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Diego López, o el enésimo bandazo de la secretaría técnica del Sevilla

El equipo hispalense ha confirmado la venta del cancerbero gallego al Real Madrid después de ficharlo este mismo verano y enviar a Javi Varas cedido al Celta de Vigo

A muchos sevillistas les debe parecer incomprensible los bandazos que en las últimas fechas está dando la dirección deportiva del club andaluz, más aun después de la venta de Diego López al Real Madrid por cuatro millones de euros. El portero gallego sólo llevaba seis meses en el Pizjuán, y aunque su llegada incluso propició la salida de Javi Varas al Celta de Vigo, los dirigentes sevillistas no han podido rechazar la oferta blanca que buscaba reforzar su meta tras la lesión de Iker Casillas.

En lo económico es evidente que es una operación rentable para los intereses blanquirojos, ya que se amortiza e incluso se saca beneficio de la inversión de unos tres millones de euros que realizaron el pasado junio por el ex portero del Villarreal. Además, la venta sirve para aportar liquidez a la maltrecha situación económica que desveló en la última junta de accionistas el presidente José María Del Nido, quien ya anunció que tendría que vender jugadores después de años presumiendo de unas cuentas saneadas.

No obstante, su marcha puede preocupar al aficionado nervionense en lo deportivo. Y es que resulta difícil explicar este desenlace después de la situación que se ha vivido en torno a la portería del Sevilla en los últimos meses, para terminar quedándose con el veteranísimo Andrés Palop, con cuarenta años, y el inexperto portero del filial Julián, que podría debutar frente al Granada por unas molestias del valenciano. Esos son los arqueros en los que, según reza un comunicado del club, se depositan las esperanzas.

En junio el director deportivo Monchi aprovecha el descenso a la Liga Adelante del Villarreal para fichar a Diego López y comenzar con él una revolución en la potería. Javi Varas y Andrés Palop deberían buscar destino e incluso se habló de que Toño estaba cerca de ser el segundo portero. Finalmente, Varas se fue cedido al Celta, criticando duramente a su antiguo y veterano compañero, que al no encontrar acomodo y negarse a rescindir su contrato sí permaneció en Sevilla, aunque en principio para estar a la sombra de López.

Ahora, el Sevilla no sólo vende a su gran apuesta para la meta, sino que deja una extraña situación en su portería teniendo que apañarse con dos porteros con los que en principio no se contaba. Muchos se acuerdan ahora del momento en el que alguien dejó que Varas se marchara, y con la sensación de que las decisiones en el club hispalense cada vez se deben más a la improvisación.

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