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El Real refuerza su idea de atacar desde un centro del campo de calidad con la llegada del talentoso mediocentro alemán. Otro más junto a Xabi, Di María, Modric, Illarra o Isco

OPINIÓN

El Real Madrid ya tiene a Toni Kroos en sus filas. Era un secreto a voces, y desde este mismo día es una realidad, oficializada por todas las partes en cuestión. Un gran jugador que pasa a engrosar las filas de la plantilla blanca y, sobre todo, un golpe de efecto del club madridista en el mercado de fichajes. Como sucediera años atrás con Mesut Ozil, Raphael Varane, Sami Khedira o Ángel Di María, entre otros, el Real Madrid ha vuelto a demostrar tener un magnífico ojo en estos últimos tiempos para los fichajes. O más concretamente, para fichar jugadores de lo más talentoso del continente a un precio asequible para la proyección futura que atesoran. De hecho, todos estos jugadores se han revalorizado defendiendo el escudo merengue, y a buen seguro que Toni Kroos también lo hará.

Anduvo atento el Real Madrid en no desperdiciar la oportunidad que el propio jugador le fue brindando este curso conforme se convencía de que no iba a renovar con el Bayern Múnich. No se sentía suficientemente querido en el club donde se forjó desde la categoría juvenil, seguramente lastrado por esa condición de canterano frente a los destellos de fichajes extranjeros como Franck Ribéry, Arjen Robben, Javi Martínez, Thiago Alcántara y compañía. Y desde el club blanco supieron ver la potencial puerta que se le abría frente a los ojos. Antes de que enamorara a medio planeta en el Mundial de Brasil, las negociaciones para que Kroos recalara en Concha Espina ya estabas encaminadas, aprovechando así que apenas le restaba un año de contrato para ficharle por una cantidad entre los 25 y 30 millones de euros.

Unos diez ‘kilos’ menos de lo que costó Asier Illarramendi el verano pasado, siendo un jugador de su misma edad (24 años), y que llega al club blanco con un palmarés donde hay tres ligas, cuatro copas, una Champions, una Supercopa de Europa, un Mundialito y un Mundial con Alemania más que en el currículum del de Mutriku. Que aterrizó en el Real Madrid con ‘sólo’ una Eurocopa Sub-21 y apenas 55 partidos en la élite, por los más de 300 de Toni Kroos entre Bayern, selección alemana y Bayer Leverkusen. Datos que ponen de relieve la magnífica operación que ha cerrado el Real Madrid con la incorporación del mediocentro alemán.

Pero más allá de los datos estadísticos y financieros de la ‘operación Kroos’, si por algo es esperanzador para el madridismo este fichaje es porque sirve para reafirmar la idea de rearmarse en la medular desde el talento, y no tanto desde el músculo y el manido ‘equilibrio’. La pasada temporada, Carlo Ancelotti encontró la piedra angular para su Madrid campeón de Europa en un centro del campo formado por Xabi Alonso-Luka Modric-Ángel Di María. Se lesionó de gravedad Sami Khedira y, sin fichar a nadie de su mismo rol, el técnico merengue apostó por esos tres jugadores ‘tocones’ en la parcela ancha del campo. Futbolistas que, además de equilibrio táctico y posicionamiento, pudieran aportar también al equipo salida de balón, desequilibrio técnico, desborde, pase, gol... calidad, en definitiva. Con un tridente formado por Cristiano Ronaldo-Gareth Bale-Karim Benzema, y con ese centro del campo, los rivales tenían bastante más difícil detener las acometidas merengues que en años anteriores. Y Toni Kroos llega a Concha Espina para incidir en esa misma idea de tratar de ganar desde un estilo propio de ataque.

Jugador de un exquisito toque de balón, capaz de ejercer de pivote generador de juego, pero también con técnica, velocidad y visión de juego para jugar de interior en el 4-3-3, Toni Kroos podría jugar en prácticamente las tres posiciones de esa línea intermedia del Real Madrid, pudiendo suplir a priori a Xabi, Modric o Di María, aun no teniendo exactamente las mismas cualidades. Lo de reforzarse con pivotes físicos, de más brega que toque, queda para años pasados. Esa moda está cada vez en más desuso. Y el Real Madrid, de la mano de Carletto, ha sabido engancharse a la nueva ola. Triunfó así la temporada pasada, y refuerza esa recién adoptada filosofía con la llegada de Kroos. Entre el fichaje del mediocampista del Bayern Múnich, y la recuperación y permanencia de Khedira, no hay color sobre qué le beneficia más a este Real Madrid de Ancelotti.



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