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El zaguero blanco y el mediocampista perico, hermanos y forjados en la cantera madridista desde niños, se enfrentan por primera vez. Goal desvela cómo se vive el duelo en su casa

EXCLUSIVA

Tuvieron que pasar 22 años para ver a dos hermanos jugando juntos en partido oficial con la camiseta del Real Madrid. Desde que lo hicieran Julio y Paco Llorente en 1990, hasta que la temporada pasada coincidieron sobre el campo Nacho y Alex Fernández en el partido de Copa del Rey que enfrentó al club merengue contra el Alcoyano. Uno defensa y otro centrocampista, uno moreno y otro pelirrojo, los hermanos Fernández estaban destinados a tomar el testigo de los Llorente, dicho sea de paso. Forjados en La Fábrica, habiendo pasado por todas sus categorías, venían destacando en todas ellas, incluido en el Castilla campeón de Segunda B que un año después quedó clasificado como el mejor filial de España en la Liga Adelante. Con el gen madridista bien implantado y un talento natural forjado a base de trabajo y dedicación, estaban llamados a llegar a lo más alto en la Casa Blanca y el fútbol patrio. Aunque, dicho sea de paso, ellos pensaban que podría ser de la mano, y sin embargo tendrá que ser por separado. Al menos, por el momento.

Pues sorpresivamente, el menor de la saga, Alex Fernández, fue traspasado este pasado verano desde el Castilla a contrarreloj después de que el club blanco rompiera las negociaciones para su renovación a finales de agosto. Pintaba que sería el faro del filial madridista en la presente campaña, y sin embargo su destino final fue el Espanyol, el que este domingo es el rival en Liga del Real Madrid, precisamente. Fue en el Castilla donde Nacho y Alex coincidieron por primera vez en un mismo equipo, y este domingo en Cornellá será la primera vez que ambos se enfrenten en equipos diferentes. Un encuentro muy especial para ambos, y que en la casa de los Fernández Iglesias está bien presente desde que a finales de agosto se consumara el fichaje de Alex por el Espanyol.

“El partido entre Real Madrid y Espanyol se lleva jugando en casa desde el 31 de agosto”, confiesa en exclusiva a Goal José María, el padre de los dos futbolistas. “Es la primera vez que se enfrentan los dos en su carrera, con los dos en Primera División, en dos grandes clubes como el Real Madrid y el Espanyol... Llevaba anotado cuatro meses en el calendario como un día para disfrutarlo”. Y el mejor reflejo es que la familia al completo se ha trasladado a Barcelona este fin de semana para vivir en primera persona el reencuentro de Nacho y Alex.

Reencuentro en un terreno de juego, se entiende. Porque ambos hablan entre sí todos los días por teléfono para amortiguar este primer año separados, y porque ambos han tenido oportunidad de verse en persona estas recientes Navidades. Momento para que volaran las bromas y los vaciles desde el respeto y el cariño que se profesan dos hermanos que son uña y carne. “Hubo ‘pique’ en la mesa entre los dos. ‘Que si te voy a tirar no sé cuántas porras’, ‘que ya verás tú como me cruce contigo por el campo’… ¡lo típico!”, confiesa entre risas José María. “Pero todo muy sano y con mucho espíritu profesional. Están mentalizados y concentrados de que tienen que darlo todo por su equipo más allá del reencuentro, porque sobre todo, es un partido muy importante para sus equipos”.

Y es que, dentro de ese fraternal ambiente que envuelve la visita del Real Madrid a Cornellá, tanto el ‘18’ blanco como el ‘22’ perico tienen claro que, al menos durante noventa minutos, serán rivales como cualesquiera otros sobre ese mismo césped. “Nunca contemplamos que entre ambos puedan tener problemas sobre el campo. Ahora, cada uno será lo más profesional posible. Si uno tiene que entrar con fuerza para cortar un balón, lo hará. Y si el otro tiene oportunidad de marcar, también lo hará. Estoy convencido”, explica a Goal el padre de ambos jugadores.

Pero eso sí, aunque lo pondrá todo de su parte para lograr uno, Alex no celebraría un gol marcado ante el Real Madrid este domingo. Son demasiados años defendiendo ese mismo escudo. “Le tiene mucho cariño al Real Madrid porque ha estado toda la vida allí. Se alegrará mucho seguro, porque está muy contento en Barcelona, pero lo celebrará por dentro, a su manera. Respeta mucho a la afición del Espanyol y también a la del Real Madrid”, analiza José María, que confiesa tener el “corazón partido” ante el enfrentamiento entre sus dos hijos.

“En casa somos madridistas, pero el Espanyol es un club al que ya teníamos mucho cariño de antes. Y más ahora por cómo están tratando todos a Alex. No nos equivocamos al tomar esa decisión. Ahora estamos divididos, la verdad. Nos gustaría que ganara el Real Madrid, pero seguro que sufrimos si pierde el Espanyol. Quizás la posición ideal sea que yo vaya con Nacho, y su madre vaya con Alex. ¡Así los dos están cubiertos!”, explica con una indisimulable sonrisa en la cara, a la vez que desde las páginas de Goal desea suerte a los dos equipos, y a los dos jugadores. “¡Ojalá que los dos puedan jugar, que lo hagan muy bien… y que gane el mejor!”.




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