thumbnail Hola,

El ex entrenador del club de Nervión quiso agradecer el tiempo pasado y recalcó que el sentimiento sevillista le ha calado, el cual afirma "imposible de olvidar"

Míchel, ya ex entrenador del Sevilla, se despedía de la afición mediante una elegante carta publicada en la web oficial de la entidad, en la que agradecía profundamente el trato recibido y hacía hincapié en el sentimiento sevillista adquirido este tiempo en el club de Nervión. Poco después en la Cadena Ser desgranaba la situación de la entidad y de los últimos tiempos al frente del equipo.

El madrileño se iba agradecido y queriendo lo mejor para su ex club. "Me voy sin un solo reproche. El Sevilla se tiene que parar y asumir la situación. Todos los entrenadores no podemos ser malos, ni tampoco el presidente o el director deportivo. Lo que ocurre es que no hay paz social y eso afecta a todo el mundo", dijo.

El entrenador remarcó lo difícil que es remar en una dirección cuando ni siquiera la afición sabe qué quiere. "Los hay que dicen que son sevillistas y van al campo a protestar. Hay una parte del sevillismo que es cínico y jugar en casa es incómodo", comentó el técnico. También quiso defender a Del Nido, con matices. "No van a dejar tranquilo al presidente. Ha tenido éxito y parte de la prensa y de la afición no le perdonan que se haya equivocado", dijo.

Míchel quiso animar a sus ex jugadores, recordando que tienen que echar el resto. "Los jugadores ahora saben la vestimenta que tienen que llevar, el respeto, la disciplina, los horarios... Eso se lo va a llevar Unai. La frustración es no haber trasladado eso a los partidos", finalizó.

Artículos relacionados