauer ha sido un gran jefe de marketing para la marca América desde que la tomó en el 2008. El tipo sabe vender. Lo que no sabe hacer, ni remotamente, es armar a un equipo de trabajo en el área futbol. Bauer admitió desde el primer día que el no era gente de futbol, pero luego llamó la atención negativamente por sus fichajes de gente como Jaime Ordiales para liderar el proyecto de fichajes.

Ordiales, que tenía en su curriculum como directivo haber trabajado para esa gran máquina de títulos llamada Estudiantes Tecos, no tenía nada que hacer en el club. Sus vicepresidentes, Yon de Luisa, Pedro Portilla y luego Ordiales tampoco han aportado. ¿Cómo comprobarlo? Hay que ver la alineación del equipo. Ya no hay jugadores como Brailovsky, Santos, Outes y Reinoso como fichajes estrellas. No, están Vuoso, Layún, Castillo, Sánchez y cualquier cantidad de bultos.

Zague fue un buen inicio. Le tienen que dar autonomía para fichar en el invierno y de esa forma comenzar a calificar su gestión. Los vicepresidentes necesitan ser gente conocedora que además apoyen a la dirección deportiva y no pongan trabas basadas en los intereses de promotores.

Pero, todo esto debe ser supervisado por un presidente competente y conocedor. Se habla de Jorge Valdano. Un deseo bonito, pero tal vez fuera de órbita. Rafael Lebrija, Javier Pérez Teuffer o hasta Néstor de la Torre serían buenas elecciones.

UNA "LIMPIA" Y REFUERZOS BOMBA


Adiós a medio plantel. Fuera Castillo, Medina, Molina, Layún, los dos Vicentes, Rojas, Valenzuela, Montenegro y hasta Mosquera. Se necesita gente comprometida, con talento y verguenza futbolística.

Guillermo Cañedo llegó al club con Claudio López como refuerzo bomba y posteriormente tuvo la cabeza de fichar a Salvador Cabañas. Antes de eso, Pérez Teuffer logró traerse a Iván Zamorano y concretó el regreso de Cuauhtémoc Blanco. Bauer se trajo a... Sebastián Domínguez.

Ya hay gran cantidad de ilusos que piden a Ronaldinho vestido de azulcrema. No va a pasar. Mientras tanto, millares de latinos que podrían ser jalados del Medio Oriente hacia una cultura más parecida a la suya y ganando un muy buen billete. O, como en el caso concreto de Cabañas y de Christian Benítez, gente comprobada en el medio nacional que además pide jugar en el club, como Dayro Moreno o Humberto Suazo.

TECNICO GANADOR Y COMPROMETIDO


Victor Manuel Vucetich ha sido cauto desde que el América vocalizó su interés por él, pero es claro que le interesa. Su ciclo en Monterrey parece estar terminando, ya que el gran plantel de Rayados no muestra el mismo ímpetu y funcionamiento que resultó en dos títulos (uno de ellos con eliminación del América en liguilla) durante su gestión.

Puede y debe ser la prioridad número uno. Un técnico europeo también podría ser la solución, y se menciona al ex-Real Madrid Benito Floro como una opción. La llegada de Floro facilitaría que un refuerzo de lujo se incorporase al club, sin duda.

Por el otro lado, si Alfredo Tena hace bien las cosas ¿porqué no dejarlo? Es un técnico campeón, comprometido con la institución y que ha generado cualquier cantidad de jugadores con talento desde la cantera americanista en su etapa como director de fuerzas básicas (que no los usen es otra historia).

FOGUEAR LA CANTERA


Y ese precisamente es el siguiente punto. Tres de las últimas grandes estrellas del equipo se llaman Angel Reyna, Guillermo Ochoa y Diego Reyes. Todos generados por la cantera del club. Uno es campeón goleador, otro es el primer arquero mexicano en Europa y el último es indiscutible en selecciones menores con opciones europeas alineadas después del semestre actual.

Las Aguilas son bicampeones Sub-20, dominantes ante la oposición (sí, incluso ante las grandes canteras de Atlas y Chivas). Sin embargo, los muchachos se han estancado en divisiones menores o han sido prestados y hasta vendidos a otros equipos por falta de paciencia (¿o no, Enrique Esqueda?)

Este semestre echado a perder está perfecto para que Tena siente a sus paquetes extranjeros y algunos nacionales para darle fogueo a los muchachos. Que se ganen un puesto y realmente muestren a la directiva que áreas de la cancha están cubiertas.

RECONQUISTAR LA AFICION


Tal vez la más importante, pero también sencilla hasta cierto punto. Recordemos las palabras de Al Davis: "Just win, baby." Por el momento, es lo único que se requiere - ganar. Luego, se exigirá estilo, explosividad y espectáculo.

América necesita levantar un trofeo, y antes de eso, cumplir con las condiciones puestas anteriormente para demostrarle con acciones a su gente que está comprometida con ellos. La gente ya se alejó del Estadio Azteca, y ha tenido que soportar burlas en mayoreo de parte de las otras veintitantas aficiones de México.

Ganar, ganar y ganar. Suena fácil, sencillo y obvio. Pero es lo más necesario e incluso es lo acostumbrado en un equipo como América. Que se les haya olvidado, es otro tema.


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