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El profesor titular de Economía en la UB y experto en las deudas del fútbol español, analiza en exclusiva el estado de la Liga BBVA

ENTREVISTA | LIGA BBVA

José María Gay de Liébana es profesor de Economía Financiera y Contabilidad en la Universidad de Barcelona y una de las voces más autorizadas en España para hablar acerca de las deudas y la situación económica en la Liga BBVA.

Conocido como el "economista indignado" por su fuerte crítica al despilfarro cometido por los políticos durante los últimos años, Liébana también ha trasladado esa perspectiva al mundo del fútbol. Goal.com ha hablado con él para analizar en qué estado se encuentra la élite del deporte rey.

En nuestra Liga se habla de deuda y de Ley Concursal. Los grandes fichajes, salvo en contadas excepciones, han desaparecido... ¿El fútbol sigue siendo un gran negocio actualmente?

Creo que estamos matando a la gallina de los huevos de oro. Uno llega a la conclusión de que sobre todo los que realmente se forran son los titulares de los derechos de los futbolistas, que los van cambiando de equipo y que suelen estar amparados por un buen traspaso, luego están los clubes, que son pobres, y los futbolistas, que en principio son ricos y cobran. En general, podemos decir que es un mal negocio.

En economía, los recortes se justifican por el despilfarro y la mala gestión. ¿La burbuja del fútbol también ha explotado por eso? ¿Cómo se le explica lo que ha ocurrido a un ciudadano de a pie?

El fútbol está viviendo una doble crisis. Por un lado está la propia crisis del fútbol, que ya dura muchos años y en la que se ha gastado mucho más de lo que se ha ingresado, lo que quiere decir que hay déficit. Además, se han hecho inversiones desmesuradas financiadas con deuda que a su vez ha generado que el endeudamiento vaya galopando, porque hay un desfase entre lo que se ha gastado y lo que se ha ingresado. Esa es la propia crisis de los clubes, la crisis del fútbol.

Pero a esta crisis hay que anadirle una general. Real Madrid y Barcelona sí podrán aguantarla. Los otros clubes solo tienen los derechos de televisión mal repartidos, los ingresos comerciales (tenemos los casos de que algunos equipos ni siquiera llevan publicidad) y los ingresos de venta de abonos y de entradas en las taquillas, que han bajado por los horarios mortales que impone la televisión y los precios de las localidades, a precio de pozo petrolífero. Eso ha provocado un recorte muy pronunciado de ingresos que va a ir a más y unos gastos que no pueden mantener. La crisis económica le pasa factura al fútbol y lo castiga.

Las deudas de los equipos de fútbol, ¿se podrán llegar a pagar alguna vez o es dinero perdido?

No se podrá pagar nunca, rotundamente. La deuda de la Primera División asciende a 3.596 millones de euros. Esa deuda la van a poder pagar Barcelona y Real Madrid por su potencial fútbolístico y financiero, el Valencia, que es un club que tendrá que negociar pero donde las cosas se están haciendo muy bien, Sevilla y Athletic no me preocupan y Osasuna también sale hacia adelante con modestia.

El resto de clubes están en una situación complicada, porque no están en condiciones de pagar la deuda. Y después está la Segunda División, en una situación desesperada y debiendo 550 millones de euros con unos clubes totalmente deficitarios. La deuda del fútbol español, entre Primera y Segunda, situada en torno a los 4.100 millones de euros, creo que no se va a poder pagar.



Si yo tengo una empresa y dejo de pagar a Hacienda, me la cierran. Eso no ocurre en el mundo del fútbol y a los que no pagan se les da un trato especial. ¿Hay miedo por parte de los políticos a actuar?

Si tú no pagas te crucifican en la plaza del pueblo y te ahorcan del último de los árboles al salir de la ciudad. En el fútbol, no. La gente se rebelaría y las masas estarían enfurecidas. Los políticos no tienen impulsos testiculares para tocar el fútbol por miedo a que la gente reaccione con bravura. Dios nos libre de castigar a un club que no cumple con sus deudas fiscales...

¿Quiénes son los responsables de este desequilibrio?

Los propios clubes, que se han equivocado con el modelo y no han sabido rectificar, y la Liga de Fútbol Profesional, que no está haciendo las cosas bien en pro del fútbol español sirviendo a los dos grandes clubes que son los que marcan el paso.

En Inglaterra se está llevando prácticamente el mismo dinero el primer clasificado que el equipo que desciende. Hay un sentido muy proteccionista respecto al club que baja. Tras las siete ligas que más ingresan, está la Championship, y esto al fútbol le da estabilidad y el asegura unos recursos económicos que hace que la competición sea más igualada. En la Premier, hay cuatro o cinco equipos arriba. En España, el primer clasificado y el segundo sacan cuarenta puntos al tercero. Esta Liga va a perder todo el interés del mundo.



Hemos asistido a un desembarco de capitales extranjeros en nuestro fútbol: Málaga, Racing de Santander, el patrocinio del Barça... ¿Le inspiran confianza?

A mí no me inspira ninguna confianza.  Que el Barça tenga como patrocinador a Qatar me parece muy bien, porque está buscando un posicionamiento universal. Parece que el Real Madrid también está hablando con Emirates o con alguna otra entidad árabe y eso le ayudará, pero la entrada de inversores, como ha ocurrido en el Málaga, se está cerrando con un fiasco. Allí está una figura magnífica como Pellegrini que es una figura que sabe mucho de fútbol y que está sacando adelante una situación que económica es precaria. El jeque no ha aportado el dinero que tenía que meter.

El Racing de Santander es el ejemplo de dónde te lleva la desesperación. Apareció un personaje que engatusó a todo el mundo (al club, al gobierno de Cantabria, a las instituciones) y se agarraron a un clavo ardiendo. Y la historia del Getafe me parece una tomadura de pelo llevada a la máxima expresión. Esto quiere decir que cuando los clubes son débiles y frágiles, representan una presa muy fácil para que caigan determinados inversores. Si en el fútbol español estuviera un Abramovich o un jeque árabe, esto sería distinto. Nuestros equipos son fáciles de comprar, porque están en una situación precaria. Hay que tener cuidado.

¿Es capaz de imaginarse a España sin fútbol?

No me lo imagino, pero igual nos quedamos sin fútbol porque vamos mal. Sobre todo en estos momentos, el pueblo necesita fútbol. Es el opio del pueblo, el pan y circo. A los hechos me remito: ¿por qué la Liga arrancó este año en pleno mes de agosto siendo una de las incoherencias más absurdas que nunca se hayan visto? Porque en España se estaba analizando si se realizaba el rescate. Se dieron unas razones de calendario que no parecen muy creíbles y adelantaron el fútbol para que la gente estuviera distraída, pese a que apenas hubo gente en los estadios.

El aficionado piensa en qué partido juega su equipo el domingo, su posición en la tabla, echa cuentas para la salvación, para el título... Yo creo que el fútbol es absolutamente necesario.

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