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De La Red, en exclusiva: Mi ilusión es entrenar al Real Madrid

El otrora jugador merengue desgrana en Goal.com cómo han sido sus primeros meses como entrenador, a los mandos del Cadete B. No se pone techo. “Veo el fútbol de forma distinta”

EXCLUSIVA

El pasado mes de mayo, Goal.com pudo hablar con un Rubén De La Red [5 de junio de 1985, Madrid] asistente en el Juvenil A del Real Madrid, y que entonces ya confesaba querer dar el salto para ser primer entrenador. Poco tiempo después, lo conseguiría, pasando a estar a los mandos del Cadete B merengue en la presente campaña. Un equipo que, en la primera mitad de la temporada, marcha líder destacado en su liga, invicto, y es una de las sensaciones de La Fábrica. Es por ello que, ocho meses después, Goal.com ha querido comprobar de primera mano cómo está siendo esta primera experiencia en los banquillos para el otrora jugador del Real Madrid, y campeón de Europa con España. Y el entusiasmo y el ímpetu con el que el propio De La Red habla de su trabajo no dejan lugar a dudas de que esta campaña será sólo la primera de muchas más en los banquillos.

¿Qué tal este primer medio año como primer entrenador?
La verdad es que muy bien, muy intenso, fueron meses de mucha ilusión. Cuando las cosas salen, los chicos están muy implicados, son muy buenos, y todo ello hace que sea más fácil.

¿Qué es lo que más le ha gustado?
El tener que tomar las decisiones de todo. Qué se entrena, qué no, qué objetivos tenemos, cuánto, de qué manera, alineaciones… ¡todo!

No es lo mismo dar una opinión que tomar una decisión…
¡Está claro! De primer a segundo entrenador es totalmente diferente. Estoy contento de haber estado dos años de segundo entrenador, porque me ha servido para entender la importancia de tener un buen ayudante.

¿Y qué es lo que más le ha costado al dar el salto?
La gran diferencia es la de dirigirte al grupo, eres la figura que sobresale y tienes que hablarles a los chicos, cuidar la forma de hablar, el contenido, la expresión… Un tono, o una palabra que no concuerde pueden darle un significado distinto al mensaje.

SU CAMINO HASTA EL CADETE B
"No llegué a trabajar con Mourinho. Hablamos la posibilidad, pero no salió"
¿Cómo ha sido el camino desde que deja el fútbol hasta ser entrenador del Cadete B?
Ahora sé que adquirí un virus que me afectó al miocardio y ahí tengo como una cicatriz, y de ahí surgen arritmias. Puedo hacer deporte, pero no a nivel profesional porque puede ser peligroso. Así que cuando me dan la baja, vengo a Valdebebas y me ofrecen la posibilidad de estar con todos los equipos, una semana o diez días con cada entrenador para observar y aprender la dinámica y los métodos del día a día. Se dio de baja al entrenador del Castilla, y se quedó una vacante como segundo entrenador del Juvenil A. Ahí es cuando realmente aprendes y te das cuenta de todo el trabajo que lleva. Terminamos la temporada en 2011, y seguimos juntos aunque yo quería dar el paso a ser primer entrenador. Ahora creo que me vino bien quedarme un año más como ayudante. A mitad de curso cambiaron el técnico y ascendió Ramis, del que también pude aprender mucho al ver a los dos con un mismo grupo.

El día de su despedida Valdano decía que podría aprender mucho de Jose Mourinho también. ¿Pudo trabajar con él también?
No. Estuvimos hablando la posibilidad de ayudar de alguna manera, o de estar allí simplemente para aprender, pero al final no salió.

¿Cómo valora el trato que ha tenido el Real Madrid con usted desde el día que se retiró?
Yo me he sentido bien, me han tratado bien y he visto cómo han tratado de facilitarme las cosas en otra profesión que no era la mía, la verdad.

Antes hablaba de la importancia que tiene dirigirse al grupo, ¿cómo fue el primer día que entró a su vestuario y qué les dijo a los chicos?
¡Uf! [ríe] Yo estaba un poco nervioso, la verdad… ¡son niños pequeños, pero no tan pequeños! Tampoco intenté dar un discurso muy largo, sino pocas cosas e intentar estar seguro de lo que decía, estar convencido. Cuando una persona habla desde dentro y transmite seguridad llegará más a los jugadores.

