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Sus principales valedores, como Joaquín Caparrós o Arrigo Sacchi, recuerdan los inicios del central del Real Madrid

Sergio Ramos es ahora mismo el hombre de moda del fútbol mundial después de su gran final de temporada y el gol decisivo en la final de la Champions ante el Atlético de Madrid, que fue fundamental para que el Real Madrid consiguiera en la prórroga su Décima Copa de Europa. Siete personas fundamentales en su carrera hablan de la evolución del futbolista de Camas enesta recopilación recogida por el diario AS.

El primero de ellos fue el valedor de su fichaje por el Madrid, Arrigo Sacchi, que quedó prendado rápidamente del jugador: “Le vi en el primer partido, en un Sevilla-Madrid, y me impresionó. Empezamos a seguirle y aposté por su fichaje”. El fichaje iba a resultar caro, pero Sacchi insistió, ya que iban a fichar “al nuevo Maldini”. Con respecto al Balón de Oro, al italiano “no le sorprendería que lo ganase, es más, lo merece”.

Otro hombre fundamental en su carrera, Joaquín Caparrós, técnico que le hizo debutar en Primera, solo tiene buenas palabras para Sergio: “Era un líder natural, un portento. Nada más subir al primer equipo ya pegaba golpes a las taquillas de un vestuario con gente como Pablo Alfaro, Baptista...”. El actual técnico del Granada piensa que “Ramos puede y debe ganar el Balón de Oro”.

Por su parte, Manolo Jiménez, su entrenador en el filial del Sevilla vio desde el inicio la capacidad de Sergio: “Tenía unas condiciones innatas, solo había que moldearlas”. Su directivo del Camas, donde empezó, Juan Luis Angulo, le recuerda destacando desde pequeño: “Entró al club con siete años y empezó a jugar en el Alevín con gente mayor que él. Era una pildorilla al lado de otros, pero se las llevaba todas. Con nosotros jugaba en la zona ofensiva. Le llamaban Schuster, porque era muy rubito y tenía la melena larga”.

También habla de él Pablo Blanco, coordinador de las categorías inferiores de la entidad de Nervión, al que siempre atribuyeron el descubrimiento: “De niño era igual que ahora pero con menos pelo. Nunca se ha arrugado y eso le ha provocado algún episodio negativo. Cuando el Real Madrid le fichó, sólo les preocupaba su entorno familiar. Eso nunca ha sido un problema. Sergio creció muy arropado”. Para Pablo, Sergio “es el mejor central del mundo”.

Su entrenador en alevines, Antonio Leiva recuerda con cariño a Ramos: “Era uno de los niños que llamábamos despiertos, un pieza. Tenía un físico privilegiado y una gran clase, aunque no era el típico chico vistoso”. Por su parte, Fermín Galeote, su técino en cadetes, recuerda la vocación ofensiva del central del Madrid: “A pesar de jugar como lateral o central, siempre tenía inquietudes en ataque”.

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