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Desde que el argentino falló su último remate, en marzo del 2016, modificó su técnica de remate: en el 2017, lleva 100% de efectividad.

Se acabaron los tiempos de romanticismo para Lionel Messi a la hora de ejecutar penaltis. Ya no hay espacio para burlar al portero o preparar una jugada maestra con alguno de sus compañeros. En la última parte del 2016 y el comienzo del 2017, el argentino entró en modo perfección . Como muchas de las cosas que se propone, por ahora alcanzó el objetivo. Y de qué manera.

Agacha la cabeza y casi no mira al portero, prefiere no darle pistas. Toma poca distancia, no más de cuatro pasos. La carrera es casi recta, como para dar menos indicios de hacia dónde podría ir el remate. Y, por último, lo más importante: la forma en la que impacta el balón. En los cuatro penaltis que remató en el 2017, más los últimos tres del año pasado, fue igual. Al principio, pareció una manera de cambiar, no ser tan previsible. Luego, una tendencia. Ahora, una confirmación: el argentino modificó su técnica de remate. 

La última vez que Lionel Messi falló un penalti fue el 3 de marzo del 2016, ante Getafe. Fue una buena atajada de Vicente Guaita, que adivinó el palo izquierdo sobre un disparo no demasiado fuerte. Se trató del último antecedente negativo para el argentino desde los doce pasos. Ese día, remató con el borde interno. Fue la última vez.

Desde ese momento, parece decidido a no ceder. Ante Leganés, en septiembre del 2016, metió un remate con mucha potencia a la derecha del portero. Contra Valencia, en un tanto que trajo polémica por su desafiante festejo, lo hizo de la misma manera: disparo junto al palo, con los cordones de su calzado. Contra Celtic, en noviembre del año pasado, por la Champions League, cerró los ojos y sacó un tiro hasta mordido, al medio del arco. Pero siempre con el mismo estilo. 

Este año, ante la Real Sociedad, a Gerónimo Rulli no le dejó ni una posibilidad. Bombazo a la izquierda del portero. Luego, el famoso remate ante el PSG, por la Champions League, y la eficiente definición de anoche, contra Valencia. Contra la Selección chilena, justo ante Bravo, tremendo remate.  En los últimos ocho intentos, 100% de efectividad.

Al estilo Messi, siempre reinventándose. 

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