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Gareth Bale, la guinda a un proyecto ilusionante en el Real Madrid

El club blanco por fin pudo confirmar la contratación del galés ex del Tottenham. Bendito problema ahora para Ancelotti para colocar a todas sus estrellas sobre el campo

Por fin el culebrón llegó a su último capítulo. Gareth Bale ya es jugador del Real Madrid. Y quienes lo dicen no son los periodistas de éste o aquél medio, sino los propios clubes a través de sendos comunicados. Esta vez, sí. Daniel Levy se ha creído eso que dicen de que es un duro negociador, y hasta el penúltimo día del mercado se ha resistido a soltar a su estrella. Una desventaja para el Real Madrid, pero de la que puede no acordarse nadie cuando llegue el mes de febrero.

Le toca ahora un duro trabajo a Carlo Ancelotti. Duro a la par que agradecido, claro. Pues es momento de encajar tanta estrella sobre el campo y tanto ego en el vestuario. A priori, Bale podría venir a ocupar la posición en el campo donde se mueven los Cristiano Ronaldo, Mesut Ozil, Isco Alarcón o Ángel Di María. Quién sabe si también más adelantado, en el lugar de Benzema. Todos no caben, alguno tendrá que ir descansando. De hecho, precisamente por la posición que ocupa el galés, el fichaje no se antojaba excesivamente necesario, en términos deportivos. Pero desde luego que ahora sí se puede decir que el fondo de armario del Real Madrid es descomunal. Que el proyecto del Real Madrid rezuma esperanza e ilusión por todos sus poros.

Si ya de por sí, con las llegadas de Dani Carvajal, Casemiro, Jesé Rodríguez, Asier Illarramendi y, sobre todo, Isco Alarcón, este Madrid estaba empezando a dar síntomas de poder crecer todavía un poquito más de lo que dice su historia más reciente, ahora con Gareth Bale, todavía más. Y es que, más allá del debate sobre si el precio de su fichaje está más o menos inflado, el jugador recién fichado por el Real Madrid es ya uno de los más determinantes del mundo, y tiene visos de poder seguir creciendo todavía más. Ya le pasó a Cristiano Ronaldo cuando llegó al Real Madrid. Le está sucediendo igual a Isco. Y seguro que Gareth Bale, con su potencia, velocidad, gol, regate, juventud y descaro alcanza cotas bastante más altas de las que ha coronado ya. Sin un currículum, individual ni colectivo en el Tottenham, ni mucho menos acorde a sus aptitudes futbolísticas.

Ahora con las piezas sobre el tapete, es momento de ir moviéndolas, hasta que vayan encajando. Hasta que el engranaje esté engrasado y la máquina funcione a la perfección. Antes de la llegada de Gareth Bale, este Madrid ya estaba empezando a aprehender los automatismos. Con el ‘11’ en sus filas, y con el lógico tiempo de margen que es necesario, el equipo blanco debería poder llegar hasta metas que hace tiempo que no alcanza. Cada uno que elija las suyas preferidas.



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