¿Le recordaban como jugador?
¡Sí! Algunos sé que sí. Y les ves cómo te miran con esa admiración por lo que has hecho. Hay otros que no le dan tanta importancia… o aparentemente yo no lo aprecio. [ríe]

Cuando empezó en el Juvenil A sí había mucho magnetismo desde los jugadores…
¡Sí! Aquellos lo tenían más reciente y eran más mayores. Ahora han pasado dos años, y ellos son más pequeños. Pero ojo, los que son de fútbol sí conocen jugadores ‘antiguos’.
LOS VALORES DEL REAL MADRID
"La educación no es exclusiva nuestra. Pero aquí hay que dar ejemplo. Buscar la excelencia, también en el comportamiento"

¿Ha dejado ya de pensar como jugador, como le pasaba recién retirado?
Sí, al principio me costaba, porque estaba muy reciente. Con el tiempo, y ejerciendo de entrenador día a día poco a poco vas olvidando esa visión de futbolista. Ahora el fútbol y los partidos los veo de forma distinta.

¿Hay mucha diferencia entre dirigir a juveniles de último año y los cadetes de primer año?
Es que esto es formación pura y dura, vienen de infantiles, que son casi niños. Pero es que el Juvenil A es puramente competición, son casi profesionales. Con esa edad los hay que ya están en Primera División y para entonces ya tienen que tener en la cabeza el mundo profesional. Ahí es una realidad ya, pero en cadete es todavía un sueño.

¿Qué es lo que más se tiene que pulir en un equipo como el cadete?
Cada etapa tiene sus objetivos. Saben jugar y tienen proyección porque si no, no estarían en el Madrid. Y los entrenadores trabajamos para que mejoren a nivel colectivo e individual, pero también para que conozcan el juego, en qué momento tienen que actuar, moverse, y la toma de decisiones, que es algo fundamental. Por mucho que le digas, él es el que decide. Como en el instituto, el profesor te dará algunas directrices, pero eres tú el que las tomas o las dejas.
"Hay conceptos comunes en La Fábrica, pero tenemos libertad para elegir esquema táctico"

El tema de los valores se puso muy de moda la semana pasada tras el Clásico, ¿cómo se les educa a los chicos en los valores del Real Madrid?
La educación no es exclusiva nuestra, sino sobre todo en su casa y en el colegio. Aquí tratamos de llevar una guía un tanto estricta de los valores que requiere la vida para cualquier persona educada. Hay una exigencia, y se lo tratamos de hacer ver, y que sepan dónde están. El club tiene una historia, siempre se ha trabajado así y por eso es tan grande. Tienen que saber ganar, saber perder, respetar a los compañeros y rivales, juego limpio, la exigencia de ganar siempre y jugar bien, no puedes vacilar, hay que dar ejemplo en los viajes, fuera del campo, dentro… buscar la excelencia, en definitiva. En el juego, en los jugadores, y también en el comportamiento.

¿Qué esquema táctico le gusta más?
Ante el Torrejón jugamos con un 4-2-3-1, pero hemos variado. De hecho, hemos jugado más bien con un 4-4-2 casi toda la liga, aunque uno de ellos pueda hacer de mediapunta. De todas formas, los esquemas no son estancos, son en función de los movimientos de los jugadores y de sus características.

¿Hay libertad en La Fábrica para elegir los sistemas o hay una guía a seguir?
Sí tenemos unos conceptos que cumplir todos, cosas en común, y luego otras en las que tenemos libertad. No nos pueden dar todo hecho tampoco, porque no podrían calificar nuestro trabajo. Es así mejor. Unas bases, pero que el técnico se deje llevar por cómo ve el fútbol.

Después de este medio año, ¿se ve ya preparado para dar un salto más en su carrera como entrenador?
¡Sí! Me gustaría ir creciendo, y cada año que pase ir dando saltos. No es como de jugador, que hay que ir año a año. Aquí puedes saltar cuatro años de golpe, y llegar a la élite. Es cuestión de que confíen en ti. No depende de mí, sino de las personas que organizan La Fábrica. Pero vamos, para el Cadete B sí me veo preparado. ¿Para el Juvenil A? No sabría, porque no he estado. Pero sí tengo ganas de seguir avanzando, dos escalones, tres o uno. Es mi ilusión.

Se le ve muy entusiasmado, no sé si se imagina incluso entrenando al primer equipo del Real Madrid…
¡Sí, claro! [ríe]. Mi ilusión es poder entrenar algún día al primer equipo. No sé cuándo. Si dentro de 5 años, 10 o 40, porque aún soy joven. Pero claro que tengo esa ilusión. Nunca se sabe. Mira a Guardiola, que en nada pegó el salto y demostró que estaba cualificado y nos ha dado a todos una lección de cómo ser entrenador y, gracias a ello, todos hemos aprendido. Eso va por momentos. Hay que estar en el sitio adecuado, trabajar mucho y, sobre todo, valer. Para ser entrenador del Real Madrid tienes que valer.

Centrémonos de nuevo en el presente. ¿Qué tiene el Cadete B para ir líder invicto y que todos los seguidores de la cantera hablen tan bien de él?
¿Y qué dicen de él? [ríe]
"Mi ilusión es poder entrenar al Real Madrid. Mira a Guardiola. Pegó el salto y nos ha dado a todos una lección"

Lo que dicen, y lo que se puede ver, es que tiene buenos jugadores y que saben jugar muy bien al fútbol…
Sí, bueno… De todo un poco. El trabajo colectivo, defensivamente, la implicación de todos, nos está llevando a ir invictos.

Algunos de sus jugadores, como Cedenilla o Sotillos, fueron subcampeones en el torneo alevín de Arona hace unos años, donde causaron sensación. ¿Destacaría a alguno de sus jugadores?
¡No! Tengo un equipo muy completo, y no hay ninguno que haya jugado el 100% de los minutos. Juegan todos, cambias a uno y el equipo no lo nota, y esa es una de las grandes bazas. Yo vengo con ilusión, pero ellos me transmiten todavía más con su predisposición y sus ganas. El equipo no está líder por la contribución de uno o dos jugadores tan sólo.

¿Qué tal es Luca Zidane? ¿Tiene madera para llegar a la élite?
Buen portero es porque está en el Real Madrid. No se mira el nombre del padre, sino el del chico. Y para nosotros es Luca Fernández e intentamos tratarle igual que a los demás. Tenemos tres porteros y 22 jugadores de campo y son todos iguales para nosotros. El tiempo dirá si puede llegar arriba. Como todos.
DE LA RED, SOBRE LUCA ZIDANE
"Es buen portero. Si no, no estaría en el Real Madrid. Para nosotros es Luca Fernández y le tratamos como al resto. El tiempo dirá si puede llegar arriba. Como todos"

La expulsión de Enzo en el Juvenil B hace unos días salió en todos los medios de comunicación. ¿Soportan mucha presión Luca y Enzo?
¡No! Sólo hablan de ellos quienes no les conocen. A mí también me ha pasado que estando en el primer equipo mis amigos me pregunten por mis compañeros de equipo. Al final son compañeros y amigos, nada más. Y los compañeros tratan a Luca como uno más.

Con su padre, Zinedine, coincidió mientras que estaba en el Castilla. Donde estaba también Diego López. ¿Ha bajado ya al edificio de La Fábrica a verle?
No, todavía no ha bajado. ¡Se estará adaptando a Madrid el chico! [ríe] Seguro que algún día se pasará. Es muy cercano, muy jovial. Siempre le gustaba ver a las categorías inferiores para aprender.

Ya por último, ¿qué destacaría de Diego López habiendo compartido equipo con él, aquel Castilla que logró el ascenso a Segunda División?
¡Qué buenos recuerdos de aquel año! Yo subí directo desde el Juvenil A a Segunda B, me costó ser titular fijo. Aunque el tramo final sí que jugué más partidos. Diego López daba mucha seguridad. Mide dos metros, y todos los balones aéreos eran suyos con esa contundencia con la que sale. Y además, con lo alto que es, cómo llega a los balones rasos con agilidad. No sé cómo lo hará con lo que me cuesta a mí agacharme, y él llega al palo. Mismamente ante el Sevilla se le vio.

También se destaca de él la personalidad sobre el campo…
¡Sí! Diego es un profesional, vive mucho el fútbol, trabaja muy bien, se cuida, trabaja en el gimnasio, quiere estar cada día en el gimnasio. Esa ambición y esa profesionalidad son muy dignas. Siempre quiere estar en las mejores condiciones, juegue o no.


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